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Salmofood presenta una alternativa natural contra la caligidosis: 60% menos de hembras ovígeras

Rodrigo Sánchez.

Los ensayos de Vitalice demostraron un desempeño notable: redujo en más de un 60% el número de hembras ovígeras de Caligus rogercresseyi por pez y mantuvo su efectividad mayor a 30 días después de la última ingesta.

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Salmofood, marca de Vitapro Chile, presentó Vitalice, una solución nutricional de origen natural que se incorpora al alimento como herramienta complementaria en los programas de manejo integrado de Caligus rogercresseyi en salmónidos, logrando reducir la carga de parásitos y su capacidad reproductiva. El lanzamiento se realizó en el Encuentro de Soluciones Acuícolas (ESA Magallanes), organizado por Salmonexpert el martes 20 de octubre, en Punta Arenas.

Vitalice fue presentado por Rodrigo Sánchez, gerente de Investigación y Desarrollo de Vitapro Chile, en la charla técnica “La nutrición como herramienta sanitaria”. Allí expuso los resultados de dos estudios desarrollados y validados científicamente en el Centro Experimental Acuícola (CEA) de la compañía, donde se evaluaron formulados nutricionales naturales como estrategias no farmacológicas para el control de Caligus rogercresseyi en salmón del Atlántico.

El ejecutivo recordó que el Centro Experimental Acuícola (CEA) de Vitapro cuenta con casi una década de investigación aplicada y se ha consolidado como un referente en soluciones nutricionales innovadoras, sostenibles y basadas en evidencia científica para la salmonicultura chilena.

Sus bioensayos en nutrición, salud y nutrigenómica, realizados en condiciones controladas antes de la comercialización, permiten desarrollar y validar productos, evaluar la sustitución sostenible de materias primas y estudiar la calidad del producto final y la salud de los peces. Este trabajo se realiza en colaboración con instituciones nacionales e internacionales, entre ellas Nofima, NIFES, Matís, INCAR y diversas universidades del país.

Una alternativa no farmacológica

En su exposición el experto destacó que el Caligus rogercresseyi es el ectoparásito de mayor impacto sanitario en la industria, dado que afecta el bienestar y la inmunidad de los peces, además de la productividad de los centros de cultivo en mar. Su control se ha basado, tradicionalmente, en el uso de antiparasitarios orales o baños, tratamientos que exigen periodos de ayuno, estresan a los peces por la manipulación y generan resistencia en el parásito, condiciones que, además, tienen un impacto económico significativo en el proceso productivo.

Frente a esto, la suplementación de la dieta con compuestos bioactivos naturales surge como una estrategia complementaria de creciente interés científico, orientada a fortalecer la inmunidad del pez y reducir su carga parasitaria.

“Desarrollamos un formulado con compuestos de origen natural que actúan de manera sinérgica. Por un lado, modulan la respuesta inmune del pez y, por otro, interfieren en el desarrollo del parásito, ya que afectan su llegada a la etapa adulta y logran una reducción significativa de las hembras ovígeras. Así obtenemos un pez más resiliente y con una barrera mucosal más robusta frente a la infestación”, explicó Sánchez.

60% menos hembras ovígeras

Vitalice.

Los ensayos se realizaron con una metodología de desafío de infestación diseñada, validada y estandarizada por el CEA. Salmones del Atlántico fueron expuestos a una infestación controlada con copepoditos de Caligus rogercresseyi y monitoreados hasta que el parásito alcanzó la etapa adulta.

Las distintas dietas desarrolladas por la compañía se compararon con un grupo control sin suplementación y con un tratamiento farmacológico convencional en dosis terapéutica.

“Realizamos dos ensayos donde en promedio suplementamos a los peces durante 45 días. Consistentemente Vitalice presentó un desempeño notable, reduciendo en más de un 60% el número promedio de hembras ovígeras por pez. Este es un indicador clave, porque disminuye la presión de reinfestación en el centro de cultivo”, destacó el profesional.

Agregó que, en un segundo ensayo, el producto presentó una respuesta de protección de más de 30 días después de la última ingesta, hallazgo que respalda el potencial de Vitalice como herramienta complementaria en el manejo integrado de la Caligidosis.

Magallanes ofrece condiciones favorables para el cultivo, pero también enfrenta desafíos ambientales, sanitarios, logísticos y de conectividad que requieren soluciones nutricionales adaptadas a la realidad de cada centro. Por eso decidimos presentar aquí nuestro nuevo desarrollo y demostrar que detrás de cada alimento de Salmofood hay ciencia aplicada al servicio de la salud y el bienestar de los peces”

Rodrigo Sánchez.

“A la reducción de hembras ovígeras se suma una importante ventaja operativa: se administra por vía oral, sin períodos de ayuno, no genera el estrés de los tratamientos de baño y mantiene su efectividad incluso de forma posterior a la última ingesta. Consideramos que es una alternativa de alto valor agregado para la salmonicultura nacional, que contribuye a reducir el uso de antiparasitarios, fortalece el bienestar animal, mejora los indicadores productivos y nos permite avanzar hacia certificaciones de producción sostenible”, afirmó el experto.

¿Por qué Magallanes?

Sánchez indicó que la compañía decidió lanzar Vitalice en Magallanes como una forma de reafirmar su compromiso con la región, que se ha consolidado como uno de los polos de mayor proyección de la salmonicultura en Chile. “Magallanes ofrece condiciones favorables para el cultivo, pero también enfrenta desafíos ambientales, sanitarios, logísticos y de conectividad que requieren soluciones nutricionales adaptadas a la realidad de cada centro. Por eso decidimos presentar aquí nuestro nuevo desarrollo y demostrar que detrás de cada alimento de Salmofood hay ciencia aplicada al servicio de la salud y el bienestar de los peces”.

Explicó que durante décadas Magallanes fue la frontera de la caligidosis: las bajas temperaturas y el desarrollo más reciente de la actividad productiva mantuvieron las cargas parasitarias muy por debajo de las registradas en Los Lagos y Aysén. Sin embargo, el cambio climático, los récords de temperatura del mar y el fenómeno de El Niño en desarrollo, han generado condiciones ambientales que favorecen la instalación del Caligus en la región y plantean un nuevo reto para la actividad acuícola local.

Según datos de Sernapesca, en 2024 ocho Agrupaciones de Concesiones de Salmonicultura (ACS) reportaron presencia del parásito, con un máximo regional de 0,10 hembras ovígeras (HO) por pez. En 2025, fueron diez ACS y el máximo subió a 0,30 HO. En paralelo, la mayor prevalencia semanal de centros con cargas de 3 HO o más bajó de 5,56% a 2,60%. “Es decir, no se registra un alza generalizada de las cargas, pero el parásito se ha extendido a más zonas y se ha instalado como un desafío sanitario permanente en la región. También se observan cambios en la susceptibilidad a los tradicionales antiparasitarios. Por eso, esta etapa de carga baja, es la ventana para anticiparse: el momento de prevenir es ahora”.