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FAO: “Nuevas regulaciones chilenas limitan crecimiento de oferta de salmón”

Imagen referencial de salmón. Foto: FAO.
Imagen referencial de salmón. Foto: FAO.

Italia: El reporte de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), analizó el estado de la industria del salmón en el mundo durante el primer semestre del 2016, aseverando que el mundo tendrá que acostumbrarse a una nueva línea de precios para el salmón y que las modificaciones que está sufriendo la industria salmonicultora, responden a un freno a la volatilidad de producción en Chile.

A medida que la demanda global muestra pequeños signos de disminución, los precios del salmón de cultivo han aumentado abruptamente en los últimos seis meses, a medida que el mercado se ajusta a múltiples limitaciones de oferta. Estos incluyen mortalidad por Floraciones Algales Nocivas (FAN) y nuevas regulaciones en Chile, problemas con piojos de mar en Noruega y menores cosechas silvestres globales. La rentabilidad de los salmonicultores noruegos ha aumentado, pero los productores silvestres; salmonicultores chilenos; procesadores; y mayoristas no se están beneficiando en la misma medida.

Chile

Debido al bloom de algas en Chile, el 2016 comenzó tembloroso, con grandes mortalidades y bajas cosechas durante el primer trimestre del año, continuando hasta abril. Las autoridades chilenas consideraron la situación extremadamente seria,"además, se estima que un 10% de la mortalidad fue arrojada al mar", detallaron desde la FAO.

En un intento por abordar la volatilidad de la oferta durante los últimos años, las autoridades chilenas han introducido nuevas normativa que limitan el crecimiento de la producción en un 3% anual. La nueva legislación también penaliza a las firmas acuicultoras por bajo desempeño sanitario, enfocándose en un tema que ha aproblemado a la industria nacional por un tiempo. La respuesta del mercado a este desarrollo ha sido positiva, en general, y las acciones de varias compañías han registrado aumentos.

De acuerdo con un informe de Aquabench, durante los cuatro primeros meses del 2016, el salmón Atlántico experimentó un 38,5% de mortalidad acumulada; el salmón coho un 8,5%; y la trucha un 15,8%. Traspasado a cifras, esto significa que hubo un total de 38,2 millones de peces muertos (31 millones de salmón Atlántico; 4,2 millones de salmón coho; y 2,9 millones de trucha arcoíris). En tanto, las cosechas de smolts entre enero y abril del 2016, disminuyeron en un promedio de 20,7%, frente al mismo periodo del año anterior.

La crisis también impactó a al sustento económico, ya que la industria del salmón tuvo que despedir empleados. El subsecretario de Pesca y Acuicultura (Subpesca), Raúl Súnico, rechazó la idea que afirmaba que el bloom de algas era una buena excusa para los despidos, sin embargo, los despidos han continuado, ahora trabajadores y legisladores urgen por soluciones.

En términos de precios, los analistas predicen que el precio del salmón Atlántico, que en junio alcanzó un valor de US$ 8,9 por kg, experimentará un aumento significativo durante la segunda mitad del año.

Proyecciones

El mercado global del salmón, desde el productor hasta el consumidor, tiene ahora que aceptar una nueva línea de precios. Los salmonicultores noruegos seguirán cosechando los beneficios de los límites físicos y reglamentarios de la oferta. En Chile, las implicaciones empresariales de las nuevas regulaciones son más complicadas para la industria, considerando los costos adicionales que suponen los requerimientos sanitarios a pesar de los obvios beneficios de un crecimiento lento y regulado de la producción. En todo el mundo, el sector de procesamiento, que se enfrenta al alza de precios de materias primas, probablemente tendrá que consolidarse para reducir costos, mientras que las grandes cadenas de retail utilizarán su poder de mercado para resistir el paso de los precios a sus consumidores, durante el mayor tiempo posible. Sin embargo, para los productores de salmón silvestre, esto puede considerarse una oportunidad, sobre todo si la innovación de los productos y un mejor control de calidad pueden integrar más estrechamente el mercado silvestre con el de los peces de cultivo.