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La ballena varó enmallada al costado de una de las balsas jaula del centro Matilde 3 de Australis Seafoods. Foto: Sernapesca Aysén.
La ballena varó enmallada al costado de una de las balsas jaula del centro Matilde 3 de Australis Seafoods. Foto: Sernapesca Aysén.

Chile: La decisión del Juzgado de Letras y Garantía de Puerto Aysén se sustenta atendiendo a que los hechos denunciados por Sernapesca Aysén no fueron constitutivos de delito, sustentada la hipótesis del atrapamiento por ataque de orcas expuesto en el informe de necropsia.

En abril del 2020, desde la compañía Australis dieron aviso a las Autoridades luego de haberse percatado de un ejemplar de ballena Sei (Balaenoptera borealis) muerto en el sector donde se encuentran los fondeos y amarres de las loberas del centro de cultivo Matilde 3 en la región de Aysén.

En consecuencia, la Dirección Regional de Sernapesca Aysén presentó una denuncia ante el Ministerio Público para esclarecer las causas del varamiento y eventualmente establecer responsabilidades. De acuerdo con lo informado por Australis en su más reciente Informe de Sostenibilidad, la investigación se llevó a cabo por parte de la Brigada Investigadora de Delitos Contra el Medioambiente y Patrimonio Cultural (Bidema), de la Policía de Investigaciones.

“Australis, además, con el fin de poder prestar toda la disposición para esclarecer las causas de esta situación, dispuso de los servicios de investigadores expertos en cetáceos, para la ejecución de la necropsia de la especie, teniendo como entidad patrocinante al Centro de Investigación para la Sustentablidad (CIS) de la Universidad Andrés Bello”, detallan desde la compañía salmonicultora.

En la necropsia se abrieron cuatro ventanas de inspección en los tejidos cercano al oído medio, torácico, abdominal e inguinal, con la finalidad de poder tomar las muestras requeridas para los análisis: “Los resultados de la necropsia, histopatología, análisis de metales pesados y complementarios, sustentan como principal causa de muerte, un mecanismo de defensa y/o huida frente a la persecución por depredadores como orcas (Orcinus orca)”, agregan.

En el documento de la empresa se especifica que “se ha descrito que las ballenas Sei de los canales australes, realizan un “varamiento voluntario”, es decir, se aproximan y dejan su cabeza en dirección a la costa, permaneciendo en aguas muy bajas (Goddall et al., 2007). En ocasiones, se refugian cerca de embarcaciones ancladas en el mismo contexto”.

De acuerdo con estos antecedentes proporcionados por la investigación realizada, añaden, “se infiere que este comportamiento de la ballena Sei pudo haber ocurrido, dado que al ser perseguida por las orcas, se habría precipitado hacia el módulo de cultivo buscando protección, quedando enmallada y sufriendo el posible ataque de sus depredadoras, ocasionándole la muerte”.

“El 6 de mayo de 2021, en el Juzgado de Letras y Garantía de Puerto Aysén, se realizó la audiencia de sobreseimiento definitivo en esta causa atendiendo a que los hechos denunciados no son constitutivos de delito, sustentada la hipótesis del atrapamiento por ataque de orcas expuesto en el informe de necropsia, no existiendo causales de delito del 135bis de la Ley General de Pesca y Acuicultura, descartando por tanto la intencionalidad o negligencia en los hechos”, detallan desde Australis en el mismo informe.

Monitoreos de biodiversidad

Respecto del caso, Paola Marquardt, encargada de Asuntos Regulatorios Agua Mar, aseveró en el mismo documento que “existen escasos estudios de biodiversidad en la región de Aysén y, en general, se cuenta con poca información respecto las medidas que se deben tomar en caso de interacción con la fauna. Los mamíferos marinos, como las ballenas, son especies de gran tamaño por lo que su desenmalle puede implicar riesgos para el personal de los centros y se debe contar con la asesoría de especialistas para seguir las directrices recomendadas”.

“A partir de la contingencia en el centro Matilde 3, Australis optó por realizar monitoreos de biodiversidad con la Universidad de Magallanes, contribuyendo al aporte académico, generando conocimiento y bibliografía científica para la región de Aysén. A partir de estos estudios, se espera avanzar en un plan de interacción de fauna con centros de cultivo que permita apoyar al personal en el reconocimiento de especies, mejorar registros de avistamiento y tener definidos los lineamientos a seguir en caso de eventos de enmalle de mamíferos marinos y aves”, agregó la ejecutiva.

Finalmente, desde la misma empresa, aseguran que durante el 2020, lograron que el 70% del personal de centros de engorda, estuviera entrenado en reconocimiento de especies amenazadas en respectivos sectores geográficos, con el fin de promover interacciones que no generen impacto sobre la fauna coexistente.

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