Saltar al contenido principal

*Columna de opinión para Salmonexpert de Benjamín González, CEO y fundador de Greenspot. ​

Según el Banco Mundial el crecimiento del PIB calculado para nuestro país en 2018 fue de un 4,0%, interesante dato cuando uno lo pone en el contexto mundial, sobretodo con países “referentes” como Alemania, que en la misma medición registró un 1,5%, Noruega que siendo un país con reservas de petróleo y gas, registró un 1,3%  o Nueva Zelanda que registró un 2,8% para el mismo período.

Hasta hoy, muchos son los que están convencidos que solo el PIB puede traer pensiones dignas, salud equitativa y educación para todos, y que el problema se reduce a aumentar el crecimiento y que esto reflejado en un PIB per cápita mayor, es indefectiblemente igual a mayor bienestar y a lo que la ciudadanía quiere y necesita. De esta forma, hemos ido fomentando la “Tiranía de PIB”, como única variable relevante para que las personas alcancen su potencial y ¿felicidad?

Sin embargo, tanto la crisis pandémica mundial, como la social vivida en Chile desde el 18-O, no dan cuenta de un problema puntual de salud pública o de un problema social específico, sino que tienen en su fondo la falta de reconocimiento basal de interdependencia de las acciones de las personas, estados y empresas con su entorno. Es entonces una crisis de sustentabilidad, cuyos síntomas más visibles en los últimos meses han sido la pandemia y las demostraciones de disconformidad con elementos basales del sistema económico y social de las naciones.

La gran mayoría de los países, descubrieron tiempo atrás -gentileza de Keynes- que vía el crecimiento económico puede mejorarse la situación generalizada de la comunidad y la data, sin duda, lo ha demostrado. El problema es quizás nos hemos enfocado únicamente en el número, en el porcentaje, en el per-cápita, dejando de lado todas las variables relevantes o simplificando la complejidad del bienestar a la obtención de rédito financiero/mayor PIB. 

Al parecer, entendimos que las sociedades y su gente avanzan y mejoran sólo en base a un número financiero, individualista e independiente, desconociendo las implicancias y externalidades positivas o negativas, no directamente medibles en un número, desconociendo que la actividad humana se desenvuelve en interdependencia con el ambiente y con la sociedad. En el fondo, nos dedicamos al rédito financiero y no a la sustentabilidad de las actividades humanas, creyendo que el resultado financiero/PIB positivo, nos generará un medio ambiente de calidad y permitirá mejor bienestar social.

¿Las personas son más felices y desarrollan su potencial sólo gracias a dicho indicador? ¿Una empresa con malos resultados económicos debe cerrar sólo porque los números no dan y otra empresa con resultados financieros sobresalientes debe perpetuar su vida independientemente de las externalidades positivas o negativas que pueda tener su funcionamiento?

Algunos dirán “… con plata se compran huevos…” y ciertamente es así, pero para que cualquier cosa por simple en la vida sea sustentable, lo relevante no es solamente tener el dinero para comprar los huevos, sino que la forma en que lo conseguí, como vive la gallina, qué externalidades positivas y negativas causan a su entorno y medio ambiente, la calidad de vida y trabajo de las personas que colaboran en el proceso de empaque de los huevos, entre otros aspectos.

Tenemos la oportunidad de cambiar la forma de hacer y entender nuestra actividad en el mundo, los criterios de sustentabilidad (triple impacto) y colaboración llegaron para quedarse, en todas las actividades humanas. Llegó el momento de ser audaces. Nueva Zelanda ya está dando pasos concretos en este sentido al abrirse a medir el bienestar y no solo el PIB, definiendo mediciones formales de capital humano, capital financiero, capital natural y capital social para el desarrollo de sus políticas públicas.

El momento actual nos está dando la oportunidad de repensar y replantearnos todo, nuestra relación con el entorno y nuestras propuestas de valor, ¿por qué no construimos desde el piso de la sustentabilidad?