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El presidente de la Asociación de Salmonicultores de Magallanes, Carlos Odebret. Foto: Asociación de Salmonicultores de Magallanes.
El presidente de la Asociación de Salmonicultores de Magallanes, Carlos Odebret. Foto: Asociación de Salmonicultores de Magallanes.

Chile: “Debemos avanzar decididamente en la formación de capital humano local para la industria del futuro”, afirma el presidente de la Asociación de Salmonicultores de Magallanes, Carlos Odebret.

El desarrollo de la actividad salmonicultora en Magallanes es de joven data, es por eso que uno de sus desafíos en medio de su importante crecimiento, es generar una cultura en torno a la industria regional, como existe en Los Lagos. 

Al respecto, el presidente de la Asociación de Salmonicultores de Magallanes, Carlos Odebret, dio su visión acerca de estos desafíos, afirmando que sí se puede formar una cultura en torno al sector en la región austral.

¿Existe actualmente una cultura salmonicultura en Magallanes?
La construcción de cultura es un proceso que se desarrolla en el tiempo, tiene que ver con la construcción de valores comunes, objetivos y un destino compartido, en resumen, tener una visión común. La industria del salmón en Magallanes está en ese proceso, pues si bien es una actividad que tiene muchos años en la región, el ingreso de la actividad en el tejido social de los magallánicos es más bien reciente y el proceso de sintonización con los intereses y preocupaciones locales está todavía en desarrollo y evolución.

¿Qué acciones están llevando a cabo para que exista una cultura salmonicultora en Magallanes, como en Los Lagos?
La construcción del código de ética del gremio, que lanzamos hace unos meses, apunta precisamente a la definición de valores comunes entre las empresas asociadas. Nuestra tarea desde el gremio ha sido definir esos objetivos mínimos y desde esa base se ha diseñado una estrategia que viene a reforzar las acciones que cada empresa asociada está implementando en la región. 

Cabe destacar además que cada región tiene su particularidad y el desenvolvimiento de la actividad ha ocurrido en momentos distintos. Estos dos factores van construyendo imaginarios colectivos sobre la salmonicultura. La industria que creció en la región de Los Lagos en los últimos 30 años no es la misma que la que se ha desarrollado en los últimos 5 años en Magallanes. La base social, cultural, económica e incluso histórica también determina el ambiente en el que se desarrollará la cultura empresarial. 

¿Cómo han trabajado con comunidades y proveedores locales en tal sentido?
Con las comunidades escuchando, escuchando y escuchando. Las comunidades indígenas estuvieron 6.000 años viviendo en los canales de la región, hace 500 años Magallanes fue la puerta de entrada para el mundo desarrollado de la época al Océano Pacífico, hace 100 años en la región se desarrolla la ganadería, hace 50 años se potencia el desarrollo de hidrocarburos y hace sólo 5 años, la salmonicultura tiene un salto en su crecimiento. Entonces, debemos aprender muchísimo de la región antes de recorrer un camino juntos, es lo que estamos haciendo con los distintos grupos.

En el caso de los proveedores, las oportunidades se abren cada vez más en la región y tanto los locales como los que no están en la región, se han incorporado en un proceso natural a las actividades de acuicultura, los incentivos están orientados a ello”.

Carlos Odebret.

¿Qué desafíos y avances existen en este tema?

Debemos avanzar decididamente en la formación de capital humano local para la industria del futuro. Debemos construir acciones para transformarnos en una industria atractiva para el talento y retenerlo, fortalecer aún más la innovación y el desarrollo de tecnologías para la acuicultura. Ya existen varias carreras técnicas en esa dirección en los Centros de Formación Técnica de Porvenir y Punta Arenas, por lo que el camino avanza en esa dirección.

¿Es posible que se forme una cultura salmonicultora en Magallanes, dado todo esto?
Sí, pero creo que no se debe perder de vista que mientras más diversificada está la economía, es mejor para la región. La producción energética, la minería, la ganadería, el comercio, el sector turismo, la salmonicultura, la producción de hidrógeno verde, la conservación y la antártica serán centrales para llevar a la región de Magallanes a ser la primera región en alcanzar el desarrollo en Chile.

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