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Tecnología hecha en Chile es lo que promete proyecto de acuicultura oceánica

Héctor Chocobar, Claudio Pavez y Patricio Contreras. Foto: Salmonexpert.
Héctor Chocobar, Claudio Pavez y Patricio Contreras. Foto: Salmonexpert.

Chile: La iniciativa chilena generará toda la tecnología para cultivar salmón coho en zonas de alta energía, con balsas jaulas semisumergibles metálicas de 80x80 metros, realizando su etapa experimental en una concesión de Marine Farm.

En la última pregunta realizada a nuestros lectores: “¿Puede la acuicultura en alta mar ser el futuro para el cultivo de salmones en Chile?”, el 76% respondió que sí, mientras que el 24% afirmó que no.

En el contexto de acuicultura oceánica en nuestro país, ya existen dos proyectos público-privados enmarcados dentro del Programa Estratégico Mesoregional Salmón Sustentable y financiados mediante el instrumento "Programas Tecnológicos Estratégicos", donde a fines de 2017 Corfo acordó un financiamiento total de $7.850 millones.

Tecnología made in Chile

Uno de los beneficiarios es el Consorcio Tecnológico para la Acuicultura Oceánica, quienes recientemente dieron el puntapié inicial para comenzar con la primera etapa del proyecto que involucra investigación y desarrollo de distintas tecnologías necesarias para el desarrollo de la acuicultura oceánica. Cabe destacar que toda la tecnología involucrada en el proyecto será producida en Chile, lo que en un futuro puede posicionar al país como un exportador de tecnología.

Luego, la segunda etapa consistirá en ejecutar un diseño experimental de validación de cada desarrollo tecnológico a escala productiva, actividad que se realizará en dos ciclos productivos y en dos concesiones del barrio Nº13 ubicado en el Golfo del Corcovado que no han sido utilizadas por el titular (Marine Farm) principalmente por sus características de alta energía.

El Primer ciclo (año 1) de evaluación tecnológica considera en cada concesión la operación de una balsa jaula metálica cuadrada de 80x80 metros con smolts de salmón coho, semisumergible, donde además se evaluará la operación productiva de las redes, protocolos de operación, logística, uso de tecnologías de apoyo y condición sanitaria de los peces.

En el segundo ciclo (año 2), se evaluará la operación de tres balsas jaula con las mismas características del primer ciclo en cada una de las concesiones, también con siembras de smolts de salmón coho. En este caso, se validarán protocolos de operación, logística, uso de tecnologías de apoyo productivo, condición sanitaria de los peces, alimento y validación de indicadores bioeconómicos.

 

Desafíos de la acuicultura oceánica

En entrevista con Salmonexpert, Claudio Pavez, biólogo marino que lidera el consorcio, destaca el aporte de capital y capacidades que hay detrás del proyecto.

“Corfo aporta $3.849 millones, sin embargo, a diferencia de muchas otras iniciativas, los privados aportamos $11.000 millones. El consorcio, además de implementar la acuicultura oceánica, pretende desarrollar distintas soluciones en un proceso sistemático de I+D+i donde participan distintas empresas tecnológicas y de ingeniería que participan de la cadena de suministro de la industria productora de salmones y trucha, todo estructurado en un portafolio de seis proyectos y un plazo de ejecución de 60 meses” comenta Claudio Pavez.

El experto además aclara que el concepto “oceánica” involucra el cultivo 5 millas fuera de la costa, sin embargo, la tecnología desarrollada será  evaluada bajo un concepto de “alta energía” esto es en una concesión dentro de las Áreas Aptas para la Acuicultura (AAA), que por su naturaleza de alta energía a la fecha no ha sido posible de utilizar. Entendemos que en cuanto a la relación de energía y resistencia de la infraestructura productiva se trata de una condición mas desafiante por cuanto además del oleaje y viento interviene el  flujo de marea que alcanza rangos por sobre 2 nudos.

“Creemos que el primer paso se tiene que dar con algo conocido. El concepto es nuevo, no obstante, la tecnología es la misma pero adaptada. En esta dirección, tenemos la profunda convicción de que se trata de un proceso estratégico para la industria, donde solo es posible de avanzar a partir de un trabajo colaborativo y transversal entre empresas proveedoras que desarrollan tecnologías basadas en técnicas de I+D+i + prototipaje, empresas productoras, entidades publicas de regulación e instituciones generadoras de conocimiento” declara.

Co ejecutores

  • Marine Farm
  • Steinsvik
  • Cargill
  • Universidad Austral de Chile
  • Aquarov
  • Walbusch
  • CIBA
  • AST Technology Networks

En cuanto a las ventajas y desafíos, el biólogo marino sostiene que “los cuerpos de agua de “alta energía”  ofrecen mejores condiciones productivas y sanitarias asociado principalmente a la calidad fisicoquímica del cuerpo de agua, sin embargo para ocupar estas zonas es preciso desarrollar infraestructura especializada, desarrollar protocolos operacionales y tecnologías de apoyo asociada a un concepto de mayor tamaño, profundidad, tipo de redes de crianza, técnicas de suministro de alimento, comunicación y logística”.

Regulación

A pesar de que la ley no regula la acuicultura offshore, este proyecto también dará los cimientos para un legislación acorde a los nuevos parámetros y exigencias de este tipo de cultivo.

“Por supuesto que la acuicultura oceánica puede ser el futuro para el cultivo de salmones. La idea a futuro es también poder implementar esta iniciativa para la diversificación acuícola. Para ello se requiere fortalecer las tecnologías en varios aspectos y generar una regulación específica”, define Hector Chocobar, ejecutivo de programas tecnológicos de Corfo.

“La ausencia de una regulación para la acuicultura oceánica es uno de los desafíos que se plantean los consorcios apoyados por Corfo. Para ello, se ha instaurado un subconsejo para la Regulación y Fiscalización de la Acuicultura Oceánica, que coordina Corfo y donde participan Subpesca, Sernapesca, Subsecretaría para las Fuerzas Armadas, y representantes de los consorcios. En dicho subconsejo, se definirán los parámetros bajos los cuales se regulará y fiscalizará la acuicultura oceánica, tomando en consideración la experiencia internacional y los resultados los programas en ejecución”, concluye el ejecutivo.

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