Startup Wildsense fortalece desarrollo robótico aplicado al salmón
La spin off de la U. Técnica Federico Santa María, trabaja en biomasa, reparación de redes y monitoreo ambiental mediante IA, visión por computador y sensores submarinos aplicados a centros de cultivo.
En medio del creciente avance de la automatización, la inteligencia artificial y la robótica aplicada a la salmonicultura, la startup de base científico-tecnológica Wildsense busca abrirse espacio en el desarrollo de soluciones para centros de cultivo. Creada por Loreto Delgado, Marcos Zúñiga y Octavio Zúñiga, y vinculada al trabajo de investigación impulsado desde la Universidad Técnica Federico Santa María, la empresa desarrolla sistemas que integran IoT, visión por computador, robótica e inteligencia artificial para optimizar procesos como estimación de biomasa, alimentación, inspección de redes y monitoreo subacuático en la industria salmonicultora.
“Nosotros buscamos impulsar el desarrollo tecnológico en la industria y asociarnos con actores clave para desarrollar soluciones conjuntas”, explicó Marcos Zúñiga, CTO de Wildsense, detallando que uno de los focos principales de la empresa ha sido dotar de inteligencia a robots submarinos para avanzar progresivamente hacia tareas automatizadas. Según indicó, el propósito final es resolver todos los problemas de censado subacuático mediante un mismo ecosistema tecnológico, reduciendo la dependencia de múltiples plataformas y procesos aislados dentro de los centros de cultivo.
A partir de ese enfoque, la startup comenzó trabajando en inspección de jaulas, detección de roturas y caracterización de biofouling. Sin embargo, tras reunirse con compañías que representan cerca del 75% de la producción salmonicultora nacional, detectaron que una de las principales prioridades de la industria estaba asociada a mejorar la precisión en la estimación de biomasa y optimizar la producción. “Entendimos rápidamente que la biomasa era una necesidad crítica para la industria y que ahí podíamos generar un aporte importante desde la tecnología”, relató Zúñiga, explicando que esa necesidad redefinió gran parte de la estrategia tecnológica de Wildsense.
En esa línea, el ejecutivo sostuvo que la estimación de biomasa se transformó en el principal eje de desarrollo de la empresa debido al impacto directo que tiene sobre alimentación, planificación productiva y costos operacionales. “El alimento representa entre el 40% y el 60% de los costos de producción de un centro, por lo tanto, cualquier optimización en alimentación tiene un impacto económico enorme”, afirmó, agregando que la tecnología también permite detectar anomalías en el crecimiento de los peces y corregir desviaciones en etapas tempranas del cultivo.
Actualmente, Wildsense desarrolla junto a Ventisqueros un piloto considerado clave para validar comercialmente su tecnología y alcanzar un nivel TRL-9. El proyecto contempla calibrar algoritmos de biomasa durante todas las etapas de crecimiento del salmón, desde smolt hasta talla cosecha, incorporando además condiciones de alta turbidez presentes en centros de cultivo chilenos. “Este piloto probablemente será inédito en Chile porque nos permitirá validar precisión en todas las etapas de crecimiento”, señaló Zúñiga.
Las aguas del mar de Chile presentan una turbidez que ha sido un desafío para el proyecto, el cual se ha salvado positivamente, teniendo equipos que mejoran la visión en ambientes complejos como este tipo de aguas. Según explicó el CTO, inicialmente los algoritmos mostraban errores controlados cercanos al 3%, pero al comenzar las validaciones en condiciones reales fue necesario rediseñar completamente el sistema para adaptarlo a escenarios de muy baja visibilidad. Gracias a ello, actualmente la compañía asegura haber reducido el margen de error a cifras cercanas al 1% e incluso inferiores en determinados escenarios productivos.
“Actualmente somos capaces de detectar peces prácticamente invisibles y trabajar con entre 6 mil y 7 mil muestras incluso en condiciones extremas de turbidez”, destacó Zúñiga, añadiendo que el aumento en el número de muestras permitió mejorar significativamente la confiabilidad estadística de los modelos. De acuerdo con el ejecutivo, el sistema combina inteligencia artificial, visión estéreo y triangulación tridimensional para medir individualmente a cada pez, lo que permite construir curvas biométricas mucho más precisas que los métodos tradicionales utilizados por la industria.
Además de mejorar las proyecciones de cosecha y abastecimiento, Wildsense sostiene que su tecnología aporta beneficios relevantes en bienestar animal. “El sistema manual de estimación de biomasa es tremendamente invasivo y termina siendo maltrato animal”, afirmó el CTO, detallando que actualmente muchas operaciones requieren anestesiar peces para muestreos periódicos, con mortalidades que, según indicó, pueden fluctuar entre el 10% y el 20% de los ejemplares manipulados. Frente a ello, la propuesta de la startup apunta a realizar mediciones continuas y no invasivas directamente dentro de las jaulas, a un costo que permita su masificación en la industria.
Robótica modular
Otro de los desarrollos prioritarios de Wildsense es el control de alimentación por saciedad, servicio que la empresa espera lanzar durante este año. A través del análisis automatizado del comportamiento de los peces, el sistema busca detectar cuándo los salmones dejan de alimentarse activamente, permitiendo detener automáticamente el suministro o generar alertas operacionales. “Toda esta información sirve como guía para producción y alimentación, pero además permite derivar otros servicios que entreguen mayor precisión en el proceso”, explicó Zúñiga.
La compañía también avanza hacia una visión de “robótica multiservicio”, donde un mismo robot submarino pueda ejecutar tareas de inspección, monitoreo ambiental y reparación automatizada de redes. Entre las capacidades proyectadas se encuentran la detección de roturas, generación de mapas de biofouling, trazabilidad de inspecciones y reparación autónoma mediante brazos robóticos. “Nuestra idea es resolver todos los problemas de censado subacuático con un mismo dispositivo”, comentó el ejecutivo, detallando que incluso trabajan en sistemas de posicionamiento visual capaces de operar a alta precisión sin requerir otros elementos de censado, como ultrasonido.
Junto con ello, Wildsense desarrolla sensores para monitorear variables como oxígeno disuelto, salinidad, pH, temperatura y electroconductividad, permitiendo construir mapas tridimensionales dentro de las jaulas. Con ello, los equipos operacionales pueden visualizar en tiempo real proyecciones de biomasa, reportes automáticos y métricas productivas mediante dashboards centralizados alimentados vía transmisión satelital. “Lo que buscamos es minimizar la interacción humana y que el sistema sea controlable completamente a distancia”, sostuvo Zúñiga.
Respecto de los próximos hitos, el CTO aseguró que el principal desafío de Wildsense durante 2026 será consolidar comercialmente su primer servicio y comenzar la transición desde startup a empresa tecnológica escalable. “El gran hito es dejar de depender de fondos públicos y convertirnos en una empresa de servicios consolidada”, afirmó. Según explicó, la validación con Ventisqueros podría abrir la puerta a una expansión acelerada de dispositivos y soluciones multiservicio en distintos centros de cultivo, fortaleciendo además las capacidades tecnológicas que la compañía ha desarrollado durante los últimos seis años. De acuerdo a lo planteado por Zúñiga, el objetivo de Wildsense es avanzar hacia centros de cultivo cada vez más automatizados, donde distintas tareas operacionales puedan ejecutarse de manera remota, con menor intervención humana y mayores niveles de precisión productiva y ambiental.