Debate por nueva normativa de ácidos grasos: mejora trazabilidad pero complicaría abastecimiento
Nuevo protocolo de Sernapesca obliga a registrar, codificar y acreditar el origen de subproductos derivados del aceite de pescado, aunque su implementación podría tensionar el abastecimiento y elevar exigencias.
La reciente implementación del Protocolo de Registro y Fiscalización de Ácidos Grasos por parte de Sernapesca marca un punto de inflexión en el control de subproductos derivados de la refinación de aceites, con implicancias directas para la industria salmonicultora y la alimentación animal en Chile.
La normativa surge en un contexto de crecimiento del uso de subproductos como ácidos grasos, aceites acidulados y estearinas, los cuales hasta ahora carecían de un sistema robusto de trazabilidad y control. Según el documento oficial, el objetivo central es establecer normas y procedimientos que aseguren la identificación, origen y uso de estos productos, evitando inconsistencias y prácticas como el blanqueo de materias primas provenientes de pesca ilegal .
Desde Sernapesca nacional señalan a Salmonexpert que el sistema anterior presentaba debilidades importantes.
“La falta de control de aceites grasos procesados por la industria pesquera conllevaba varios riesgos, el principal vinculado a la pérdida de trazabilidad de las materias primas utilizadas y el blanqueo de subproductos derivados de la pesca ilegal. Además, existe un riesgo sanitario ante la incorporación de productos de origen desconocido y de posible contaminación cruzada al mezclar ácidos grasos no certificados con aceites destinados a la producción de alimentos para salmónidos”, detallaron desde el Servicio.
Frente a este escenario, el nuevo protocolo establece que toda materia prima deberá contar con acreditación de origen, además de exigir a plantas elaboradoras, refinadoras e importadores su inscripción en registros oficiales y la declaración de sus flujos productivos.
Sobre si esta normativa tendrá algún impacto en la salmonicultura chilena, como menor disponibilidad de materias primas o aumento de costos de las mismas, desde Senapesca mencionan que la industria “podrá tener certeza sobre la trazabilidad de los productos alimentarios que adquiere, eliminando los riesgos sanitarios asociados a la incorporación de productos de origen desconocido o de contaminación cruzada. Ahora se fortalece la fiscalización que realiza Sernapesca y se entregan garantías a la industria alimentaria sobre la trazabilidad de los productos procesados”.
Restricciones en el abastecimiento
Uno de los cambios más relevantes es la incorporación de un sistema de codificación estandarizada específica para los subproductos, lo que permitirá diferenciarlos dentro de las cadenas de valor pesqueras y acuícolas.
El protocolo también amplía su alcance a toda la cadena: plantas refinadoras, productoras de subproductos, comercializadoras e importadores, quienes deberán integrarse a los sistemas de trazabilidad de Sernapesca.
Desde el sector privado, la evaluación es positiva, aunque con matices. Desde ABIO Group, empresa dedicada a la mezcla de aceites y subproductos de estos, destacan que la normativa representa un avance en transparencia y trazabilidad, especialmente al exigir certificación de origen legal y sanitario en importaciones.
“En particular previo al pronunciamiento de Sernapesca se podía importar sin documentación que avalará la legalidad de la pesca y condiciones sanitarias de origen, en este sentido la nueva normativa incorpora lineamientos claros incorporando el requisito del certificado de acreditación de origen legal y sanitario de los productos que entran a Chile. Lo que da origen a la Solicitud Única de Ingreso, SUI y el abastecimiento en sistema SIMS de Sernapesca, dejando registro del producto con un uso previsto definido”, mencionan desde la empresa.
Sin embargo, advierten que la implementación podría generar restricciones en el abastecimiento, ya que no todos los países cuentan con sistemas para emitir la documentación requerida. A esto se suma la necesidad de mayor coordinación institucional entre Sernapesca, Aduanas y el SAG.
“Es un avance en transparencia y finalmente trazabilidad de cara al cliente, pero aún vemos que hay desconocimiento y desconexión entre las instituciones del Gobierno, en este sentido es necesario que Aduana, SAG y Sernapesca realicen un trabajo en conjunto, para hacer valer los reglamentos y normativas, y así elevar los estándares y cumplir con los aspectos legales requeridos”, exhiben ejecutivos de ABIO group.
Finalmente, representantes de ABIO group destacan que en el caso de plantas refinadoras nacionales, “deberán declarar y trazar los subproductos elaborados; por lo tanto, deberán llevar un control estricto de la generación, venta y destinación de éstos. Es decir, una estricta identificación, segregación y trazabilidad de los productos sobre todo en plantas dedicadas a la elaboración de alimentos para consumo animal y de uso industrial”.