Anuncio

Blumar proyecta ampliaciones productivas en dos centros de cultivo en Isla Riesco

Foto referencial de centro de cultivo de salmón de Blumar en la Región de Magallanes.

Las iniciativas ingresadas al SEA buscan aumentar la producción de salmónidos en los centros Mina Elena y María Olvido, mediante optimización de infraestructura existente y sin ampliar la superficie concesionada.

Published

Salmones Blumar ingresó recientemente al Servicio de Evaluación Ambiental dos proyectos orientados a aumentar la producción de salmónidos en centros de engorda ubicados en Isla Riesco, Región de Magallanes, los que buscan optimizar infraestructura existente sin ampliar superficie concesionada ni incorporar instalaciones terrestres.

En el marco de su estrategia de optimización productiva en la Región de Magallanes, la compañía presentó la DIA del proyecto “Aumento en la producción de salmónidos del Centro de Engorda Mina Elena”, actualmente en admisión y asociado a la modificación de la RCA N°17/2011 que aprobó originalmente este centro de cultivo ubicado en la Región de Magallanes y de la Antártica Chilena.

En términos productivos, la modificación considera un incremento relevante en la biomasa autorizada de salmón del Atlántico (Salmo salar), pasando de una producción máxima de 5 mil toneladas por ciclo a un total de 9.696 toneladas por ciclo productivo. Esto implica un aumento de 4.696 toneladas adicionales respecto de lo aprobado originalmente, manteniendo un ciclo de cultivo estimado en 20 meses y un peso promedio de cosecha de 5,7 kilos por pez.

Para materializar este aumento productivo, el proyecto contempla cambios en la configuración de las estructuras de cultivo en el mar, sin ampliar la superficie concesionada. En específico, se propone reemplazar las actuales 23 jaulas circulares por 18 balsas jaula cuadradas de 40 x 40 metros y 20 metros de profundidad, distribuidas en dos módulos de nueve unidades cada uno, todo ello dentro de la concesión acuícola vigente de 44,5 hectáreas.

El objetivo central de la iniciativa es optimizar el uso del área ya autorizada, incrementando la producción de salmónidos sin incorporar nuevas superficies ni infraestructura terrestre. De hecho, todas las obras, partes y acciones asociadas al proyecto se desarrollarán íntegramente dentro del polígono concesionado y su servidumbre marítima, descartándose la construcción de instalaciones en tierra y manteniendo el carácter offshore del centro de engorda.

De acuerdo con los antecedentes ingresados, la fecha estimada de inicio de la fase de construcción del proyecto está prevista para agosto de 2028, mientras que la etapa de operación comenzaría en noviembre del mismo año, con el ingreso de peces al sistema. La iniciativa considera una vida útil indefinida, sujeta a procesos periódicos de mantención y mejora, en línea con la continuidad operacional del centro de cultivo.

En cuanto al costo comprometido, el proyecto contempla una inversión aproximada de US$1,8 millones, destinada principalmente a la adecuación de las estructuras de cultivo, sistemas de fondeo, pontón y equipamiento asociado. Respecto de la mano de obra, se estima que durante la fase de construcción se requerirá un promedio de nueve trabajadores, con un máximo de 18 personas, mientras que en la etapa de operación el promedio será de ocho trabajadores, con un peak de hasta 14 empleos directos.

María Olvido

De manera complementaria, Salmones Blumar también ingresó a evaluación ambiental el proyecto “Aumento en la producción de salmónidos del Centro de Engorda María Olvido”, iniciativa que corresponde a una modificación de la RCA N°16/2011 y que busca ampliar la capacidad productiva de este centro ubicado en Isla Riesco.

En concreto, la propuesta considera un aumento de la biomasa máxima autorizada de salmón del Atlántico (Salmo salar), pasando de 7 mil a 9.400 toneladas por ciclo productivo. Este incremento corresponde a 2.400 toneladas adicionales respecto de lo actualmente aprobado, manteniendo un ciclo de cultivo estimado de 20 meses y un peso promedio de cosecha de 5,7 kilos por ejemplar.

Para alcanzar este aumento productivo, el proyecto contempla una modificación en la configuración de las estructuras de cultivo marinas. En específico, se propone reemplazar las actuales 32 jaulas circulares de menor diámetro por 20 balsas jaula cuadradas de 40 x 40 metros y 20 metros de profundidad, distribuidas en dos módulos de 10 unidades cada uno, todo ello dentro de la concesión acuícola vigente.

El objetivo central del proyecto es optimizar el uso de la concesión de acuicultura ya otorgada, la cual tiene una superficie de 78 hectáreas, sin considerar ampliaciones del área autorizada. De este modo, la iniciativa busca incrementar la producción manteniendo el emplazamiento original del centro de engorda y sin incorporar infraestructura terrestre asociada a la operación.

Según los antecedentes presentados, la fecha estimada de inicio de ejecución del proyecto corresponde a marzo de 2027, comenzando con la fase de construcción, mientras que la etapa de operación se proyecta a partir de junio del mismo año. Al igual que otros centros de cultivo en la zona, el CES María Olvido considera una vida útil indefinida, sujeta a mantenciones periódicas y continuidad operacional.

En términos de inversión, el proyecto contempla un monto aproximado de US$1,8 millones, destinados principalmente a la adecuación de balsas jaula, sistemas de fondeo, pontón y equipamiento asociado. Respecto de la mano de obra, se estima que durante la fase de construcción se empleará un total de 18 personas, mientras que en la etapa de operación se requerirá un promedio de ocho trabajadores, con un máximo de hasta 14 personas.

La justificación de la localización de ambos proyectos se sustenta en las condiciones geográficas y productivas de la Región de Magallanes, caracterizada por amplios espacios marítimos, baja densidad de uso y un rol estratégico que la acuicultura ha consolidado durante las últimas décadas. En este contexto, las ampliaciones de los centros Mina Elena y María Olvido se proyectan como un aporte al desarrollo económico local, fortaleciendo el encadenamiento de servicios asociados al cultivo de salmónidos y generando empleo directo e indirecto en una zona clave para la salmonicultura en el extremo sur del país.