El estatus sanitario actual y los desafíos de la industria salmonicultora chilena

Foto: Cristian Higueras.

Junto con una baja mortalidad, la situación sanitaria de la industria salmonicultora chilena en 2023 mejora, y de la mano, se refleja una caída en el uso de antimicrobianos, indicó el Dr. Marcos Godoy.

En un desayuno para la prensa especializada en acuicultura brindó ayer el Dr. Marcos Godoy, director del Centro de Investigaciones Biológicas Aplicadas (CIBA) y académico e investigador de la Universidad San Sebastián, instancia en la cual realizó un completo análisis del status actual de la industria salmonicultora.

En la oportunidad, el profesional detalló que uno de los grandes hitos del 2023 fueron las cosechas de salmónidos. “Se cosecharon 1.112.000 toneladas de salmón y trucha, mostrando un incremento de 4% respecto de 2022. Esto muestra un peak de producción histórico en Chile. Si bien, en los últimos 20 años se han evidenciado caídas en la producción en el 2007 producto del virus ISA y el 2016 por Bloom de algas, en general, la industria salmonicultora chilena ha sido muy resiliente, capaz de recuperarse notablemente luego de estas crisis”.

En cuanto a las cosechas, igualmente se evidenció un incremento tanto en salmón Coho como salmón Atlántico, no así en trucha arcoíris. “Hace algunos años, Chile era un importante productor de trucha, pero por temas sanitarios y de costos, la producción de esta especie se ha reducido en forma significativa. El 75% de las cosechas de la industria corresponden a salmón Atlántico, lo que es positivo, por un lado, porque es una especie más versátil, mejor aceptada en los mercados y estable en cuanto a precios. Sin embargo, es necesario ampliar la visión, diversificar y ampliar la producción de salmón coho”, detalló Godoy.

En relación con las mortalidades en 2023 tendieron a la baja. “Esta baja en la mortalidad se ha visto reflejada en la reducción del uso de antibióticos. Es decir, junto con una baja mortalidad, la situación sanitaria de la industria en 2023 mejora, y de la mano, se refleja una caída en el uso de antimicrobianos, al menos en el primer semestre del año pasado. Y como resultado de esto, la productividad se incrementó”, comentó el investigador.

Desde el punto de vista sanitario, para el primer semestre de 2023, Sernapesca incorporó un ranking de mortalidades por empresa productora. Para el académico, se evidencia un alto rango de performance en el ámbito sanitario, con compañías que presentan un 15% de mortalidad mientras que otras muestran un 5%. “Esto refleja que existe un gran espacio de mejora para reducir este rango. Sin embargo, en el promedio como industria, el porcentaje de mortalidad se redujo, lo que deja de manifiesto que las empresas están incorporando estrategias para disminuir las mortalidades”.

Desafíos

A juicio del investigador, son diversos los desafíos que actualmente presenta la industria. “Si bien las enfermedades virales y bacterianas, así como el Caligus, son actualmente la gran preocupación, las condiciones no infecciosas están siendo cada día más relevantes en términos de pérdidas para la industria”.

Blog de patología de peces

El director del CIBA aprovechó igualmente la instancia para dar a conocer una actualización del Blog de patología de peces, plataforma que ya lleva 16 años entregando contenido exclusivo de las patologías que afectan al salmón. Esta actualización del blog ha incorporado diversas mejoras e información más detallada, idioma inglés y noruego, filtros por año, meses, patologías especiales y patologías sistémicas, entre otros.

“Podrán encontrar todos los post relacionados a cada patología y cada caso que hemos analizado desde el 2008 a la fecha. Lo interesante que los casos que actualmente estamos estudiando y nos llegan de la industria, se publican en tiempo real. Es una información de lo que está sucediendo en términos de la casuística clínica que estamos recibiendo en el laboratorio”, indicó Godoy.

En cuanto a los virus presentes en Chile que afectan a los salmones, según Godoy, el ISA está bajo control, con dos brotes en 3 años. “En el caso de PRV, este se ha tornado endémico, y el foco está en desarrollar vacunas, ya que actualmente no se dispone de ellas para prevenir el HSMI. Por otra parte, IPN es una enfermedad que estaba controlada a través de las mejoras genéticas de los peces, uso de vacunas y bioseguridad, pero a partir del 2018 comenzaron a incrementarse los casos, y entre 2022 y 2023 se volvieron a presentar casos clínicos de IPN en agua dulce, particularmente en sistemas RAS. ¿Por qué? Probablemente porque hay una presión de selección de las vacunas y una presión en el mejoramiento genético y el virus muta, tratando de evadir estas barreras de protección. Para este virus, está la tarea de actualización de vacunas”.

En el caso de las enfermedades bacterianas, el SRS sigue siendo la más importante en Chile, causante del uso de antibióticos en la salmonicultura y la principal causa de mortalidad infecciosa en salmón Atlántico. Según el académico, el foco debe estar en la bioseguridad, la calidad del smolt, el manejo y el desarrollo de nuevas vacunas.

“Nos ha llamado la atención que, en el 2023, junto con la aparición de brotes de IPN, aparecieron varios casos de furunculosis y por alguna razón comenzó a producir mortalidad en agua dulce en sistemas RAS y aún se desconocen las causas. Es importante estudiar qué está pasando con esta enfermedad, las medidas de bioseguridad y el desarrollo de vacunas”.

Desafíos no infecciosos

“Los desafíos no infecciosos, cada día se han tornado más importantes, y una de las condiciones más relevantes son las FAN, que producen la enfermedad branquial. Sabemos que en el transcurso de los años, las FAN han ocurrido con mayor frecuencia y se han distribuido geográficamente, produciendo mortalidades masivas de peces. Es importante recalcar que cuando las FAN no matan a los peces, si producen alteraciones en su crecimiento y factor de conversión. Lo lamentable es que esto queda de manifiesto en cosecha y es una problemática para las empresas que exportan salmón fresco entero”, puntualizó Godoy.

Finalmente, según comentó el académico, el 2023 estuvo caracterizado por melanosis. “Hay una preocupación muy alta en la industria, que tiene diferentes causas. Pero particularmente el año pasado analizamos muchos casos de melanosis difusa, condición en que el filete se presenta con pigmentación negra en su mayoría y es pérdida total. Lamentablemente es una condición que se detecta en planta de proceso. Aun cuando no se sabe la causa concreta, se conocen medidas de mitigación en relación con manejo nutricional”.