Columna de Opinión
Dotaciones y seguridad marítima: una discusión que requiere todas las voces
*Columna de opinión para Salmonexpert de la Federación Nacional de Sindicatos de Oficiales de Naves Mercantes y Especiales de Chile, Fenasiomechi.
A propósito de las recientes declaraciones de representantes de los armadores respecto de las regulaciones, dotaciones y descansos existentes en Chile, como Directorio de Fenasiomechi consideramos necesario incorporar a esta discusión la visión de quienes desarrollan diariamente sus funciones a bordo. Se ha señalado que Chile tendría "más regulaciones, más dotaciones e igual o más descanso" que otros países con geografías comparables.
Creemos que una afirmación de esta naturaleza debe sustentarse en antecedentes objetivos. No basta comparar el número de personas embarcadas. Debemos considerar naves y operaciones equivalentes, sistemas de guardia y relevo, jornadas, disponibilidad, descansos efectivos, apoyo desde tierra y legislación aplicable. Una dotación menor no necesariamente significa una operación más eficiente ni condiciones equivalentes.
También nos preocupa que se avance en modificaciones que podrían aumentar las responsabilidades administrativas o penales de capitanes y tripulaciones sin abordar con igual claridad las responsabilidades del armador. El capitán tiene responsabilidades inherentes al mando de la nave, pero la seguridad marítima no comienza ni termina en el puente de mando. Una dotación adecuada, la planificación operacional, el mantenimiento, los recursos disponibles y el respeto efectivo de los períodos de descanso también forman parte de la seguridad y dependen de decisiones que exceden a quienes están embarcados.
A ello se suma otro problema que no puede quedar fuera del debate: la debilidad de las fiscalizaciones. Chile puede contar con numerosas normas, pero si las instituciones encargadas de verificar su cumplimiento no disponen de suficiente personal, recursos o presencia efectiva a bordo, se genera una brecha entre lo que establece la regulación y lo que realmente ocurre en la operación diaria.
Por ello, antes de concluir que existe una "sobrerregulación", también debemos preguntarnos si las normas vigentes se están fiscalizando adecuadamente y si el Estado cuenta con las herramientas necesarias para hacerlas cumplir. Existe, además, una cuestión fundamental: ¿dónde están los trabajadores en esta discusión?
La inquietud no es solamente teórica. En la sesión del 5 de agosto de 2026 de la Comisión de Pesca, Acuicultura e Intereses Marítimos, donde se inició la discusión particular del proyecto sobre seguridad marítima, participaron como invitados representantes del Ministerio de Defensa y de Directemar. Sin embargo, en dicha sesión no consta participación de organizaciones representativas de los trabajadores marítimos. Esto adquiere especial relevancia considerando que entre las materias analizadas existen disposiciones que pueden involucrar incluso responsabilidades de carácter penal relacionadas con actuaciones a bordo.
Si se pretende modificar las responsabilidades de capitanes y tripulaciones, quienes deberán cumplir esas normas en el mar también deben tener voz en su construcción. No buscamos oponernos a mayores estándares de seguridad. Queremos participar en su construcción mediante una discusión técnica y transparente donde estén sentados en la misma mesa autoridad, armadores y trabajadores.
Si queremos comparar a Chile con otros países, hagámoslo con antecedentes verificables. Si queremos aumentar la seguridad, revisemos dotaciones, jornadas, descansos efectivos, fiscalización y responsabilidades de todos los actores. Las normas que regulan el trabajo a bordo no debieran construirse a puertas cerradas y menos sin escuchar a quienes deberán cumplirlas en el mar.