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IFOP focaliza su inversión 2026 - 2027 en áreas críticas para la salmonicultura

Foto: Ifop.

Los programas aprobados por Subpesca y con una fuerte inversión pública, entregarán insumos científicos estratégicos para la regulación sanitaria, ambiental y productiva del sector salmón.

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El Instituto de Fomento Pesquero (Ifop) ejecutará durante 2026 una robusta cartera de programas de investigación para la regulación de la pesca y la acuicultura, con un marcado énfasis en sanidad animal, monitoreo ambiental, floraciones algales nocivas y análisis oceanográficos, áreas directamente vinculadas al desempeño y sostenibilidad de la salmonicultura nacional.

Así lo establece la resolución de la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura que aprueba los términos técnicos y el presupuesto del Programa de Investigación Básica para la Regulación de la Pesca y la Acuicultura 2026–2027, donde Ifop figura como ejecutor de más de 50 líneas de estudio, varias de ellas estratégicas para el sector salmonicultor.

Sanidad de peces y resistencia antimicrobiana

Entre los programas directamente asociados a la salmonicultura destaca el Programa de Monitoreo e Investigación para el Apoyo a la Vigilancia Oficial de Enfermedades y Agentes Patógenos de Peces, que contará con un presupuesto superior a $495 millones, orientado a generar información científica que respalde la toma de decisiones regulatorias en materia sanitaria.

A ello se suma la Vigilancia de la resistencia bacteriana a los antimicrobianos de uso habitual en la salmonicultura nacional, iniciativa que dispondrá de $134 millones, y que busca dar seguimiento a uno de los temas más sensibles para la industria, tanto a nivel productivo como reputacional.

En paralelo, Ifop ejecutará el programa de Determinación y vigilancia de la resistencia de Caligus rogercresseyi a antiparasitarios, con recursos cercanos a $130 millones, reforzando la base técnica para el manejo del principal parásito que afecta al salmón en Chile.

Marea roja y ambiente tendrá la mayor inversión

El mayor volumen de recursos se concentrará en los programas asociados a floraciones algales nocivas (FAN), una variable crítica para la continuidad operacional de los centros de cultivo.

En particular, el Programa de monitoreo e investigación de microalgas nocivas y toxinas marinas (marea roja) en los fiordos de Chile contará con un presupuesto cercano a $1.944 millones, mientras que el programa equivalente para el océano Pacífico centro-sur dispondrá de $790 millones.

A estos se suma el Estudio del desempeño ambiental de la acuicultura en Chile y su efecto en los ecosistemas de emplazamiento, que recibirá $784 millones, y la Evaluación del estado ambiental de lagos utilizados para actividades de acuicultura en el sur del país, con $174 millones, reforzando el seguimiento ambiental tanto en sistemas marinos como lacustres.

Oceanografía y datos: soporte clave

El documento también evidencia una apuesta relevante por el fortalecimiento de la información oceanográfica y climática, fundamental para anticipar eventos de riesgo y mejorar la planificación productiva en salmonicultura.

Destacan el Monitoreo y modelación de procesos oceanográficos en canales y fiordos australes, con $615 millones, el Sistema de pronósticos oceanográficos y atmosféricos, con $200 millones, y la Determinación de las escalas de intercambio de agua en fiordos y canales de la Patagonia, que superará los $238 millones.

Estas líneas de investigación entregan insumos técnicos esenciales para evaluar capacidad de carga, dispersión de nutrientes, oxigenación y conectividad entre sistemas productivos.

En conjunto, el programa Ifop 2026–2027 configura una base científica de alto impacto para la regulación de la salmonicultura, abordando de forma integrada sanidad, ambiente, oceanografía y desempeño productivo.

Los resultados de estos estudios que se materializarán en informes de avance y finales entre 2026 y 2027, serán insumos directos para la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura (Subpesca), el Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura (Sernapesca) y otros organismos públicos, en un contexto donde la industria enfrenta crecientes exigencias regulatorias, ambientales y sanitarias.