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“La industria del salmón necesita ingredientes confiables y trazables”

Kenneth Fredriksen.

El nuevo CCO de QRILL Aqua, Kenneth Fredriksen, proyecta al krill como componente estratégico ante presiones sobre materias primas y crecientes exigencias de sostenibilidad en mercados internacionales.

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En una etapa marcada por la expansión de sus operaciones y el fortalecimiento de su posicionamiento en la industria acuícola global, Aker QRILL Company concretó la incorporación de Kenneth Fredriksen como Chief Commercial Officer (CCO), sumando a un ejecutivo con trayectoria internacional en Huawei y una sólida experiencia en estrategia de negocios a escala global. Su llegada se da en un momento clave para la compañía noruega, que busca consolidarse como un socio estratégico de largo plazo en la provisión de ingredientes para la alimentación acuícola. En ese contexto, y tras una reciente visita a Chile, Fredriksen conversó con Salmonexpert sobre los desafíos del sector y el rol que proyecta para el krill en la nutrición del salmón.

Asumes el liderazgo comercial global de QRILL Aqua en un momento en que la nutrición en acuicultura está experimentando cambios significativos. ¿Cómo interpretas este escenario y qué oportunidades ves para fortalecer el rol del krill en la alimentación de especies como el salmón?

Es un momento emocionante, pero también genuinamente desafiante para la industria. La conversación en torno a los ingredientes para alimentos ya no se trata solo de desempeño y costo. La geopolítica, la seguridad de la cadena de suministro y las credenciales de sostenibilidad han pasado al centro de la discusión. Vimos en 2025 cuán rápido pueden cambiar las cosas cuando surgen aranceles o disrupciones comerciales, sin olvidar el clima, la política y otros factores externos que afectan las cuotas de pesca. Los productores de alimento que dependen de un conjunto limitado de ingredientes provenientes de áreas geográficas concentradas están cada vez más expuestos.

Nuestra pesquería de krill y nuestro producto QRILL Aqua ocupan una posición significativamente más resiliente, estable y robusta, lo que nos permite ser un socio que entrega estabilidad y confiabilidad a nuestros clientes en un entorno de negocios cada vez más inestable y volátil. Combinado con los ya bien reconocidos valores funcionales y de desempeño de QRILL, estamos experimentando una demanda significativa por nuestro producto.

Además, proviene de una de las pesquerías más estrictamente reguladas y sostenibles del mundo, bajo el marco de la CCAMLR, y cuenta con certificación MSC desde 2010. Tenemos control total sobre nuestra cadena de valor, desde el Océano Austral hasta nuestro centro logístico en Montevideo y luego hacia clientes a nivel global. La combinación de resiliencia y control de la cadena de suministro, credenciales de sostenibilidad y desempeño nutricional único es exactamente lo que el mercado necesita en este momento.

La salmonicultura se ha convertido en una de las industrias acuícolas más exigentes en términos de desempeño productivo, bienestar animal y sostenibilidad. ¿Cómo se alinea la propuesta de valor de QRILL Aqua con estas demandas del sector?

Estando en Chile me impresionó mucho la escala, el profesionalismo y la pasión por la innovación. Además, es muy positivo ver cómo la sostenibilidad está integrada y es foco en todo lo que se hace. Y lo mejor, por supuesto, es cómo esto se alinea totalmente con la estrategia de AQC y subraya la importancia de que contribuyamos a la industria acuícola chilena.

El salmón es una especie exigente con requerimientos nutricionales muy específicos. Los desafíos sanitarios que enfrenta la industria son reales. Cuando observamos enfermedades branquiales, úlceras de invierno o las consecuencias del despioje, el alimento juega un rol directo en la resiliencia y la recuperación. El krill aborda varias de estas necesidades de manera simultánea.

Los omega-3 del krill están unidos en forma de fosfolípidos, lo que significa que son absorbidos más fácilmente en las membranas celulares que los omega-3 en forma de triglicéridos presentes en el aceite de pescado. Esto se traduce directamente en una mejor calidad de filete y una mejora en la salud de los peces. El krill también contiene atractantes que estimulan el consumo, incluso en dietas con alta inclusión vegetal, donde la palatabilidad puede disminuir. Además, existe evidencia creciente sobre la reducción de mortalidad y patologías cardíacas en salmones alimentados con harina de krill. La propuesta de valor no es un beneficio único, sino un paquete que responde directamente a las exigencias de desempeño, bienestar y sostenibilidad del sector.

En los últimos años, la discusión sobre ingredientes para dietas acuícolas ha estado marcada por la búsqueda de fuentes más eficientes y sostenibles. ¿Qué rol crees que puede desempeñar el krill dentro de este equilibrio entre nutrición, productividad y sostenibilidad?

La respuesta honesta es que no todos los ingredientes sostenibles son nutricionalmente iguales, y no todos los ingredientes de alto desempeño son sostenibles. El krill es genuinamente ambos. Extraemos menos del 1% de la biomasa de krill en el área de pesca cada año, dentro de un ecosistema monitoreado por científicos independientes y regulado por un organismo internacional cuyo mandato explícito es la gestión precautoria. La FAO ha reconocido la pesquería de krill antártico como sostenible y subexplotada, y como una de las mejor gestionadas del mundo. Esto no es lenguaje de marketing, es una evaluación factual de la agencia de alimentos de las Naciones Unidas.

Desde el punto de vista nutricional, el krill reemplaza insumos con mayor huella de carbono al mismo tiempo que mejora el desempeño de las dietas. Esa es una combinación relativamente poco común. La industria, con razón, está impulsando un abastecimiento más sostenible, y el krill ofrece a los productores de alimento y a los salmonicultores una forma de lograrlo sin comprometer resultados.

Desde una perspectiva global, ¿qué tendencias observas actualmente en la nutrición acuícola que podrían redefinir cómo se formulan las dietas para salmónidos en los próximos años?

Hay tres aspectos que destacan para mí. Primero, la concentración del control de la cadena de suministro y del poder de compra. Vemos cómo grandes mercados individuales están adquiriendo la mayor parte de la harina de pescado de Sudamérica. Las cuotas de bacaladilla están bajo presión significativa y enfrentan un riesgo inminente de perder su certificación. Además, la industria de alimentos se encuentra altamente dependiente de muy pocas fuentes geográficamente concentradas de minerales críticos, vitaminas y aminoácidos, lo que la hace muy vulnerable a riesgos geopolíticos y disrupciones en la cadena de suministro. Creo firmemente que la industria debería aprender de otros sectores que han sufrido estas disrupciones y avanzar hacia alianzas más estratégicas y de largo plazo.

En segundo lugar, el valor de los ingredientes certificados y trazables está aumentando. Cuando la certificación de sostenibilidad se convierte en un requisito para acceder a mercados clave del salmón, los ingredientes que cumplen con ese estándar pasan a ser estratégicamente más importantes, no solo éticamente preferibles.

En tercer lugar, hay una creciente atención a la nutrición funcional, no solo a las proporciones de macronutrientes. Los alimentos que apoyan activamente la salud de los peces reducen la presión de enfermedades y mejoran las tasas de supervivencia entregan un retorno medible más allá de la eficiencia de conversión. El krill se alinea directamente con esta tendencia.

Finalmente, si miramos hacia el futuro de QRILL Aqua, ¿cómo visualizas la evolución de la compañía como proveedor de ingredientes para la acuicultura y qué rol esperas que juegue en el desarrollo de la industria global del salmón?

La industria del salmón chilena tiene un futuro sólido, y soy genuinamente optimista al respecto. El compromiso por elevar los estándares, mejorar las prácticas de sostenibilidad y producir salmón que cumpla con las expectativas de mercados globales exigentes es real y está creciendo.

Hemos invertido más de 20 años en construir algo que la mayoría de las empresas no puede replicar rápidamente: una cadena de suministro segura e integrada verticalmente, basada en una de las pesquerías más sostenibles del planeta. Ese es un activo de largo plazo, y Chile es un mercado de largo plazo para nosotros. Nuestro objetivo es ser un socio estratégico que apoye las crecientes demandas de sostenibilidad y desempeño de la industria, con nuestra posición única para ofrecer acceso estable a ingredientes marinos críticos.

De cara al futuro, veo que el krill se convertirá en una parte más central de una estrategia de dietas resilientes, a medida que aumenta la presión sobre las materias primas marinas convencionales. La industria del salmón necesita ingredientes en los que pueda confiar, provenientes de fuentes confiables y trazables, que entreguen lo que el salmón necesita para mantenerse saludable y crecer eficientemente como un producto nutricional de alta calidad.