Anuncio

El proyecto chileno que busca fortalecer la genética frente al IPN en la salmonicultura

Rodrigo Marín-Nahuelpi.

La pasantía que realizará Rodrigo Marín-Nahuelpi en la Universidad de Georgia (EE.UU) permitirá desarrollar nuevas herramientas para optimizar los procesos de selección genética en trucha arcoíris.

Published

La búsqueda de nuevas herramientas para fortalecer la selección genética en la salmonicultura chilena llevará al estudiante del Doctorado en Acuicultura Rodrigo Marín-Nahuelpi, Key Account Manager del Laboratorio de Genómica de la Universidad de Chile, a realizar una pasantía de cuatro meses en la Universidad de Georgia (Estados Unidos). La pasantía -otorgada por la ANID- fortalecerá la investigación que desarrolla sobre la resistencia al virus de la Necrosis Pancreática Infecciosa (IPN) en trucha arcoíris, cuyo propósito es generar conocimiento aplicable a la identificación de peces naturalmente más resistentes frente a esta enfermedad.

“Lo que planteo en mi tesis doctoral es evaluar cómo interactúan los distintos genotipos con las vacunas, porque existen indicios de que algunos animales podrían responder mejor que otros y ese fenómeno prácticamente no ha sido estudiado para IPN”, explicó Marín-Nahuelpi. Esa pregunta ha guiado una investigación enfocada en una enfermedad que continúa siendo uno de los principales desafíos sanitarios para la producción de trucha arcoíris tanto en Chile como en otros países productores. A diferencia del salmón del Atlántico, donde los avances en genética permitieron reducir significativamente el impacto del virus durante varios años, en trucha arcoíris el IPN sigue representando un importante desafío, especialmente durante las primeras etapas del ciclo productivo.

Los primeros resultados de la tesis surgieron a partir de un desafío experimental realizado con cerca de mil ejemplares de trucha arcoíris, desarrollado junto a Effigen y Veterquimica. “Lo que vimos es que la vacuna genera un efecto tan importante que el aporte de la mejora genética a la resistencia frente al IPN se vuelve muy bajo. Eso nos plantea nuevas preguntas sobre cómo ambos procesos pueden complementarse de mejor manera”, señaló el investigador, cuyos hallazgos dieron origen a la siguiente etapa de su trabajo doctoral.

A partir de esos resultados, la investigación dio un nuevo paso. En colaboración con Salmones Antártica y Salmones de Chile, Marín-Nahuelpi comenzó a trabajar con muestras obtenidas desde brotes de campo de IPN, analizando tanto peces que sobrevivieron como aquellos que sucumbieron a la enfermedad. El propósito era secuenciar sus genomas para identificar variantes estructurales del ADN, alteraciones genéticas de mayor tamaño que podrían desempeñar un papel clave en la resistencia natural de los peces frente al virus.

Nuevas herramientas

“Estas variantes estructurales tienen una mayor probabilidad de generar cambios importantes en la función de las proteínas y, por lo tanto, podrían tener un efecto relevante sobre características como la resistencia a enfermedades. Lo que queremos hacer es descubrirlas, construir un catálogo e incorporarlas a los esquemas de mejora genética”, explicó el investigador. Este trabajo complementa su tesis doctoral y constituye el principal objetivo de la pasantía que realizará en la Universidad de Georgia.

Actualmente, las evaluaciones genéticas utilizadas en la salmonicultura se apoyan principalmente en marcadores conocidos como SNPs, pequeñas variaciones presentes en el ADN que permiten estimar el valor genético de cada individuo. La investigación de Marín-Nahuelpi busca sumar un nuevo nivel de información mediante el análisis de variantes estructurales, con el objetivo de aumentar la precisión de estos procesos de selección y favorecer el desarrollo de peces naturalmente más resistentes a enfermedades.

Ese desafío explica por qué la pasantía se desarrollará en la Universidad de Georgia. Si bien la institución no está enfocada específicamente en salmonicultura, es reconocida internacionalmente por desarrollar metodologías y herramientas computacionales utilizadas en programas de evaluación genética animal en diversas especies productivas. “La idea es desarrollar esta tecnología en la Universidad de Georgia y traerla a Chile para que pueda incorporarse a nuestros programas de evaluación genética. No solo servirá para el IPN, sino que abre la puerta a mejorar la selección genética frente a distintas características de interés para la industria”, afirmó Marín-Nahuelpi.

El investigador sostuvo que el principal aporte de esta investigación será incorporar nuevas herramientas que permitan perfeccionar las evaluaciones genéticas utilizadas por la industria, no solo para enfrentar el IPN, sino también otras enfermedades y características productivas de interés. “Mi objetivo es traer todo este paquete tecnológico a Chile, porque hoy todavía no está disponible. Queremos desarrollarlo y que pueda ser aplicado tanto en nuestras especies como en los programas genéticos que utilizan nuestros clientes”.

Ese conocimiento también fortalecerá el trabajo que desarrolla el Laboratorio de Genómica de la Universidad de Chile, donde el investigador continuará desempeñándose una vez finalizada la pasantía. La experiencia adquirida en Georgia permitirá ampliar las capacidades del equipo para desarrollar nuevas metodologías de análisis genómico y transferirlas posteriormente al sector productivo, contribuyendo a una salmonicultura basada cada vez más en herramientas de precisión.

Más allá de los avances científicos, Marín-Nahuelpi valoró el respaldo recibido durante su formación doctoral. A su juicio, el programa de Doctorado en Acuicultura —impartido conjuntamente por la Universidad de Chile, la Universidad Católica del Norte y la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso—, le permitió compatibilizar el trabajo profesional con la investigación, un aspecto que considera clave para el desarrollo de proyectos con impacto en la industria. “Este programa tiene un claustro muy sólido y una comisión académica muy exigente, pero siempre con una mirada constructiva. Esa combinación fue fundamental para fortalecer mi tesis y llegar a esta oportunidad”.

Con la pasantía proyectada para los próximos meses, el investigador espera finalizar su doctorado, publicar los resultados obtenidos y continuar fortaleciendo el trabajo del Laboratorio de Genómica de la Universidad de Chile, además de seguir impulsando nuevas líneas de investigación aplicada. “Quiero cerrar esta etapa de la mejor manera, fortalecer nuestro grupo de trabajo y seguir mejorando la calidad de los servicios que entregamos. Después vendrán nuevos desafíos, pero primero quiero traer este conocimiento a Chile para que pueda transformarse en un aporte concreto para la salmonicultura”.