"No tenemos intención de vender el negocio familiar de salmonicultura"
El hecho de que la tercera generación de la empresa Sandnes Fiskeoppdrett también quiera dedicarse a la acuicultura es un factor que contribuye a que mantengan el control de la compañía.
Sandnes Fiskeoppdrett es una empresa de salmonicultura pequeña, con toda la producción concentrada en una zona.
Verónica Sandnes, gerente general de la empresa, explica a Norsk Fiskeoppdrett que el mayor desafío para el negocio familiar es la combinación de condiciones marco impredecibles, costos crecientes y precios inestables del salmón.
También señala el aumento de impuestos y tasas, y subraya que los márgenes operativos son cada vez menores.
Recientemente se han producido numerosos casos de adquisiciones y ventas en la industria acuícola. Según Sandnes, este es un tema que también surge internamente, cuando ven que otros optan por vender.
"Pero no tenemos intención de vender el negocio familiar. Al fin y al cabo, ser criadores es un estilo de vida para nosotros y una parte importante de nuestra identidad. Hoy, mi marido y pronto nuestros tres hijos trabajan aquí. Además, mis padres siguen involucrados y contribuyendo, aunque ya no estén al mando".
Sentado muy adentro
Ella dice que el hecho de que la tercera generación también quiera dedicarse a la salmonicultura es un factor que contribuye a que una venta parezca especialmente equivocada para la empresa.
“Hay mucho interés por la acuicultura y es una actividad muy divertida”, afirma al respecto la empresaria.
La gerente general cree que Sandnes Fiskeoppdrett es un lugar de trabajo diferente a los habituales del distrito y afirma que perciben que mucha gente quiere trabajar allí. Sandnes añade que también recurren a proveedores locales en la medida de lo posible.
"Espero que quienes gobiernan el país puedan abrir los ojos y ver el valor de lo que aportan las empresas más pequeñas, y que nosotros también tengamos derecho a la vida en el futuro aunque seamos considerados un actor pequeño en esta industria relevante".
Una cooperación más estrecha
Ella enfatiza que se trata de identidad, estilo de vida y comunidad local.
"Es un largo camino por recorrer para renunciar a esto. Al mismo tiempo, debemos ser realistas. Sandnes Fiskeoppdrett tiene varios propietarios, que también tienen expectativas. Si la operación no marcha bien, no podemos continuar; así son las cosas", exhibe Sandnes.
Y la profesional estina que los pequeños actores, como ella, pueden beneficiarse al colaborar aún más estrechamente para reducir el riesgo.
El contacto con las empresas más grandes también es importante. "Podemos aprender mucho unos de otros".