“Hoy un centro de salmón opera con seis o siete sistemas distintos que no se hablan entre sí"
Ignacio Oñate, Managing Director Americas de Aquabyte, señaló que los productores "están llenos de datos y, sin embargo, muchas decisiones críticas siguen tomándose con criterio experto y planillas”.
La transformación digital, la inteligencia artificial y el análisis predictivo serán parte importante de los temas que marcarán la quinta versión de Salmonexpert Seminars: “Tecnologías para la Sostenibilidad”, actividad que se realizará el próximo 17 de junio en el Hotel Courtyard by Marriott de Puerto Montt. El encuentro reunirá a empresas tecnológicas, productores, especialistas y ejecutivos de la industria salmonicultora para analizar cómo la innovación está redefiniendo la operación acuícola tanto en mar como en sistemas en tierra. Entre las compañías participantes estará Aquabyte, firma que se sumará como auspiciador Gold presentando soluciones basadas en visión artificial, aprendizaje automático y monitoreo inteligente orientadas a fortalecer la eficiencia productiva, la trazabilidad y el bienestar animal.
Ignacio Oñate, Managing Director Americas de Aquabyte, sostuvo que uno de los principales desafíos que enfrenta actualmente la salmonicultura chilena no está necesariamente en la falta de tecnología disponible, sino en la capacidad de transformar esa tecnología en valor operativo concreto para una industria que presenta condiciones productivas, regulatorias y ambientales muy distintas a otros mercados acuícolas internacionales. A su juicio, el desafío ya no pasa únicamente por incorporar herramientas digitales, sino por lograr que esas soluciones respondan efectivamente a las necesidades reales de quienes operan diariamente los centros de cultivo.
Según explicó el ejecutivo, Chile combina simultáneamente presiones sanitarias asociadas a SRS y Caligus, eventos ambientales cada vez más impredecibles, operaciones ubicadas en zonas altamente remotas y una regulación compleja que exige cada vez mayor capacidad de adaptación. A ello se suma, desde su perspectiva, un problema estructural que continúa limitando la eficiencia operacional de muchos centros: la fragmentación tecnológica. “Hoy un centro opera con seis o siete sistemas distintos que no se hablan entre sí. Los productores están llenos de datos y, sin embargo, muchas decisiones críticas siguen tomándose con criterio experto y planillas”.
“Convertir el dato en decisión es donde se va a jugar la próxima década, y donde nosotros como Aquabyte hemos puesto nuestra apuesta más grande”, sostuvo Oñate. El ejecutivo añadió que el bienestar animal también cambió radicalmente su relevancia dentro de la industria, dejando de ser solamente un atributo reputacional para transformarse en una variable productiva, comercial y regulatoria. En ese sentido, indicó que la salmonicultura necesita herramientas capaces de medir bienestar, comportamiento y desempeño de manera continua, objetiva y verificable, integrando esa información directamente a la toma de decisiones operacionales.
Tecnología predictiva
Respecto del impacto que actualmente están generando herramientas como la visión artificial, la inteligencia artificial y el aprendizaje automático dentro de los centros de cultivo, Oñate comentó que el verdadero cambio ocurre cuando estas tecnologías logran integrarse a la operación diaria y generar confianza entre quienes trabajan directamente en terreno. A su juicio, el desafío no es solamente demostrar que un algoritmo funciona correctamente desde un punto de vista técnico, sino lograr que los equipos operacionales lo adopten como una herramienta útil y confiable dentro de sus rutinas productivas.
“La transformación real no ocurre cuando se demuestra que un algoritmo funciona, sino cuando ese algoritmo se gana la confianza del jefe de centro, del feeder, del veterinario y del encargado de la sala de alimentación. Esa es la verdadera frontera”, indicó el ejecutivo. Según explicó, hoy ya existen cambios profundos en la manera en que la industria comprende lo que ocurre dentro de la jaula, particularmente gracias al monitoreo continuo y al análisis automatizado de información biológica, sanitaria y ambiental.
“La transformación real no ocurre cuando se demuestra que un algoritmo funciona, sino cuando ese algoritmo se gana la confianza del jefe de centro, del feeder, del veterinario y del encargado de la sala de alimentación"
De acuerdo con Oñate, entre las aplicaciones que actualmente ya se encuentran operando destacan la estimación de biomasa con niveles de error inferiores al muestreo manual, el conteo automático de Caligus que permite anticipar curvas de infestación y el monitoreo permanente del bienestar animal como evidencia auditable. Desde su perspectiva, este tipo de herramientas no solo mejora la capacidad de respuesta frente a contingencias, sino que además permite avanzar hacia modelos productivos mucho más predictivos y menos dependientes de decisiones reactivas.
Uno de los aspectos que el ejecutivo destacó especialmente fue el desarrollo de algoritmos y tecnologías específicas para coho en Chile, iniciativa que actualmente opera con seis productores nacionales y que posiciona a Aquabyte como la única compañía trabajando este tipo de soluciones para esta especie en el país. Según explicó, esta decisión respondió a una visión estratégica orientada a abordar problemáticas concretas de la salmonicultura chilena, aun cuando desde el punto de vista comercial global el coho no representaba inicialmente una prioridad para muchas empresas tecnológicas internacionales.
“Aquabyte es hoy la única compañía con algoritmos y tecnología funcionando en salmón coho en Chile. Y eso no fue casualidad. Chile es prácticamente el único productor de coho a escala mundial y, al mismo tiempo, una especie a la que la tecnología global no le ha dedicado atención por razones puramente comerciales. Nosotros tomamos la decisión en 2024 de decir que, si Chile importa, el coho importa”, afirmó Oñate, agregando que esta definición refleja la forma en que la compañía entiende su rol dentro de la industria acuícola nacional.
En materia regulatoria y de trazabilidad, el ejecutivo indicó que las crecientes exigencias de los mercados internacionales y de certificaciones como ASC y BAP están llevando a la salmonicultura hacia estándares mucho más estrictos de evidencia y respaldo operacional. Según sostuvo, hoy cada decisión productiva debe estar sustentada con información consistente y verificable, transformando a la tecnología en una infraestructura crítica para el cumplimiento normativo, el bienestar animal y la sustentabilidad de largo plazo.
“Disponer de registros continuos sobre bienestar, ambiente, sanidad y comportamiento permite responder a auditorías ASC, BAP, a Sernapesca y a los compradores finales con datos verificables. Lo que como industria tenemos que evitar es que la trazabilidad se viva como una carga adicional. Cuando la tecnología está bien implementada, el reporte se genera como consecuencia natural de operar bien, no como un esfuerzo paralelo”, comentó el Managing Director Americas de Aquabyte.
En relación con la integración tecnológica, Oñate sostuvo que uno de los principales problemas históricos de la salmonicultura chilena ha sido la proliferación de soluciones aisladas que terminan generando silos de información y dificultando la toma de decisiones. Frente a ello, explicó que Aquabyte ha apostado por plataformas integradas capaces de consolidar información crítica sobre biomasa, alimentación, salud, comportamiento, ambiente y carga parasitaria dentro de un mismo flujo operacional, permitiendo correlacionar variables y anticipar riesgos antes de que se transformen en contingencias productivas.
Como parte de esta estrategia, destacó recientemente el lanzamiento de Hydra 360, solución presentada en HavExpo y diseñada para integrar múltiples funciones dentro de un solo dispositivo. “La Hydra 360 no busca agregar una cámara más a la jaula. Busca exactamente lo contrario; consolidar en un solo dispositivo lo que hoy requiere múltiples equipos, e integrar esa información con el resto del flujo productivo. Ese paso del modelo reactivo al predictivo es donde se van a definir la rentabilidad y la sostenibilidad de los próximos ciclos”, señaló el ejecutivo.
Respecto de la participación de Aquabyte como auspiciador Gold de Salmonexpert Seminars, Oñate planteó que este tipo de encuentros cumplen un rol fundamental para fortalecer el diálogo técnico y construir soluciones conectadas con la realidad productiva chilena. “Nos motiva especialmente que esta versión esté centrada en ‘Tecnologías para la Sostenibilidad’, porque refleja una madurez del debate. La pregunta ya no es si la tecnología es necesaria, sino cómo se adapta responsablemente a la realidad chilena y cómo genera impacto medible y duradero. Esa es la conversación que queremos seguir alimentando”.