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Automatización en la industria chilena del salmón: avances y desafíos

Pablo Valdés Donoso, Data Scientist en Cryoocyte. Foto: Cryoocyte.

*Columna de opinión para Salmonexpert de Pablo Valdés Donoso, Data Scientist en Cryoocyte.

Durante el 2019, se publicaron más de una veintena de artículos (online) relacionados a la incorporación de automatización e inteligencia artificial (AI, por artificial intelligence) en la salmonicultura chilena. Afortunadamente, hoy existe una variada oferta en el desarrollo de sensores que permiten capturar diversas variables del entorno productivo, uso de robots que ayudan a realizar tareas repetitivas, automatización de procesos, entre otras cosas.

Es importante tener claro si los beneficios de la implementación de estas nuevas tecnologías compensan su costo. Por ejemplo, estudios realizados por el Centro de Asuntos Agrícolas de la Universidad de California encontraron que la mecanización en cultivos de uvas para vino es rentable. La mecanización reduce el costo de producción en aproximadamente un 17% (o entre US$2.500 y US$3.000 por acre) y ayuda a mejorar la calidad del producto. Sin embargo, cabe destacar que la mecanización en muchos casos se justifica en un contexto donde la mano de obra es escasa y costosa, como es en la agricultura de California.

Es importante también tener claras las expectativas y limitaciones al incorporar estas nuevas tecnologías. Si bien la inteligencia artificial está avanzando a pasos agigantados, es poco probable que su desarrollo reemplace por completo (a corto o mediano plazo) el uso de personas que realizan determinadas labores en entornos complejos, como es cultivar salmón en mar. Alternativamente, el uso de algoritmos ayudará a asistir diferentes operaciones, como por ejemplo ayudar a cómo, cuándo y cuánto alimentar, tal cual lo hacen prototipos que asisten a la conducción de camiones y aeronaves.

Hoy, mediante el uso de cámaras es posible identificar patrones en el comportamiento de grupos de animales confinados en espacios reducidos y controlados. Por ejemplo, un estudio (piloto) de la Universidad de Iowa en EE.UU. reportó que es posible reconocer un conjunto de comportamientos de cerdos confinados en corrales, con una precisión promedio de 96%. Los investigadores plantearon que los alcances de esta investigación son muchos, como la detección temprana de enfermedades y mejora del bienestar animal.

Sin embargo, individualizar características de miles de individuos diferentes en espacios no controlados es más complicado. Por ejemplo, de acuerdo con un estudio realizado por el Massachusetts Institute of Technology (MIT) de EE.UU., la herramienta de reconocimiento facial de Amazon (Rekognition) presenta sesgos importantes al identificar caracteres de personas, por ejemplo, su género. El MIT concluyó que Rekognition presentaba errores al reconocer personas, más si éstas son de piel más oscura.

La automatización de procesos y uso de inteligencia artificial tienen múltiples efectos, uno de ellos sobre la mano de obra humana. Kai-Fu Lee, experto en inteligencia artificial y expresidente de Google China, cree que alrededor del 50% de los trabajos serán reemplazados o alterados por máquinas en los próximos 15 años. Sin embargo, también indica que muchas iniciativas generan valor, transforman sectores y crean nuevas oportunidades de trabajo que no existirían de no ser por el desarrollo de la inteligencia artificial. En el caso concreto de la industria del salmón, hay labores que ya han sido reemplazadas por el uso de máquinas (por ejemplo, en plantas de proceso), mientras que hay otras que serán apoyadas por el uso de máquinas y AI (como la alimentación), así como también una proporción será reemplazada (donde destaca la digitación manual de datos), generando una relación simbiótica entre el humano y las máquinas.

Según expertos, el desarrollo de AI es la siguiente gran revolución humana, después de la revolución industrial. Desde una visión macro, los impactos de estas tecnologías son aún insospechados. En muchos sectores de producción de alimentos se han visto beneficios mas allá del incremento en la rentabilidad de sistemas, como la disminución de contaminación y la optimización de uso de recursos naturales. Sin duda, la industria del salmón en Chile, así como cualquier gran industria productora de alimento, se verá impactada por esta revolución tecnológica.