Herramientas clave redefinen el bienestar animal en salmonicultura
Especialistas coincidieron en que el bienestar animal se gestiona con datos, prevención y herramientas integradas que fortalecen la resiliencia del pez, y el desempeño productivo.
Con una convocatoria que alcanzó los 170 asistentes conectados, Salmonexpert realizó ayer su webinar técnico sobre bienestar animal, instancia que reunió a expertos internacionales y nacionales para abordar avances, herramientas, resultados y desafíos en la materia. En un escenario donde este concepto ha dejado de ser un atributo complementario para transformarse en un eje estructural de la salmonicultura moderna, las exposiciones coincidieron en que su correcta implementación impacta directamente en la productividad, la sanidad, la eficiencia operativa y el acceso a mercados cada vez más exigentes. Asimismo, se destacó que el bienestar animal no solo responde a una exigencia ética, sino que constituye una herramienta concreta de gestión productiva que permite anticipar riesgos, optimizar procesos y mejorar indicadores económicos en toda la cadena de valor.
En primer lugar, Luiz Mazzon, director general para América Latina y Asia de Human Farm Animal Care (HFAC), presentó una mirada global sobre la evolución del bienestar animal, señalando que “Certified Humane es un programa de certificación de bienestar animal para animales de granja que producen alimentos, basado en ciencia, donde todo lo que se conoce del bienestar se traslada en criterios mensurables y controlables, aplicables en la industria productiva”. En esa línea, explicó que esta certificación permite estructurar el bienestar como un sistema auditado a lo largo de toda la cadena, generando además una herramienta de comunicación hacia el consumidor final, que puede identificar productos con valor agregado asociado a prácticas responsables.
Asimismo, el ejecutivo enfatizó que la incorporación de especies acuáticas en estos estándares responde a una tendencia global que se ha intensificado en los últimos años, indicando que “desde el año pasado, en 2024, hemos empezado con las especies acuáticas, siendo el salmón coho la primera, lo que refleja claramente la creciente demanda por bienestar en la acuicultura”. Según detalló, este avance está impulsado por mercados como Estados Unidos, Brasil y Asia, donde ya existen canales de comercialización que priorizan productos certificados, lo que abre oportunidades concretas para la industria chilena en términos de posicionamiento y diferenciación.
Por otra parte, Mazzon subrayó el impacto productivo de estas herramientas, afirmando que “a medida que los equipos van entendiendo y absorbiendo la norma, se ve claramente un impacto positivo en números internos de productividad, con mejoras en manejo, bioseguridad, calidad de agua y reducción de mortalidad”. En este sentido, explicó que la certificación no es un estado puntual, sino un proceso continuo que permite mejorar gradualmente el desempeño de las operaciones, integrando bienestar animal como parte de la cultura organizacional.
A medida que los equipos van entendiendo y absorbiendo la norma, se ve claramente un impacto positivo en números internos de productividad"
En tanto, Daniela Vargas, subgerente de Salud de Blumar, abordó la evolución del bienestar animal desde la operación productiva, señalando que “todos los que trabajamos en producción y en salud estamos claros de que el fin primero es bienestar, porque para que ocurra producción y salud, necesariamente hay que contar con bienestar”. Desde esa perspectiva, detalló que la industria ha avanzado hacia modelos más integrados, donde el bienestar se mide a través de indicadores ambientales, grupales e individuales, permitiendo evaluar de manera más precisa el estado de los peces durante el ciclo productivo.
En este contexto, Vargas detalló resultados concretos obtenidos en centros de cultivo, destacando que “pasamos de una mortalidad acumulada de un 14,7% a un 3,1%, y en el caso de enfermedades infecciosas logramos bajar desde un 3% a un 0,4%, lo que demuestra que las medidas adoptadas en bienestar tuvieron un efecto directo en los resultados productivos”. Según explicó, estos avances se lograron mediante mejoras en calidad de smolt, optimización de transporte y una estrategia preventiva que permitió anticipar eventos sanitarios críticos.
Pasamos de una mortalidad acumulada de un 14,7% a un 3,1%, y en el caso de enfermedades infecciosas logramos bajar desde un 3% a un 0,4%"
Asimismo, la ejecutiva puso énfasis en el rol de la tecnología, indicando que “las cámaras submarinas y la inteligencia artificial nos permiten hacer un seguimiento continuo, objetivo y en tiempo real, lo que cambia completamente la forma en que monitoreamos el bienestar animal”. En esa línea, explicó que estas herramientas permiten cruzar datos productivos, ambientales y conductuales en plataformas como Power BI, facilitando la toma de decisiones y la evaluación de la efectividad de intervenciones sanitarias y nutricionales.
Bienestar integral
Alin Casado, Fish Health Lead en BioMar Chile, abordó el rol de la nutrición en el bienestar animal desde una perspectiva funcional, señalando que “el propósito fundamental del alimento es entregar los nutrientes requeridos por los peces para que puedan expresar su potencial productivo y al mismo tiempo mantenerse en una condición saludable, pero hoy ese propósito se amplía al incorporar el bienestar animal como un eje central que define los parámetros sobre los cuales debemos trabajar para mantener o recuperar ese estado”. Precisó que la nutrición ha evolucionado desde un enfoque centrado en crecimiento hacia uno más integral, donde el estado fisiológico del pez y su capacidad de enfrentar desafíos productivos son determinantes.
En este contexto, Casado profundizó en las problemáticas emergentes, indicando que “hemos visto con mayor frecuencia desbalances oxidativos y procesos inflamatorios persistentes, los cuales conllevan deterioro tisular y una disminución de la actividad del sistema inmune, afectando directamente el bienestar de los peces y su desempeño productivo”. Frente a este escenario, destacó que BioMar ha desarrollado estrategias nutricionales basadas en antioxidantes específicos, ácidos grasos funcionales, probióticos, vitaminas y minerales, orientadas a restablecer el equilibrio fisiológico, activar procesos de reparación y mejorar la resiliencia frente a condiciones productivas desafiantes.
Por su parte, Marcelo Vera, gerente Comercial de VeHiCe, relevó la importancia de la histopatología como herramienta clave en la gestión del bienestar animal, señalando que “la histología ya pasó de ser una herramienta post-mortem utilizada para confirmar enfermedades, a constituirse en una herramienta preventiva estratégica que permite detectar desviaciones subclínicas en etapas tempranas del proceso productivo”. En ese sentido, expresó que este cambio de enfoque permite identificar alteraciones fisiológicas antes de que se manifiesten en mortalidad o eventos sanitarios de mayor impacto.
Asimismo, Vera enfatizó que “actualmente es posible detectar procesos como estrés oxidativo, inflamación crónica o cambios tisulares leves mediante herramientas histológicas, lo que permite pasar de una lógica reactiva a una anticipatoria, entendiendo los procesos en lugar de solo diagnosticar enfermedades”. Además, destacó el desarrollo de herramientas de scoring y el uso de inteligencia artificial para cuantificar el estado de los órganos, generando indicadores objetivos y comparables en el tiempo, lo que permite fortalecer la toma de decisiones productivas y sanitarias.
A su vez, Cristian Rosales, gerente Comercial de Sudvet Corp, abordó el rol de las soluciones no farmacológicas, señalando que “el bienestar animal es el centro de nuestra innovación y el propósito de nuestra compañía, por lo que desarrollamos herramientas que permiten a los peces enfrentar de mejor forma los desafíos productivos, sanitarios y ambientales que ocurren durante todo el ciclo”, relevando que estas soluciones buscan reducir el estrés, la carga parasitaria y la necesidad de intervenciones invasivas, contribuyendo a mejorar el estado general del pez.
Igualmente, Rosales destacó que “a través de distintos mecanismos de acción, nuestras soluciones permiten que los peces logren sobrevivir de mejor forma a eventos estresantes, generando planteles más sanos, reduciendo el uso de productos farmacológicos y mejorando indicadores productivos y sanitarios”. Según indicó, este enfoque no solo mejora el bienestar, sino que también permite a las compañías acceder a certificaciones exigentes y posicionar sus productos de mejor forma en los mercados internacionales.
Por su parte, Carolina San Martín, gerente de Estudios y Desarrollo en MNL Group, abordó el uso de soluciones naturales, señalando que “lo que buscamos es que el pez tenga un metabolismo funcionando al 100%, pero en la práctica está constantemente sometido a distintos niveles de estrés asociados a manejo, cambios ambientales o condiciones productivas”. En ese contexto, manifestó que el uso de compuestos naturales permite modular estas respuestas fisiológicas, reduciendo el impacto del estrés sobre el organismo.
San Martín profundizó que “cuando utilizamos productos naturales vemos que los picos de cortisol son más acotados y no se mantienen en el tiempo, lo que evita procesos inflamatorios crónicos que desestabilizan el metabolismo y afectan la capacidad del pez para enfrentar desafíos sanitarios”. Asimismo, puntualizó que este enfoque, basado en el concepto de inmunometabolismo, permite mejorar el funcionamiento de órganos, potenciar el crecimiento y optimizar la calidad del producto final, consolidándose como una herramienta clave para el bienestar y la productividad.