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Lo que hoy es un residuo, mañana podría ser un recurso para la salmonicultura

Foto: Salmonexpert.

Fernando Ledesma, gerente general de Resiter Industrial, destacó el potencial de conectar industrias y anunció una nueva planta en La Laja, con capacidad para procesar 30 mil toneladas anuales.

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La valorización de residuos como herramienta para reducir la huella de carbono y generar nuevas oportunidades de desarrollo para la salmonicultura fue uno de los temas abordados durante Feeding the Future: Sustainability & Innovation Conference 2026, encuentro organizado por Skretting Chile que reunió a 220 asistentes en el Teatro del Lago de Frutillar. En la jornada, Fernando Ledesma, gerente general de Resiter Industrial, presentó la exposición “De Residuo a Recurso, el valor de conectar”, donde analizó los desafíos de la economía circular y el potencial de vincular distintas actividades productivas para aprovechar materiales que actualmente se destinan a disposición final.

Durante su presentación, Ledesma advirtió que, según cifras correspondientes a 2024, el 64% de los residuos industriales generados en Chile no se valoriza, lo que evidencia importantes oportunidades para reincorporar estos materiales a los procesos productivos. Sin embargo, destacó que la Región de Los Lagos presenta un desempeño considerablemente superior al promedio nacional, con niveles de valorización que más que duplican los registrados en el país. A su juicio, estos resultados reflejan los avances alcanzados por las actividades acuícolas, particularmente la salmonicultura y la mitilicultura, en el aprovechamiento de subproductos y el desarrollo de alternativas para su reutilización.

“No es lo mismo disponer que valorizar”, enfatizó Ledesma al abordar la relación entre la gestión de residuos y la huella de carbono de las actividades productivas. El ejecutivo explicó que, mientras la disposición final genera impactos ambientales y costos operacionales, la recuperación de materiales permite sustituir materias primas, aprovechar nutrientes y obtener energía. Como antecedente, indicó que durante 2022 la disposición de residuos sólidos industriales y domiciliarios estuvo asociada a más de siete millones de toneladas de CO₂ equivalente en Chile, cifra que, a su juicio, demuestra la necesidad de incorporar esta dimensión en las estrategias de sostenibilidad empresarial.

Desde esta perspectiva, el gerente general de Resiter Industrial planteó que la valorización debe considerarse desde el diseño de los procesos productivos, mediante una adecuada segregación de materiales, sistemas de recolección eficientes y alternativas de tratamiento cercanas a los puntos de generación. “Hay que pensar la gestión de residuos de una manera más estratégica que reactiva”, sostuvo, advirtiendo que una clasificación deficiente puede dificultar su recuperación posterior. Asimismo, señaló que las largas distancias de transporte incrementan los costos y las emisiones asociadas, por lo que resulta fundamental contar con soluciones que respondan a las características de cada territorio.

Fernando Ledesma.

Conexiones productivas

Uno de los conceptos centrales de la exposición fue la simbiosis industrial, entendida como la articulación entre distintas actividades económicas para transformar los residuos de una empresa en recursos aprovechables por otra. Ledesma explicó que este modelo requiere cadenas de valor capaces de conectar la generación, el procesamiento y la utilización de los materiales recuperados, junto con asegurar su viabilidad económica y el cumplimiento de las exigencias normativas. “El ciclo termina cuando hay otro dispuesto a utilizarlo”, señaló, enfatizando que el aprovechamiento efectivo depende de la existencia de mercados que permitan dar continuidad a estos procesos.

Como ejemplo de esta vinculación, el ejecutivo presentó la experiencia de Resiter en el aprovechamiento de conchas provenientes de la mitilicultura. Durante 2025, la compañía recibió alrededor de 41 mil toneladas de este material, a partir de las cuales produjo aproximadamente 35 mil toneladas de carbonato de calcio destinado a aplicaciones agrícolas, con una reducción de emisiones que, según las mediciones presentadas por la compañía, alcanzó aproximadamente 27 mil toneladas de CO₂ equivalente. Ledesma destacó que esta transformación permite establecer una relación entre la actividad mitilicultora y la agricultura, considerando que parte de los cultivos agrícolas posteriormente se utiliza como materia prima para la elaboración de alimentos destinados a la salmonicultura.

Otra experiencia correspondió a la recuperación de residuos de la industria alimentaria, como aquellos generados en la elaboración de pan, galletas y chocolates. Según detalló Ledesma, Resiter valoriza aproximadamente 25 mil toneladas de estos materiales, que posteriormente se destinan principalmente a la alimentación de mascotas y ganado, con una reducción estimada de 16 mil toneladas de CO₂ equivalente. A ello se suma el trabajo con subproductos de la industria cervecera, particularmente orujo y levaduras, cuyo procesamiento permite obtener ingredientes para nutrición animal. Sobre estas últimas, planteó que podrían existir oportunidades para su incorporación en la alimentación acuícola, aunque se trata de una alternativa que requiere evaluación técnica.

Nueva capacidad regional

La ampliación de la capacidad regional para valorizar residuos orgánicos fue otro de los anuncios realizados por Fernando Ledesma durante la conferencia. El ejecutivo informó que Resiter Industrial construye una nueva planta en el sector La Laja, destinada principalmente al tratamiento de materiales provenientes de pisciculturas y plantas de proceso de la salmonicultura, además de algunos residuos de la mitilicultura. Respecto de los plazos, indicó que las obras acumulaban entre siete y ocho meses de ejecución y que la instalación tendrá capacidad para procesar aproximadamente 30 mil toneladas anuales. “Debe tener su inauguración o su puesta en marcha a partir de enero del próximo año”.

La infraestructura incorporará un sistema de trincheras cubiertas con aireación forzada, tecnología que permite controlar la degradación de la materia orgánica y obtener enmiendas agrícolas destinadas al mejoramiento de suelos. De acuerdo con las estimaciones presentadas por Ledesma, la futura operación de la planta podría evitar emisiones equivalentes a 17 mil toneladas de CO₂e, contribuyendo a ampliar las alternativas regionales de tratamiento. El ejecutivo también destacó la importancia de desarrollar instalaciones que aseguren continuidad operacional, cumplan con las exigencias ambientales y consideren una adecuada relación con las comunidades cercanas.

Para el gerente general de Resiter Industrial, el desafío de la Región de Los Lagos consiste en aprovechar la experiencia acumulada en valorización para generar nuevas conexiones entre actividades productivas. “La oportunidad sería cómo incorporar recursos de otras industrias dentro de la salmonicultura”, manifestó, planteando que este intercambio puede abrir alternativas para el abastecimiento de insumos y el aprovechamiento de subproductos. En esa línea, resaltó que avanzar hacia modelos de economía circular requiere soluciones económicamente viables, articulación entre empresas y mercados capaces de utilizar los materiales recuperados.