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Estudio afirma que la salmonicultura chilena tiene el potencial de alcanzar 3,5 millones de toneladas

Juan Carlos Jobet, director de SEDE-UAI, presenta Estudio Zero en Enade 2026.

El informe da a conocer además que, de cada US$100 de valor producido en la industria, se generan US$108 adicionales de valor de proveedores directos e indirectos.

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Durante la 48ª edición del Encuentro Nacional de la Empresa (Enade), organizada por Icare bajo el lema "Tempus Invertendi", el exministro Juan Carlos Jobet presentó el Estudio Zero de SEDE-UAI. Según el informe, la minería, la energía, la acuicultura y el sector forestal, podrían atraer hasta US$453.000 millones en inversiones al 2050.

De acuerdo con el reporte, la acuicultura chilena construyó en pocas décadas una industria de escala global, liderada por el salmón y complementada por los mitílidos. Tras una fuerte expansión, la crisis ISA evidenció sus fragilidades y dio paso a una recuperación y, más recientemente, a un menor dinamismo.

La oportunidad hacia 2050 es volver a crecer mejor, aseguran: con mucha más productividad, tecnología, legitimidad territorial y una mayor diversificación hacia mitílidos, algas cultivadas y nuevas especies.

La meta es transformar una industria líder en una plataforma acuícola diversificada. Hacia 2050, Chile podría pasar desde cerca de US$7.200 millones a más de US$25.000 millones anuales de exportaciones en esta área, revelan.

“El salmón seguirá siendo un motor fundamental, pero una parte relevante de la oportunidad está también en escalar los mitílidos, desarrollar el enorme potencial de las algas cultivadas, incorporar nuevas especies y avanzar hacia productos de mayor valor agregado”, indican.

Observando el estudio, se afirma que la salmonicultura puede llegar a 3,53 millones de toneladas al 2050 y el tendencial es que alcanzará 1,80 toneladas desde las 1,15 millones de toneladas anotadas en el 2025, por tanto, la brecha es de 1,73 millones de toneladas.

“Un salmón activa mucho más que un centro de cultivo. Una acuicultura más grande y diversificada expande una cadena que conecta el mar con genética, alimentos, salud animal, tecnología, embarcaciones, procesamiento, frío, transporte y servicios, generando actividad principalmente desde las regiones del sur de Chile”, sostienen.

Cada $100 de producción acuícola se asocia a $208 de producción en Chile, manifiestan, y agregan que existe un multiplicador de producción de la acuicultura: 2,08 (promedio de la economía: 1,63), donde más de la mitad de la producción asociada ocurre en proveedores.

De este modo, el valor de producción acuícola más que se dobla al considerar a los distintos proveedores directos e indirectos. Es decir, por cada US$100 de valor producido en la industria, se generan US$108 adicionales de valor de proveedores directos e indirectos. Y esto es 70% más que el promedio en encadenamientos que generan las 111 actividades medidas por la matriz de insumo-producto chilena.