Industria del salmón ve potencial para crecer, pero advierte dificultades que frenan expansión
Durante un encuentro sobre desarrollo sostenible, Felipe Díaz de SalmonChile destacó la necesidad de alcanzar acuerdos y fortalecer la articulación entre industria, comunidades e instituciones formativas.
La colaboración entre el sector productivo, las comunidades y las instituciones formativas fue uno de los principales temas abordados durante el 4° Encuentro de Desarrollo Sostenible y Comunidades de la Región de Los Lagos 2026, organizado por AIEP y Comunidad B Patagonia. La actividad, realizada el pasado jueves, contempló tres paneles de conversación, entre ellos “Desarrollo territorial sostenible: articulación entre industria, comunidades y formación de capital humano”, instancia que reunió a representantes de los sectores salmonicultor, agrícola, energético, sanitario y forestal para analizar los desafíos del desarrollo regional.
Durante su intervención, Felipe Díaz, director de Comunidades de SalmonChile, destacó los avances de la industria salmonicultora en su relación con los territorios, subrayando que su contribución va más allá de los más de 47 mil empleos asociados a la cadena productiva, equivalentes al 15,2% del empleo regional, según las cifras mencionadas durante el panel. “La vinculación con las comunidades no puede limitarse a iniciativas puntuales, sino que debe incorporar el desarrollo de proveedores, la formación de personas, la innovación, la ciencia y la tecnología”, manifestó, relevando la importancia de construir relaciones que generen oportunidades de desarrollo.
“Existe un orgullo genuino por la manera en que estamos trabajando con las comunidades y fortaleciendo nuestra articulación territorial”, expresó Díaz, quien valoró la capacidad de colaboración que ha desarrollado la Región de Los Lagos. En ese sentido, sostuvo que las experiencias impulsadas entre empresas, instituciones públicas y organizaciones sociales reflejan un aprendizaje acumulado durante años, que ha permitido avanzar hacia iniciativas conjuntas orientadas a responder a las necesidades de los territorios.
Como ejemplo de este trabajo, el representante gremial mencionó las iniciativas desarrolladas junto a organizaciones como Huella Local y la participación de la industria en espacios de articulación como 3xi. Entre las experiencias recientes, destacó un proyecto de implementación de sistemas fotovoltaicos que benefició a 36 familias de las localidades de Piedra Blanca y Michailelo, en Quellón. La iniciativa permitió mejorar sus condiciones de vida y, según Díaz, constituye una muestra de cómo la colaboración entre distintos actores puede traducirse en soluciones concretas para las comunidades.
Nuevas competencias
La formación de capital humano también ocupó un lugar relevante en la conversación, particularmente frente a las transformaciones tecnológicas que están experimentando las actividades productivas. Al respecto, Díaz planteó que uno de los principales desafíos de la salmonicultura consiste en fortalecer la coordinación con las instituciones de educación superior y técnico-profesional, considerando que la digitalización y la incorporación de nuevas tecnologías modificarán progresivamente los perfiles laborales requeridos por las empresas.
“El desafío es fortalecer al máximo la articulación con toda la cadena productiva para responder oportunamente a sus nuevas necesidades”, señaló el ejecutivo, quien reconoció que resulta complejo anticipar con exactitud los cambios que experimentará el empleo. Por ello, enfatizó la importancia de mantener una vinculación permanente con las instituciones formativas, de manera que las nuevas generaciones puedan desarrollar competencias acordes con las exigencias de la industria y las oportunidades laborales que ofrece la región.
Potencial productivo
“En el mar existe una oportunidad real para seguir creciendo y contribuyendo a la alimentación mundial. No se trata solamente de un eslogan”, afirmó Díaz al abordar las perspectivas de desarrollo de la salmonicultura chilena. El representante de SalmonChile destacó el potencial de la actividad para producir proteína de manera sostenible y compatible con el cuidado del entorno. Sin embargo, advirtió que actualmente enfrenta dificultades que limitan su expansión, entre ellas obstáculos relacionados con decisiones políticas y dinámicas de competencia entre empresas.
En esa línea, el ejecutivo sostuvo que aprovechar las oportunidades de crecimiento requiere avanzar hacia acuerdos que trasciendan las diferencias entre los distintos actores involucrados. “Como país necesitamos generar espacios de diálogo y alcanzar acuerdos entre sectores que tienen visiones diferentes sobre el desarrollo productivo”, planteó. Asimismo, enfatizó que el futuro de la salmonicultura debe abordarse desde una perspectiva que integre el crecimiento económico, las oportunidades sociales y la formación de capital humano, mediante un trabajo permanente entre la industria, las comunidades y las instituciones educativas.
Las reflexiones del ejecutivo encontraron puntos de coincidencia con las intervenciones de Hermann Rusch, director de Asuntos Públicos de SAGO A.G.; Eduardo Carmona, jefe de Relacionamiento Institucional de Colbún Zona Sur; Dante Muzzio, gerente de Clientes y Vinculación de Suralis; y Teodoro Schmidt, subgerente de Relacionamiento Industrias de CMPC.
Desde sus respectivas actividades, los panelistas coincidieron en la importancia de construir relaciones de confianza con las comunidades, fortalecer la colaboración entre organizaciones y acercar el mundo productivo a las instituciones educativas, reconociendo en la articulación territorial una herramienta para impulsar el desarrollo sostenible de Los Lagos.