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El día en que el rey de Noruega visitó Magallanes y enfrentó protestas contra las salmonicultoras

Rey Harald V de Noruega durante su visita en la Región de Magallanes.

Consultado por la prensa sobre las manifestaciones, el recién fallecido monarca, respondió que respetaba la democracia chilena y que las operaciones proyectadas se ajustaban a la normativa vigente.

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El rey Harald V de Noruega, fallecido ayer a los 89 años tras 35 años en el trono, protagonizó en marzo de 2019 una visita de Estado a la Región de Magallanes que quedó marcada tanto por la conmemoración de los cien años de relaciones bilaterales entre Chile y Noruega como por las protestas contra la industria salmonicultora de capitales noruegos.

Acompañado por la reina Sonja, el monarca arribó a Punta Arenas la tarde del viernes 29 de marzo, permaneció en la capital regional durante la jornada del sábado 30 de marzo y viajó el domingo 31 de marzo a Puerto Williams, donde se produjo el episodio más recordado de la gira: un encuentro con David Alday, representante de la comunidad yagán, quien pidió a los reyes frenar las inversiones noruegas en salmonicultura en el canal Beagle, invocando los siete mil años de presencia de su pueblo en el territorio.

Consultado por la prensa sobre las manifestaciones, Harald V respondió que respetaba la democracia chilena y que las operaciones proyectadas se ajustaban a la normativa vigente, de acuerdo con La Prensa Austral.

El viaje real estuvo acompañado de manifestaciones pacíficas de Greenpeace, el Partido Comunista y comunidades kawésqar y yagán, que rechazaban la instalación de centros de cultivo de salmón en la Reserva de la Biósfera Cabo de Hornos. Tres concejales de Punta Arenas -Mauricio Bahamonde, José Aguilante y Verónica Aguilar- boicotearon las ceremonias municipales en protesta, mientras que el concejal Arturo Díaz asistió sólo para entregar una carta de las comunidades kawésqar.

El gerente regional de la salmonicultora en ese momento Nova Austral, Drago Covacich, negó que la visita buscara favorecer a la industria y atribuyó las críticas a una campaña de Greenpeace.

En el plano protocolar, la agenda incluyó la inauguración de un seminario científico sobre cambio climático y sustentabilidad antártica, una ceremonia de honores militares en la Plaza Benjamín Muñoz Gamero junto al entonces alcalde Claudio Radonich, la entrega de las llaves de la ciudad y una llave simbólica de la Antártica, y una visita al tradicional Kiosco Roca, donde el matrimonio real probó la clásica leche con plátano.

La primera noche, los reyes cenaron de forma privada en el Restaurante Damiana Elena, lo que obligó a cerrar un tramo de la calle Magallanes por seguridad.

Tras 35 años en el trono, será recordado como una figura popular y reformista que modernizó la monarquía, rompió con la tradición al casarse con una plebeya y sirvió como figura unificadora en los momentos más difíciles de Noruega.