Los pilares de AquaChile para desarrollar la salmonicultura del siglo XXI

El gerente general de AquaChile, en la mesa de discusión "El impacto de la salmonicultura en la economía nacional: proyecciones de futuro".

Chile: No producir más de lo que la naturaleza tolera, mejorar el modelo productivo, velar por el bienestar de los trabajadores, son los ejes que la compañía postula para discutir la acuicultura del futuro.

La semana pasada, en el marco de los “Diálogos sobre el futuro: la salmonicultura del siglo XXI”, actividad organizada por la Fundación Región y Futuro, el gerente general de AquaChile, Sady Delgado, participó de la mesa de discusión “El impacto de la salmonicultura en la economía nacional: proyecciones de futuro”.

En la oportunidad, el ejecutivo de la empresa salmonicultora más grande del país, se refirió a los pilares en los que trabaja AquaChile, para que la industria salmonicultora continúe su desarrollo, “pues requerimos una industria que se desarrolle fuerte, pero que se desarrolle bien”.

“En AquaChile, postulamos que el futuro de esta industria se tiene que sustentar, al menos en cinco pilares. En primer lugar, no debemos producir más de lo que la naturaleza tolera. Esto que parece tan sencillo, es una gran interrogante y mucho tendrán distintas respuestas ¿Cuánto puede producir Chile? Es probable que producir un millón de toneladas es el techo, sin embargo, todavía hay un espacio para crecer, pero la respuesta nos la dará la ciencia, el conocimiento, la investigación, las universidades, que es donde esta industria tiene que invertir mucho más. Por lo tanto, debemos producir lo que la naturaleza nos permita, con el nivel de conocimiento y tecnología que tenemos en la actualidad y con esto seguramente se podrá producir más. Pero si la tecnología y el conocimiento no nos acompañan, tendremos que reducir los volúmenes de producción, porque la naturaleza es una sola y no podemos exceder sus límites. Entender eso, es tarea de todos”, manifestó Sady.

El segundo pilar que planteó Delgado se basa en que lo que se produzca, se produzca bien. “Llevamos muchos años postulando que el modelo productivo tiene que mejorar. Creo que no hay espacio para seguir usando los lagos en salmonicultura y hace muchos años que se debieron haber cerrado para estos fines, porque son cuerpos de agua que fueron muy buenos en los inicios de la industria, cuando las cantidades que se producían eran pequeñas, pero los lagos no tienen recambio de agua, ni mareas o corrientes, como las tiene el mar, por lo tanto, demora mucho más en renovarse. Por ello, con inversión, se pueden hacer pisciculturas en tierra que ocupan mil veces menos agua, que la que se ocupa en un lago. También está la no importación de ovas, la obligación de utilizar vacunas, la mejora en prácticas productivas que nos permitan bajar el uso de antibióticos, antiparasitarios y otros fármacos. Esto es importante regularlo y discutirlo y como compañía recalcamos en que el modelo productivo se adapte para hacerlo mejor”.

El tercer pilar que destacó el ejecutivo de AquaChile es que el aporte que hace la salmonicultura a las regiones del sur del país debe funcionar mejor para los trabajadores, con mejores condiciones laborales y mejores salarios, y no solamente a los trabajadores directos de la industria, sino que también a los indirectos.

“Los índices de accidentabilidad y siniestralidad deben estar en cero. El trabajo de los buzos debe ser mucho más seguro, que no tengamos decesos asociados a la salmonicultura. Por otra parte, el trabajo de las empresas productoras con los proveedores y prestadores de servicios debe ser mucho más intenso, para que el bienestar que muchas veces existe para los colaboradores de las compañías salmonicultoras fluya hacia otros sectores de la economía y a las empresas que nos acompañan en la industria. Mejorar las condiciones de los trabajadores y velar por ellos es un mandato irrenunciable para quienes estamos a cargo de las empresas”, afirmó el representante de AquaChile.

Competitividad y sentido regional

Recuperar la competitividad que tiene Chile, es el cuarto pilar expuesto por Delgado. A su juicio, nuestro país puede hacerlo mucho mejor, puede generar menos impacto ambiental en el mar y al mismo tiempo, bajar sus costos.

“No podremos competir en el largo plazo, mientras se mantengan regulaciones que, en tanto Noruega produce a 25 kg/m3 en el mar, en Chile se produzca a 3 kg/m3. Hay un problema de incentivos, los cuales se instauraron para hacerlo mejor, pero considero que tenemos que hacernos cargo de mejorar la competitividad de Chile. Es la única manera que los 70 mil empleos de hoy y ojalá los 150 mil empleos de mañana fluyan y sean mejores”.

Y, en quinto lugar, AquaChile postula un fuerte sentido regional. “Creo que la salmonicultura y todas las personas que se involucran con la industria, desde el turismo, la ciencia, las universidades, la ONG, prestadores de servicios y proveedores, tienen una voz y sabemos que nos podemos desarrollar muy bien en el sur de Chile. El mar es inmenso y hay espacio para todos, reconociendo los derechos y la oportunidad que presta la salmonicultura a otros sectores de la economía, no solo a las empresas productoras de salmón. Quisiera ver que se le dé la oportunidad a la pesca artesanal de reinventarse produciendo salmón u otros cultivos acuícolas. Lo mismo para los pueblos originarios, que le puedan dar utilidad a los ECMPO para producción acuícola. Creo que el mundo lo necesita, porque esto no está reducido solo a las empresas salmonicultoras”, detalló Sady Delgado, agregando que estos son los cinco pilares que deberían estar sobre la mesa para discutir la acuicultura del futuro".