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Fernanda Clément, Product Manager de Datasalmon. Foto: Archivo Salmonexpert.
Fernanda Clément, Product Manager de Datasalmon. Foto: Archivo Salmonexpert.

*Columna de opinión para Salmonexpert de Fernanda Clément, Product Manager de Datasalmon.

En el reciente seminario organizado por Fishpool y DNB previo a la Seafood Expo Global de Bruselas, realizada en esta misma ciudad, se expuso acerca de la complicada situación sanitaria que vivieron los productores noruegos de salmón versus las condiciones históricas que tuvo la industria chilena en el 2018.

Asimismo, hubo presentadores de DNB y Kontali que se refirieron a los positivos indicadores en pesos de cosecha, mortalidad y rendimiento por smolt que han tenido los productores en Chile el último año, situándose sobre toda expectativa.

Muy distinta fue la situación presentada en Noruega, donde el Caligus sigue siendo un enorme dolor de cabeza para los productores y no han podido retomar los niveles de peso de cosecha esperados. Aunque uno de los analistas tomó una postura más optimista, esperando un leve mejoramiento en las condiciones sanitarias, el bloom de algas que han estado viviendo por estos días no es precisamente la mejor noticia.

Por lo tanto, el aumento en la producción de salmones para el 2019 y 2020 tiene los ojos muy puestos en Chile. Los productores han aumentado el ingreso de smolts de salmón Atlántico en un 10% los últimos 12 meses y con tasas sobre el 20% en los primero cuatro meses del 2019.

Crecimientos similares presenta la biomasa en el agua de salmón Atlántico en Chile, con un aumento de un 10% los últimos 12 meses y sobre un 15% durante el primer semestre del 2019.

Todo este escenario auspicia una maravillosa etapa para nuestra industria y me encantaría ver que este fuerte aumento en la producción no irá en desmedro de las excelentes condiciones sanitarias que ha estado viviendo Chile y que tanto la innovación como las mejoras que se han incorporado en las prácticas de cultivo, serán capaces de absorber este crecimiento.

Lamentablemente, debemos ser realistas y asumir que las condiciones actuales no son las mismas que las del año pasado: los pesos han bajado y hay un mayor índice de Caligus en los cultivos.

Ni siquiera vamos a hablar sobre el efecto que puede tener este aumento si la demanda no crece en esta misma dirección, porque sinceramente creo que el tema más importante en este momento es que la industria salmonicultora en Chile sea sustentable y responsable de su impacto ambiental.

No olvidemos las experiencias vividas en Chile, aprendamos de lo que le está pasando a Noruega y adoptemos una visión de largo plazo que nos permita construir una industria salmonicultora sostenible y muy atractiva en utilidades.