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Compañía regional crece para la mantención y reparación de redes acuícolas

Hace cinco meses ofrecen el servicio de mantención, reparación y confección de redes acuícolas. Foto: MRV.
Hace cinco meses ofrecen el servicio de mantención, reparación y confección de redes acuícolas. Foto: MRV.

Chile: Con un equipo de colaboradores de larga experiencia, MRV nace como un emprendimiento que ofrece un servicio integral y operacional en relación con este insumo relevante para la industria salmonicultora.

Mauricio Monsalve y Paula Ríos se conocieron en la universidad y luego trabajaron en un taller de redes para la salmonicultura, tanto en el área operacional como en la comercial. Hace dos años se asociaron para formar la empresa regional MRV Spa, para prestar servicios de venta de insumos acuícolas, particularmente herrajería y crotales de identificación para redes. Dada la experiencia de ambos socios, hace cinco meses materializaron el taller físico en Parque Industrial Los Volcanes, para ampliar su gama de servicios a reparación, confección y mantención de redes acuícolas.

“Actualmente, contamos con dos instalaciones operativas para mejorar la experiencia del cliente. Igualmente, abarcamos el área de logística como valor agregado, en el sentido de que cualquier recepción o despacho de redes podemos realizarlo en el radio cercano a Puerto Montt, facilitando así este tema operativo a las empresas salmonicultoras”, explica a Salmonexpert Mauricio Monsalve.

La capacidad operativa de MRV es otra de las características de la empresa. “Contamos con 25 colaboradores, muy calificados, que poseen una vasta experiencia en redes acuícolas, lo que sin duda mejora los tiempos de respuesta hacia nuestros clientes, ya que podemos cumplir con las fechas de entrega requeridas por las empresas. Es así como tenemos un departamento de calidad interna para fiscalizar la reparación de las redes dentro del taller”, comenta Paula Ríos.

El servicio de MRV está enfocado en la mantención, reparación y confección de las redes. “Una vez que la red sale del agua, se destina a lavado y desinfección. Después de eso, con el certificado de desinfección y tensiometría, nosotros la recepcionamos. Revisamos la tela para luego analizar, en conjunto con el cliente, si se requiere reparar, transformar los paños, convertir piezas a otro modelo, ajustar perímetros, cambiar estructuras o dar de baja. Luego de la reparación, viene el proceso de impregnación, para volver a ser instalada en el centro de cultivo”, comenta Monsalve, quien agrega que, en cuanto a la confección, “lo hacemos de acuerdo con los proyectos que nos presenten los clientes, confeccionando una pieza a partir de un paño nuevo”.

En relación con impregnación, Paula destaca que están desarrollando una unidad en esta materia, que estaría materializada hacia fines de este año. “Esto, con la idea de hacer más eficiente el servicio y que los clientes no tengan que contratar tres empresas diferentes para los procesos que requieren las redes acuícolas. Así, tendríamos una integración más vertical”.

Mauricio hace hincapié en la experiencia al cliente, ya que tienen la oportunidad de visitar el taller, revisar el trabajo que se está realizando y seguir trabajando, “ya que para nosotros es muy importante que se vinculen y sean parte activa en el servicio que ofrecemos”, puntualiza.

De acuerdo con lo señalado por Paula, la logística interna de la empresa es fundamental. “Actualmente, la dimensión de las redes se está ampliando, por lo que es necesario contar la maquinaria adecuada para cargar y estirar las redes y así poder ver in situ el trabajo que se debe realizar con ellas”.

La trazabilidad de las redes es otra área que está desarrollando MRV, a través de un software, “que podrá indicar todos los detalles de la red, desde su confección hasta la puesta en un centro de cultivo, geolocalización, entre otros aspectos”, señala Mauricio.

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