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Nuevas tendencias para detección y control de Listeria

Angélica Reyes, del Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos (INTA). Foto: Daniella Balin, Salmonexpert.
Angélica Reyes, del Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos (INTA). Foto: Daniella Balin, Salmonexpert.

Chile: Un nuevo kit de detección rápida, y el uso de cobre en combinado con bajas temperaturas durante procesos de manipulación del salmón, son dos nuevas alternativas para disminuir la presencia de esta bacteria en la industria salmonicultora.

Durante las jornadas de Inocuidad desarrolladas por el Instituto Tecnológico del Salmón (Intesal) de la Asociación de la Industria del Salmón de Chile (Salmonchile), Angélica Reyes, del Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos (INTA), detalló dos avances relacionados con detección y control de la bacteria Listeria monocytogenes. 

La especialista comentó que esta bacteria posee una gran resistencia a condiciones ambientales y una capacidad para formar biofilms, es decir, comunidades de organismos adheridas a superficies inertes o tejidos vivos.

Kit de detección

“Listeria, Salmonella y las cepas de E. coli productoras de shiga toxina (STEC) son las enfermedades de transmisión por alimentos más importantes en el mundo. Responsables de miles de hospitalizaciones, muertes, días laborales perdidos e incluso cierres de plantas y retiro de productos del mercado”, explicó Reyes.

Gracias al apoyo de la Universidad de Chile, INTA, y la Fundación Copec-UC, Angélica, junto con Paola Navarrete, ambas profesoras del INTA, desarrollaron un kit qPCR para la detección de patógenos en el proceso productivo del salmón y berries  

Kits qPCR para la detección y cuantificación de Listeria, Salmonella y cepas E. coli productoras de shiga toxina en el proceso productivo de salmón y berries. La tecnología se encuentra probada en su aplicación y está en proceso de validación y optimización y de certificación internacional.

Cobre y bajas temperaturas

La especialista destacó un estudio que indaga en la utilización del cobre como antimicrobiano sumado a bajas temperaturas, como una nueva estrategia de control y disminución de la presencia de listeria. “Hasta ahora se ha visto un retraso en el crecimiento, ya que a menor temperatura la bacteria acumula una mayor cantidad de cobre, elemento que es tóxico para la bacteria. En resumen, descubrimos que el frío aumenta la susceptibilidad de listeria al cobre", detalló Reyes en su presentación. La investigación se ha realizado a nivel laboratorio, el próximo paso es contactar a empresas para realizar pruebas en terreno y postular a fondos que financien esta aplicación.