Saltar al contenido principal
Colonias aisladas de P. salmonis. Foto: Dr. Ruben Avendaño.
Colonias aisladas de P. salmonis. Foto: Dr. Ruben Avendaño.

Chile: En base a su experiencia y revisión de bibliografía científica, investigadores han planteado distintas posturas respecto a esta pregunta, cuya discusión técnica se detalla en este artículo de Salmonexpert.

Durante el año 2019, Cabello y col. (2019) publicaron un review en la revista Aquaculture en donde sugieren que “P. salmonis es probablemente un patógeno ambiental oportunista con bajos niveles de virulencia y patogenicidad y/o un patógeno endógeno que coloniza el microbioma normal de los salmónidos”.

Bajo la visión One Heath, los expertos discuten distintos aspectos respecto de la virulencia de la bacteria, uso de antibióticos, resistencia antimicrobiana, y el vínculo entre el uso de antimicrobianos y la salud de peces/humanos, entre otros.

Por ejemplo, la revisión señala que P. salmonis también está presente en otros países salmonicultores sin causar grandes mortalidades, y que además, datos genómicos indicarían un origen común de diferentes cepas que no poseen diferencias drásticas en la presencia o expresión de genes de virulencia que expliquen la aparente mayor patogenicidad de las cepas chilenas.

Así, los autores plantean que las particulares condiciones sanitarias y de bioseguridad de Chile como altas densidades de cultivo, mayores concentraciones geográficas de centros, alta infestación por piojos de mar y procedimientos de bioseguridad débiles, “favorecen la aparición y diseminación de infecciones acuícolas”.

Patógeno primario

Debido a que la revisión de Cabello y col. (2019) hacía directa alusión al trabajo del Avendaño-Herrera y col. (2018), este último investigador de la Universidad Andrés Bello y el Centro Incar envió una carta al editor de la misma revista respondiendo a los planteamientos hechos por los primeros científicos.

“Varias lagunas en la revisión impiden que los lectores comprendan la complejidad de P. salmonis y la interacción bacteria-hospedador. Esto además de omitir información esencial que, en mi opinión, debería ser reportada porque se podrían tomar decisiones políticas, económicas y sociales erróneas que podrían impactar notablemente a la industria acuícola chilena”, respondió el Dr. Avendaño.

Respecto al hecho puntual sobre la caracterización de patógeno oportunista y de baja virulencia, Avendaño señala que existe una basta literatura que apoya ampliamente varios mecanismos de patogenicidad como: sistemas de secreción dot/lcm y 4B, expresión de las proteínas ClpB y BipA, producción de sideróforos, presencia de genes para la biosíntesis/transporte de vibroferrina y regulador de absorción férrico, vía dependiente de Sec, islas de patogenicidad, vesículas de membrana y cumplimiento del tercer postulado de Koch, entre otros.

Por otro lado, en cuanto a la falta de diferencias geográficas y genéticas entre aislados de distinto origen geográficos el investigador del Incar sostiene que: “Contradictoriamente, al consultar parte de la literatura citada, los análisis comparativos a nivel molecular agrupan cerca diferentes de aislados de P. salmonis de Noruega, Canadá y Chile en un genogrupo monofilético, con la excepción del aislamiento atípico EM-90 de Chile”.

Sumado a lo anterior, habrían una serie de estudios genómicos que corroborarían diversos orígenes geográficos y genogrupos de distintos aislados del patógeno, y que los mismos, tendrían factores de virulencia únicos asociados con endotoxinas, colonización, adherencia y factores de invasión.

Conozca más detalles de lo planteado por el Dr. Ruben Avendaño en el artículo I+D+I: “Piscirickettsia salmonis: ¿Patógeno primario u oportunista? Evidencia científica” de la última edición de revista Salmonexpert, aquí (P 44-50).

Revise también la última respuesta del Dr. Cabello en la revista Aquaculture, aquí.

Lea también: