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“Las relocalizaciones seguirán tramitándose, aunque probablemente mediante procesos más lentos”

El gerente general de Blumar, Gerardo Balbontín.

Que relocalizaciones y microrelocalizaciones hayan sido incorporadas en la discusión de la Ley de Reconstrucción ya representa una señal más favorable para la salmonicultura, según el gerente general de Blumar, Gerardo Balbontín.

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Tras imposibilidad de avanzar en las microrelocalizaciones de concesiones de salmón por el reciente rechazo por parte del Tribunal Constitucional (TC), la industria ha lamentado dicha decisión, que era central destrabar el desarrollo sostenible del sector.

Es que la propuesta legal había concitado un amplio consenso político y técnico tanto en la Cámara de Diputados como en el Senado antes de su impugnación. Por tanto, afirmaron que se perdió una oportunidad histórica para modernizar normas, reducir trabas administrativas y avanzar en mejoras tanto ambientales y sanitarias concretas que apuntaban al crecimiento sostenible de la salmonicultura chilena.

Al respecto, el gerente general de Blumar, Gerardo Balbontín, comentó a Salmonexpert que más que mirar este resultado como un retroceso, hay que ponerlo en perspectiva. “Que las relocalizaciones y microrelocalizaciones hayan sido incorporadas en la discusión de la Ley de Reconstrucción ya representa un avance y una señal de una mirada más favorable hacia una industria que necesita resolver nudos que se arrastran hace años”.

“Hay una disposición distinta a abordar estos temas y eso permite tener confianza en que podemos avanzar hacia una salmonicultura más consolidada y con mejores condiciones para proyectarse en el largo plazo”, manifestó el ejecutivo.

“Las relocalizaciones seguirán tramitándose, aunque probablemente mediante procesos más lentos que los que proponía el mecanismo rechazado. Por eso, el desafío ahora es seguir avanzando en una regulación que entregue mayor certeza jurídica, simplifique procedimientos y permita resolver materias pendientes como los planes de manejo y la superposición con los ECMPO”, indicó Balbontín.

Para el gerente general de Blumar, Chile tiene una industria salmonicultora relevante a nivel mundial y necesita por ende una política de largo plazo que le permita seguir desarrollándose y aportando a las regiones donde está presente.

Con todo, en la industria del salmón han advertido que la paralización de estos ajustes espaciales mantiene estancadas más de 300 solicitudes de relocalización en el país, muchas de las cuales superan una década de tramitación burocrática, sin respuesta efectiva.

En tanto, de 1.060 solicitudes de relocalización tramitadas desde el 2010 a la fecha, apenas dos han logrado resolverse de manera favorable, lo que grafica la rigidez de un sistema que no responde al estándar técnico contemporáneo para la salmonicultura, lo que era buscado con las microrelocalizaciones de manera sostenible.