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Veinte años sin accidentes: el hito que dsm-firmenich busca convertir en aprendizaje compartido

Foto: Salmonexpert.

La compañía destacó la cultura preventiva desarrollada en Puerto Varas y la posibilidad de transferir experiencias de seguridad a otras actividades productivas, incluida la salmonicultura.

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Veinte años sin accidentes reportables alcanzaron las operaciones de dsm-firmenich en Puerto Varas, un hito que la compañía conmemoró junto a trabajadores, ejecutivos, autoridades y representantes de organizaciones de la región. La jornada permitió relevar una trayectoria de dos décadas marcada por el fortalecimiento de la prevención y el compromiso de quienes forman parte de la planta, junto con prácticas orientadas a resguardar a las personas en cada etapa de la operación.

Para Ben Hopkins, director de Operaciones para las Américas en dsm-firmenich, el resultado alcanzado refleja una cultura preventiva consolidada en el tiempo y un desempeño que calificó como excepcional. “La seguridad no es solo un proceso, es un valor que guía nuestras decisiones y acciones cada día. Veinte años sin accidentes reportables es un logro excepcional, que solo es posible gracias al trabajo en equipo, al compromiso y a una dedicación constante a la seguridad”, destacó el ejecutivo.

“Alcanzar un hito como este requiere el apoyo y el compromiso de muchas personas”, recalcó Hopkins, quien extendió el reconocimiento a colaboradores, líderes, proveedores y clientes que han contribuido a este resultado. El ejecutivo también valoró la presencia de autoridades y representantes de distintas organizaciones de la región durante la conmemoración, poniendo énfasis en el carácter colectivo de un logro construido a través del tiempo.

Jaime Gübelin, gerente de Seguridad, Salud y Medio Ambiente para Américas de dsm-firmenich, dimensionó el resultado a partir de las acciones que se acumulan diariamente dentro de una operación y de la participación de trabajadores, contratistas, proveedores e instituciones relacionadas con la planta. “Este éxito representa miles de días de trabajo, millones de decisiones correctas y el compromiso constante de generaciones de trabajadores”, expresó. A su juicio, ese recorrido también exige reconocer que siempre existen oportunidades para seguir mejorando.

“Lo primero fue creer que era posible e incluir a todos, construyendo una cultura horizontal. Nadie es más importante que otro”, sostuvo Gübelin al abordar algunos de los principios aplicados durante este proceso. El respeto y la disciplina se complementaron con reglas destinadas a prevenir eventos de mayor consecuencia, incluso cuando ello implicara detener las operaciones. “No se produjo un kilo de premezcla si la planta no estaba segura”, remarcó, planteando que una interrupción temporal resulta secundaria frente al impacto que puede ocasionar un accidente.

Ben Hopkins.
Jaime Gübelin.
Ben Hopkins, Jaime Gübelin y Claudio Cerna.

Más allá de celebrar el indicador, Gübelin llamó a evitar que el resultado genere una falsa sensación de seguridad. “Un récord de 20 años no significa que seamos invulnerables. Significa que tenemos la responsabilidad de seguir aprendiendo, mejorando y manteniéndonos vigilantes”, enfatizó. Bajo esa premisa, señaló que el propósito no consiste en proteger una estadística, sino en conseguir que cada persona que ingrese a las instalaciones pueda regresar sana y salva a su hogar, proyectando hacia los próximos años los aprendizajes construidos hasta ahora.

Seguridad cotidiana

“Es un tremendo orgullo, pero también una tremenda responsabilidad”, afirmó Claudio Cerna, gerente de planta a cargo de las operaciones del sitio de Puerto Varas de dsm-firmenich. Desde su posición al frente de la instalación, explicó que el valor del hito adquiere una dimensión concreta al considerar que detrás de cada trabajador existen familias y proyectos personales. “La organización me dio una responsabilidad y es cuidar a las personas, y eso es lo que hacemos todos los días. Cumplir 20 años es reflejo del trabajo que se nos encomendó y que el equipo entiende y apoya, porque no lo logras con una sola persona, sino con cada persona y cada decisión que toma en cada momento”.

Uno de los desafíos para sostener ese desempeño es transmitir los mismos principios a quienes se incorporan a la organización, especialmente frente a los recambios generacionales. Cerna explicó que el comportamiento cotidiano de quienes conducen los equipos resulta determinante para que los estándares sean asumidos como una práctica habitual. “El liderazgo debe ser consecuente, debe dar el ejemplo. Si los líderes actúan de forma ejemplar, siguiendo los estándares, el equipo los imita”, indicó. La planta opera, además, bajo una política horizontal que permite a cualquier integrante advertir una conducta insegura, independientemente de la posición que ocupe la persona involucrada.

Esa experiencia también busca proyectarse fuera de las instalaciones. “Nuestra principal función con el equipo de liderazgo es ser un efecto multiplicador de conocimiento”, sostuvo Cerna, destacando las visitas que realizan clientes de diferentes sectores productivos, entre ellos empresas vinculadas a la salmonicultura. Los recorridos permiten conocer desde las inducciones de ingreso hasta las medidas aplicadas en los procesos y el manejo seguro de los productos, con el propósito de compartir aprendizajes y mostrar en terreno cómo la prevención puede integrarse al funcionamiento de una operación eficiente.

Precisamente desde la salmonicultura, Tomás Monge, gerente general de SalmonChile, valoró la posibilidad de que este tipo de experiencias pueda servir como referencia para otras compañías. “La cultura de seguridad, cómo la tienen internalizada en todas sus áreas y en su gente, y un hito de cumplir 20 años sin accidentes son ejemplos muy interesantes de poder observar y replicar”, señaló. A su juicio, un aspecto relevante del modelo es que involucra también a proveedores y contratistas, ampliando la prevención hacia los distintos actores que participan de las faenas.

“Compartir las buenas prácticas, ya sea entre empresas proveedoras, productoras y viceversa, nos permite como industria trabajar de manera abierta y transparente”, sostuvo Monge. El dirigente gremial planteó que ese intercambio también debe incorporar los aprendizajes obtenidos cuando un protocolo no funciona como estaba previsto, considerando que las operaciones reúnen a trabajadores de distintas organizaciones. Si bien reconoció que esta colaboración ya se desarrolla dentro de la salmonicultura, destacó que experiencias como la entregada por dsm-firmenich permiten identificar nuevas oportunidades y prácticas que podrían ser recogidas y profundizadas por la industria.