¿Cuál es la diferencia entre la rentabilidad del salmón chileno y noruego?
En su Handbook 2026, Mowi afirmó que la oferta de la industria se mantendrá estable hacia el 2030, con un crecimiento productivo de 2%, en medio de una alta demanda.
El grupo Mowi dio a conocer su Salmon Farming Industry Handbook 2026 donde, entre otras cosas, mostró cómo se pueden diferenciar índices como rentabilidad entre la industria chilena y la noruega.
Como ejemplo ilustrativo, la rentabilidad de los nuevos volúmenes de producción puede variar considerablemente entre regiones. En Chile, la capacidad de licencia no utilizada reduce el componente de licencia de las inversiones, lo que se traduce en una mayor rentabilidad sobre el capital empleado (ROCE), ello a pesar de un menor beneficio antes de intereses e impuestos (EBIT) por kilo.
Sin embargo, esta es una ilustración importante, aunque simplificada, afirma en su escrito. El crecimiento del volumen también puede provenir de mejoras operativas, como mayores tasas de supervivencia, smolts de mayor tamaño que disminuyen el tiempo en el mar, una mejor utilización de las licencias y otras medidas de productividad. En tales casos, el capital adicional requerido y el perfil de rentabilidad, pueden ser sustancialmente diferentes.
De todos modos, la empresa mostró en un cuadro, que en el caso del EBIT, en el último período, se observa que en Chile alcanza 1,0 mientras que en Noruega, llega a 2,5. Después, el ROCE registra 17% en Chile y en Noruega, 12%.
Oferta estable
Y en otro tema, la compañía indicó que la oferta de salmón del Atlántico ha aumentado un 608% desde 1995 (un crecimiento anual del 7%). El crecimiento anual en el período 2015-2025 fue del 3%. Mowi prevé que el crecimiento anual del sector se mantenga relativamente estable, con una tasa de crecimiento anual compuesta (TCAC) del 2%, entre 2025 y 2030.
Esta tendencia, aseguran, se debe a que el sector ha alcanzado un nivel de producción en el que se están superando los límites biológicos. Por lo tanto, se espera que el crecimiento futuro ya no pueda depender únicamente del sector y los organismos reguladores, a medida que se implementen medidas para reducir su impacto biológico.
Así, exponen, esto “requiere avances tecnológicos, desarrollo de productos farmacéuticos mejorados, la implementación de técnicas no farmacéuticas, la mejora de la normativa del sector y la cooperación entre empresas. Un crecimiento demasiado rápido sin estas medidas repercute negativamente en los indicadores biológicos, los costes y, por consiguiente, en la producción de salmón”.
Más consolidación
Por otro lado, la empresa productora indicó que históricamente, la industria salmonicultora estaba compuesta por un mayor número de empresas pequeñas. Este fue el caso en Noruega y, en menor medida, en Escocia y Chile.
Durante las últimas décadas, la industria salmonicultora ha experimentado un período de consolidación en todas las regiones, y se espera que esta tendencia continúe. En Noruega, existen aproximadamente 100 empresas con licencias comerciales para salmón y trucha; sin embargo, algunas de ellas están controladas por otras empresas. La producción total proviene de alrededor de 90 empresas (directamente o a través de filiales).
En Chile, existen aproximadamente 1.360 licencias comerciales para el cultivo de salmón del Atlántico, trucha y salmón coho, mientras que sólo 390 están en operación. Las 10 empresas más grandes concentran el 90% del total de las concesiones.