Tore Johnsen: pionero noruego que ayudó a modernizar la industria salmonicultora chilena
Ingeniero Civil Mecánico y fundador de NOR-CHI Aqua, impulsó la incorporación de tecnología clave en los inicios del sector. Su familia lo recuerda como un hombre creativo, perseverante y profundamente humano.
A fines de enero falleció Tore Johnsen, ingeniero Civil Mecánico noruego y uno de los pioneros que apostó por la industria salmonicultora chilena cuando aún estaba en plena consolidación. A través de la empresa NOR-CHI Aqua, introdujo contadores de peces, seleccionadores, líneas de proceso y diversas soluciones técnicas que acompañaron el crecimiento del sector. Sin embargo, más allá del aporte tecnológico, su historia está marcada por la energía, la visión y la humanidad con que construyó vínculos entre Noruega y el sur de Chile.
Originario de Melbu, un pequeño pueblo del norte de Noruega, Tore inició su trayectoria en un negocio mecánico vinculado a embarcaciones. Con el tiempo amplió su campo de acción hacia la fabricación de equipos de proceso en acero inoxidable para la industria pesquera, desarrollando soluciones innovadoras e incluso incursionando tempranamente en automatización y robótica.
“Tenemos una broma dentro de la familia de que papá vivió muchas vidas en una sola. Se pueden escribir varios libros sobre él”, relató su hija, Siri Johnsen. En esa etapa fabricó maquinaria especializada, como una clasificadora para erizos de mar, y recorrió la costa noruega construyendo una extensa red de clientes y amistades. “Le encantaba trabajar, viajar y encontrarse con todos sus clientes y amigos en la industria pesquera”.
El año 1997 marcó un punto de inflexión en su vida. Fue el mismo año en que se convirtió en abuelo. “Yo tuve una conversación muy adulta con él en mi living y le pregunté: ahora que te has convertido en abuelo, ¿qué quieres hacer? Y él me dijo: ‘Quiero ir a Chile y ver qué puedo hacer que suceda’”. Lo que comenzó como una exploración terminó transformándose en una decisión definitiva.
Tras varios viajes iniciales, en el año 2000 se estableció en Chile, se casó, tuvo dos hijas y fundó NOR-CHI Aqua. Desde una pequeña oficina comenzó a representar marcas y traer equipamiento especializado para la industria del salmón, entre ellos contadores Aquascan, filtros industriales y tecnología desarrollada por Melbutec, la empresa que había creado en Noruega. También participó en la instalación de líneas de proceso en plantas, en momentos en que el sector avanzaba hacia una mayor mecanización.
Conectando personas
Entre 1997 y 2008 fue, según su familia, el pilar de la compañía en Chile. Formó equipos, se vinculó con distintas empresas y trabajó con profesionales que más tarde ocuparían cargos relevantes en compañías ligadas al sector. “Siempre intentaba encontrar personas para trabajar juntos por un objetivo común. No hacía las cosas solo. Era muy bueno conectando personas. No se rendía. Lo intentaba una y otra vez de distintas maneras hasta lograrlo”, afirmó Siri.
Su carácter estaba marcado por una energía intensa. “Era una persona muy creativa, tenía mucha energía, mucho impulso y quería que las cosas pasaran rápido”. Sin embargo, Chile le enseñó a bajar el ritmo. “Al principio se irritaba un poco porque quería que las cosas sucedieran muy rápido. Decía: ‘Esta gente se toma su tiempo’. Tuvo que cambiar su concepto del tiempo, y creo que eso fue bueno para él, porque era demasiado activo”.
Con el paso de los años, Chile dejó de ser sólo un destino laboral. Se convirtió en parte de su identidad. “Decía, y yo también lo encuentro 100% cierto, que la gente aquí es muy amable, muy abierta. Le encantaba la naturaleza y siempre me decía: ‘Tienes que venir aquí y verlo. Es tan hermoso, con todas las montañas y los fiordos. En realidad, se parece mucho a casa, aunque es más cálido’”.
En una etapa posterior fundó en Chile la empresa de ventilación Jonas junto a su esposa Victoria Palma, nombrándola en honor a su nieto. Juntos adaptaron tecnología noruega a las condiciones locales, la patentaron y desarrollaron un sistema que hoy posiciona a la compañía como referente en ventilación domiciliaria. “Quería crear un mejor ambiente para la familia dentro de la casa. Implementó el sistema en su propia casa y luego vecinos y amigos querían lo mismo. Ese fue el inicio de Jonas, para ayudar a otras familias a tener un mejor ambiente en sus hogares. Es bueno para la salud”, explicó Siri.
Pero el legado de Tore también se construyó fuera del ámbito empresarial. En su pueblo natal lideró la construcción de una casa comunitaria de 4 mil m2 junto a 600 voluntarios, impulsó una cancha de fútbol y promovió el deporte. “Era amable. Tenía un gran corazón. Espero que digan que era un hombre trabajador con un gran corazón y que sabía conectar personas”, expresó su hija.
Hoy su familia continúa su legado desde distintos espacios. “Mi padre me enseñó a no rendirme. Cada uno encontrará su propia forma de mantener vivo su legado”, señaló Siri. Para la industria salmonicultora chilena, Tore Johnsen fue parte de esa generación que ayudó a tender puentes tecnológicos y humanos entre Noruega y el sur austral de nuestro país. Para su familia, fue un hombre de ideas inagotables que encontró en Chile una segunda patria y en su gente, un hogar.