Advierten que la baja en carga regulatoria para salmón chileno debe evitar sobreproducción
Coller FAIRR Protein Producer Index da a conocer que un crecimiento descontrolado en la industria nacional puede destruir valor en vez de crearlo.
Para el globalmente reconocido Coller FAIRR Protein Producer Index, el Presidente José Antonio Kast planteó la posibilidad de agilizar los permisos y reducir además la burocracia como parte de una agenda más amplia orientada a la desregulación y el crecimiento del sector salmonicultor chileno, lo que trae aspectos de avance y otros desafiantes.
En ese sentido, indicaron que “la regulación es fundamental para preservar la biodiversidad marina y la salud del salmón de cultivo. Hasta ahora, esto ha implicado limitar la expansión de la acuicultura de salmón mediante restricciones en la densidad de siembra, la zonificación de los terrenos y los controles de bioseguridad”.
De este modo, advierten, “la desregulación puede reducir los costos a corto plazo, pero también aumenta la exposición a la volatilidad operativa y a las perturbaciones sistémicas. Para los inversionistas, la cuestión clave no es si la regulación limita el crecimiento, sino si sustenta la resiliencia necesaria para obtener rentabilidades a largo plazo”.
Juntamente con lo anterior, según Coller FAIRR, las expectativas de los científicos de un fenómeno de El Niño intenso, potencialmente "súper" en 2026, aumentan la probabilidad de pérdidas vinculadas a floraciones de algas significativas y eventos de mortalidad de salmón.
La desregulación que permite mayores densidades de población o eventualmente una menor vigilancia ambiental, manifestaron desde la entidad, “podría aumentar la contaminación, dañar los ecosistemas costeros y, en última instancia, provocar episodios de mortalidad en las propias operaciones de salmón”.
“La mortalidad relacionada con enfermedades y el uso de antibióticos podrían aumentar si se flexibilizara la normativa chilena que exige densidades de población relativamente bajas de 17 kg por metro cúbico en el peak del ciclo de producción, en comparación con los 25 kg de Noruega”, expusieron.
Una premisa fundamental de la desregulación es que la reducción de la carga regulatoria impulsará el crecimiento. Sin embargo, subrayan desde la empresa, “en la acuicultura de salmón chilena, el crecimiento se ve limitado, en última instancia, no por las políticas, sino por los límites ambientales”.
“Los intentos de llevar la producción más allá de estos límites históricamente han generado riesgos financieros importantes debido a brotes de enfermedades, degradación ambiental y, en última instancia, un endurecimiento de las regulaciones. La experiencia de Chile, incluidas las crisis pasadas vinculadas a la sobreexpansión, demuestra que crecimiento descontrolado puede destruir valor en lugar de crearlo”, dejaron en claro.
Al adoptar un enfoque proactivo, destacan desde el Coller FAIRR, puede contribuir a garantizar que los cambios en las políticas a corto plazo no comprometan la creación de valor a largo plazo en el salmón chileno.