Descentralizar la infraestructura digital, clave para la industria del salmón
Vertiv posiciona la infraestructura, la energía y la conectividad como pilares para habilitar procesos digitales críticos en la salmonicultura, en un escenario que exige descentralización tecnológica.
La transformación digital que actualmente atraviesa a la industria salmonicultora tiene una base concreta. Esto, por la infraestructura que permite operar, resguardar y procesar datos en tiempo real. En ese escenario, tecnologías como la inteligencia artificial, la automatización y la analítica avanzada dependen directamente de sistemas capaces de sostener su funcionamiento sin interrupciones, especialmente en territorios como el sur de Chile, donde la operación se desarrolla en condiciones geográficas complejas.
“Nosotros energizamos y enfriamos la data que consume el mundo”, afirma José Medina, Latam Sales Account Manager de Vertiv Chile, al describir el rol que cumple la compañía dentro del ecosistema digital. “Estamos en la capa de infraestructura, de conectividad y de data centers, que es fundamental para que todas las otras capas de la inteligencia artificial puedan operar correctamente”, agrega, enfatizando que, sin esta base física, los avances tecnológicos no pueden desplegarse en terreno.
En esa línea, uno de los principales desafíos identificados es la alta centralización de la infraestructura digital en la Región Metropolitana, lo que genera limitaciones operativas para industrias intensivas en datos como la salmonicultura. Según explica Medina, esta concentración impacta directamente en la latencia y en la velocidad de transmisión, dificultando que las empresas del sur puedan operar de manera eficiente con sistemas alojados a cientos de kilómetros de distancia.
Descentralización digital
“Las empresas salmonicultoras necesitan tener infraestructura para albergar sus procesos digitales en sus propios sitios de operación”, sostiene el ejecutivo. “Recientemente en el Innovation&Technology Summit conversé con actores del sector, y vimos la importancia de desarrollar infraestructura en el borde de la red, mejorar la conectividad y avanzar en la creación de data centers en el sur de Chile”, detalla, apuntando a una descentralización que permita mayor autonomía tecnológica.
Desde esa perspectiva, las soluciones denominadas “edge” adquieren especial relevancia, ya que permiten acercar la capacidad de procesamiento y almacenamiento de datos directamente a los centros productivos. Se trata de sistemas diseñados para operar en ubicaciones remotas, con implementación rápida y escalabilidad, lo que facilita su integración en entornos donde la continuidad operacional es crítica.
“Son soluciones muy fáciles de instalar, prácticamente plug and play, que permiten a las empresas alojar pequeños servidores o racks de comunicaciones en sus propios sitios”, explica Medina. “Esto es clave para industrias que están lejos de los grandes data centers, porque les permite operar con mayor eficiencia y menor dependencia de infraestructura centralizada”.
Otro aspecto crítico es la seguridad y disponibilidad de la información, especialmente considerando que la industria del salmón maneja datos sensibles asociados a procesos productivos, sanitarios y comerciales. En este contexto, la inteligencia artificial no solo optimiza procesos, sino que también cumple un rol relevante en la protección de la información.
“La inteligencia artificial está abarcando muchísimos procesos, incluyendo la ciberseguridad”, afirma Medina. “Muchas empresas necesitan operar estos procesos directamente en sitio y respaldar parte en la nube, pero siempre asegurando que la data esté disponible en todo momento”, señala, destacando la necesidad de contar con infraestructura robusta que evite interrupciones.
En ese sentido, la continuidad operacional depende directamente de variables físicas como la energía y la temperatura. “Nuestro rol es asegurar que, por ausencia de energía o por sobrecalentamiento, nunca se detenga un proceso productivo”, explica el ejecutivo. “A través de sistemas UPS y aire acondicionado de precisión, garantizamos que la operación sea continua, lo que es fundamental en una industria como la salmonicultura”.
Modo eco
Junto con lo anterior, la creciente demanda energética asociada al uso de inteligencia artificial ha puesto el foco en la eficiencia y la sostenibilidad de estas soluciones. De hecho, el consumo energético de estas tecnologías es significativamente mayor que el de procesos digitales tradicionales, lo que obliga a optimizar cada componente de la infraestructura.
“Un modelo de inteligencia artificial puede consumir hasta diez veces más energía que una búsqueda en internet, y generar contenido como imágenes o videos multiplica aún más ese consumo”, advierte Medina. “Por eso, trabajamos con equipos de alta eficiencia, como UPS que alcanzan hasta un 99,9% en modo eco, y sistemas de enfriamiento más avanzados como el liquid cooling”.
Según comenta el ejecutivo, el desarrollo de infraestructura digital en regiones se proyecta como un eje estratégico no solo para la industria salmonicultora, sino también para el posicionamiento de Chile como hub tecnológico en Latinoamérica. En ese camino, factores como la conectividad, la disponibilidad de energía y la descentralización serán determinantes para sostener la competitividad.
“Necesitamos garantizar tres capas clave: energía, conectividad e infraestructura de data center en todas las regiones”, concluye Medina. “Si existe un cuello de botella en alguno de estos puntos, vamos a quedar rezagados. Por eso, es fundamental avanzar en una infraestructura distribuida que permita a industrias como la salmonicultura operar de manera eficiente y basada en datos”.