Enfermedades no infecciosas: “Hay algo en el pez que todavía no comprendemos en un 100%"
En el primer capítulo de la cuarta temporada de Sin Escamas, el Dr. Marcos Godoy revisó el impacto de SRS, Tenacibaculum y Caligus, además del peso creciente de las patologías no infecciosas en la producción.
El próximo 30 de abril se estrenará el primer capítulo de la cuarta temporada de Sin Escamas, el podcast de Salmonexpert, marcando así el inicio de un nuevo ciclo de conversaciones sobre los principales desafíos, avances y proyecciones de la industria salmonicultora. Esta nueva temporada regresa con uno de los temas más relevantes para el sector: las patologías en la producción de salmón, abordadas junto al Dr. Marcos Godoy, director del Centro de Investigaciones Biológicas Aplicadas (CIBA) y académico e investigador de la Facultad de Medicina Veterinaria de la Universidad San Sebastián.
Al analizar los datos consolidados de 2025, Godoy destacó que el balance sanitario general es positivo, especialmente si se observa la mortalidad como principal indicador. “El salmón coho sigue con una tendencia sostenida con una baja mortalidad alrededor de un 4 a 7%, mientras que el salmón del Atlántico también experimentó una baja importante, cerrando diciembre de 2025 con alrededor de 10,3% a 10,4%. La trucha arcoíris también mostró una situación favorable, por lo que el balance hasta ahora es bastante positivo”.
No obstante, el especialista advirtió que los desafíos sanitarios persisten y que no todo se explica por enfermedades infecciosas. Según indicó, las causas ambientales y los llamados “eliminados” representan hoy una parte relevante de las pérdidas productivas. “Todas aquellas mortalidades asociadas a bajas de oxígeno o a floraciones algales nocivas son tremendamente relevantes. También están los peces deformes, de baja condición o que no lograron un buen desempeño productivo. Eso también da cuenta de una salud no óptima y muchas veces no recibe la misma atención”.
En ese contexto, Godoy explicó que las enfermedades infecciosas representan cerca del 20% del total de pérdidas en la industria, mientras que los factores ambientales y no infecciosos tienen un peso cada vez mayor. Aun así, aclaró que existen patologías que siguen marcando la agenda sanitaria, especialmente en agua de mar. “En salmón del Atlántico y trucha arcoíris predominan SRS y Tenacibaculum, mientras que en salmón coho, aunque se muere poco, las principales causas asociadas son HSMI e ictericia. El desafío sanitario depende mucho de la fase productiva y de la especie”.
Además, el académico subrayó que la caligidosis continúa siendo uno de los principales dolores de cabeza para la salmonicultura nacional e internacional. “La caligidosis, sin lugar a dudas, sigue siendo uno de los talones de Aquiles de la industria, no solamente en Chile, sino en todo el mundo. Es un desafío global porque genera inmunosupresión, lesiones cutáneas y debilita al pez, permitiendo que otros agentes infecciosos aprovechen esa condición”, sostuvo durante la sección de preguntas rápidas del programa.
Respecto de las patologías no infecciosas, Godoy enfatizó que aún existe una importante brecha de comprensión técnica, especialmente en deformidades, melanosis, cataratas y alteraciones embrionarias. “Hay algo en el pez que todavía no comprendemos en un 100%. Las enfermedades no infecciosas de los salmones son como las enfermedades inmunitarias en humanos: entendemos parte de los mecanismos, pero no completamente. En algunos casos se pueden mitigar, pero todavía falta profundidad para entenderlas completamente”.
Durante la conversación también abordó la comparación sanitaria entre Chile y Noruega, exponiendo que ambos países comparten desafíos, aunque con diferencias relevantes. Mientras Noruega enfrenta un mayor predominio de enfermedades virales, Chile sigue teniendo en Piscirickettsia salmonis uno de sus principales problemas. “Nuestro gran desafío sigue siendo una bacteria intracelular muy difícil de tratar con antibióticos y vacunas. La fortaleza que tenemos en Chile es que hemos aprendido a trabajar en condiciones sanitarias muy adversas y aun así sacar una producción de excelente calidad”.
Sobre el trabajo actual de CIBA, el Dr. Marcos Godoy afirmó que el foco sigue estando en el diagnóstico con sentido clínico-productivo, combinando herramientas clásicas con nuevas tecnologías de secuenciación avanzada. “Queremos entender cómo emergen los patógenos, cómo se diseminan y, sobre todo, cómo prevenir los brotes antes de que ocurran. Estamos trabajando con tecnologías de secuenciación masiva y single cell sequencing para comprender, por ejemplo, cómo el virus PRV termina generando inflamación cardíaca en salmones. Usamos nuevas tecnologías, pero sin perder la mirada clínica productiva, que al final del día es lo que le interesa al productor”.
La entrevista en extenso podrá ser escuchada y vista a través de nuestras plataformas de Spotify y Apple Podcasts y en nuestro canal de YouTube.