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Alzas de precios mejora escenario para envíos chilenos en el segundo trimestre

Foto referencial
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Chile: El Índice de Competitividad de las Exportaciones (ICSE), elaborado por BBVA Research destaca que la competitividad de las exportaciones industriales durante este periodo fue positivamente influida por un alza cercana a 18% en el indicador de las exportaciones de salmón.

El segundo trimestre de este año trajo buenas noticias para las exportaciones chilenas, ya que -además de crecer 8% anual en valor- ganaron competitividad.

Según el Índice de Competitividad de las Exportaciones (ICSE), elaborado por BBVA Research, uno de los factores que desembocó en este desempeño más favorable para la competitividad en abril-junio fueron las alzas observadas en los precios internacionales de las exportaciones - como el cobre que pasó de un valor de US$ 2,65 la libra a fines de marzo a uno de US$ 2,68 al terminar junio-, a lo que se sumó la depreciación multilateral del peso durante dicho período, de 2,4% frente al trimestre anterior, con un valor promedio del tipo de cambio en torno a $664.

De acuerdo lo que informa el Diario Financiero, en su reporte BBVA destacó que en el segundo trimestre el precio en dólares de las exportaciones subió completando seis consecutivos de aumento, tendencia que ya no se reduce a productos aislados como el cobre o el salmón, sino que se han sumado otros envíos industriales, como la madera perfilada, celulosa, productos químicos y la industria metálica.

“La competitividad de las exportaciones industriales en el segundo trimestre de este año fue positivamente influida por un alza cercana a 18% en el indicador de las exportaciones de salmón, al que este trimestre se suma el incremento de 4,7% en el indicador de la industria metálica”, enfatiza el reporte.

 

Competitividad

El índice de BBVA considera el efecto del tipo de cambio, costos laborales y precios internacionales de las exportaciones chilenas para medir su competitividad, y aclara que solo los dos primeros componentes permiten una mejora de esta variable a nivel global, ya que los precios -al ser iguales para todos los países exportadores- solo impulsan la competitividad interna de una industria.

Es por eso que al país no lo beneficia tanto un alza en el precio del cobre como un aumento del tipo de cambio, por ejemplo. En ese sentido, BBVA mira con preocupación el fortalecimiento de la moneda local en las últimas semanas, ya que solo en agosto ha subido $25,5 para convertirse en la divisa más apreciada frente dólar en el mundo. “Esto no es bienvenido, ya que dificulta que sea posible observar una recuperación de la economía impulsada por rubros exportadores”, acotaron.

Si el país no gana competitividad internacional con un tipo de cambio más alto, BBVA señala que deberá producirse con avances en eficiencia que impliquen la incorporación de más tecnologías y ahorros de costos, “en los que el factor trabajo puede ser el principal damnificado”.

Lea la nota original en Diario Financiero