Saltar al contenido principal

Levaduras en dietas: ¿cuáles serían sus efectos concretos en salmones?

Dr. Byron Morales, científico chileno involucrado en la investigación y que actualmente trabaja en la NMBU. Foto: Byron Morales.
Dr. Byron Morales, científico chileno involucrado en la investigación y que actualmente trabaja en la NMBU. Foto: Byron Morales.

Noruega: Científicos descubrieron que la inclusión de levaduras en dietas para salmones, podría considerarse en períodos previos a procesos de estrés agudo para los peces, evitando pérdida de biomasa.

Desde un profundo estudio celular realizado en el contexto del proyecto ResilientSalmon (spin off de Foods of Norway: Centro de Investigación e Innovación de la NMBU), un grupo de científicos en conjunto con Lallemand SAS, obtuvieron y caracterizaron compuestos activos provenientes de levaduras hidrolizadas que pudieran ser incluidos en dietas como ingredientes funcionales para mejorar el rendimiento, la salud y el bienestar de los salmones.

Así llegaron a la levadura Debaryomyces hansenii y sus productos derivados a partir de hidrólisis, los cuales debido a su composición (contienen patrones moleculares asociados a microrganismos como b-glucanos, mananos y ácidos nucleicos), pueden tener propiedades inmuno-moduladoras capaces de inducir respuestas beneficiosas en los peces.

El Dr. Byron Morales, científico chileno involucrado en la investigación y que actualmente trabaja en la NMBU, cuenta a Salmonexpert que las propiedades antes mencionadas fueron detectadas tanto en líneas celulares como en cultivos primarios de salmones pudiendo evidenciar sus beneficios.

“Logramos establecer que interesantemente LAN4 y LAN6 (hidrolizados de D. Hansenii) eran capaces de modular paneles de citoquinas relacionados a respuestas pro y anti-inflamatorias. Con estos resultados fue que decidimos pasar a ensayos con peces para validar si los compuestos podían inducir una respuesta en el organismo”, explica Morales.

Efectividad frente a estrés

Los ensayos in vivo, a su vez, demostraron que salmones Atlánticos pre-smolts alimentados con una dieta que incluía LAN4 previenen la secreción de cortisol e IL-10 plasmática (ambos biomarcadores asociados a inmunosupresión) luego de ser expuestos a hipoxia aguda.

Además a nivel de órganos inmunes, los expertos observaron que mientras en las branquias ocurría una expresión genética diferenciada de vías metabólicas asociadas a tolerancia al estrés y regulación oxidativa, en el intestino las células caliciformes mantenían niveles más altos de mucinas, las cuales son proteínas involucradas en el recubrimiento y protección del tracto intestinal.

“Debido a actividades propias del cultivo de salmones en agua dulce, asociadas a la manipulación de los peces para distintos manejos, se pueden generar situaciones de estrés agudo, las cuales pueden impactar en la respuesta fisiológica de los salmones, pudiendo ser críticas en un contexto multifactorial, donde los peces también deben combatir enfermedades o bien cuando el pez será luego transferido a agua salada”, señala Byron Morales en cuanto a la importancia de los resultados.

Colaboración internacional

Los investigadores chilenos tanto de la PUCV como la USACH son colaboradores internacionales en el proyecto ResilientSalmon. Ambos grupos tienen una vasta experiencia en la caracterización de la respuesta inmune de los peces y son cruciales en el diseño y producción de las herramientas que nos permiten evaluar la respuesta fenotípica de los salmones. El próximo año los nuevos ensayos de ResilientSalmon serán llevados a cabo en Chile, en coordinación con ambas universidades chilenas y la NMBU.

En la práctica, de acuerdo con el científico chileno, el uso de levaduras en las dietas para salmones podría considerarse en periodos previos a situaciones o procesos productivos que generen un estrés agudo a los salmones.

“Todas las proyecciones muestran que la acuicultura (tanto en Chile como en el extranjero) continuará su crecimiento, esto pondrá una mayor presión en los recursos necesarios para alimentar a los peces y también puede aumentar el riesgo de pérdida de biomasa en cultivo por situaciones relacionadas a condiciones estresantes”, apunta el experto.

En la actualidad el grupo de investigadores chilenos, noruegos y franceses, están trabajando en determinar si estos ingredientes son capaces de mejorar la robustez y resiliencia de los peces frente a desafíos (como la transferencia a agua salada y la exposición a patógenos bacterianos), ya sea por inmuno-estimulación, el mejoramiento de las estrategias vacunatorias o bien induciendo inmunidad entrenada.

Lea también: