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Investigación realizada en el río Chungará. De derecha a izquierda en la foto:  Dr. Billy Ernst, Sr. Pablo Rivara, Dr. Caludio Quezada Romegialli y Sr. Gonzalo Salazar. Foto: Pablo Savaria.
Investigación realizada en el río Chungará. De derecha a izquierda en la foto: Dr. Billy Ernst, Sr. Pablo Rivara, Dr. Caludio Quezada Romegialli y Sr. Gonzalo Salazar. Foto: Pablo Savaria.

Chile: El Núcleo Milenio de Salmónidos Invasores (Invasal), espera resolver de aquí a tres años las incógnitas en torno a los impactos generados por las especies de salmónidos asilvestrados sobre la biodiversidad nativa del país.

El Núcleo Milenio Invasal es financiado por la Iniciativa Científica Milenio desde el año 2017, programa del Ministerio de Economía, Fomento y Turismo de Chile que fomenta el desarrollo de centros de investigación de excelencia en el área de las ciencias naturales y exactas.

Equipo  

El centro consiste en un consorcio de instituciones que albergan un equipo de investigación multidisciplinario encabezados por el Dr. Daniel Gómez Uchida, profesor asistente del Departamento de Zoología de la Universidad de Concepción e investigador responsable del proyecto.

Junto a él, el centro está integrado por científicos de la Universidad de Antofagasta (Dr. Chris Harrod, director alterno), Universidad de Valparaíso (Dra. Maritza Sepúlveda), Universidad de Concepción (Dr. Sergio Neira y Dr. Billy Ernst) y Universidad de Magallanes (Dra. Tamara Contador). El proyecto también involucra organizaciones no gubernamentales como la Fundación MERI (Dra. Paulina Bahamonde) y dentro de sus colaboradores internacionales, se encuentran la Universidad de Washington (Estados Unidos) y la Universidad de Waikato (Nueva Zelanda).

Objetivos y líneas de investigación

Consolidados oficialmente en agosto del 2017, el Núcleo Milenio Invasal tiene como objetivo transversal “comprender los impactos de la presencia de salmónidos de vida libre en los ecosistemas de nuestro país y en la sociedad en general”, según comenta el Dr. Gómez.

Dentro de las líneas de investigación, el consorcio está trabajando en demostrar con bases científicas, el gran problema que representa para  Orestias chungarensis, pez endémico del Lago Chungará, la introducción ilegal de trucha arcoíris.

Dr. Daniel Gómez. Foto: Naturalesudec.cl.
Dr. Daniel Gómez. Foto: Naturalesudec.cl.

“Una de nuestras iniciativas mas icónicas es erradicar la trucha arcoíris del Lago Chungará. Orestias chungarensis es un pez único que no se encuentra en ningún otro lugar del mundo y que lleva conviviendo con la trucha por casi 60 años. Se conoce muy poco sobre su impacto, sin embargo, nuestro equipo subió los 4600 metros de altitud, alcanzó el Lago Chungará, abrió el estómago de una trucha y las observaciones que hicieron fueron preocupantes. Su estómago estaba lleno de Orestias,  Con este hallazgo comprobamos algo que todos los especialistas sospechaban hace años, pero no existía la evidencia dura”, explica el experto en genética de poblaciones.

Tal como en el caso del Lago Chungará, los investigadores del Núcleo Milenio Invasal vienen trabajando hace cuatro años en la cuantificación y caracterización del retorno de la población de salmón Chinook naturalizado en el Río Toltén, región de la Araucanía.

Esta especie es un recurso fundamental para la pesca artesanal desarrollada en el estuario del Río Toltén, así como para los diversos usuarios de la pesca recreativa a lo largo de la cuenca, desde el mar a la cordillera.

En base a la información científica producida por los investigadores, fue generado el Decreto Supremo (D.S) N°96/2017 de la Subsecretaria de Pesca y Acuicultura, correspondiente al reglamento sobre capturas de especies anádromas y catádromas. Este reglamento, por primera vez en la historia pesquera del país, viene a legalizar la extracción por pesca artesanal de salmones asilvestrados que provengan de cultivos abiertos, en todas las cuencas del país.

La información de capturas y escapes que recoge el Núcleo Milenio Invasal a través de su “Programa de Monitoreo del Salmón Chinook en la cuenca del Río Toltén” permitirá la elaboración del plan de manejo de este recurso, condición principal para alcanzar la regulación de la pesca artesanal de salmón.

“A esto nos referimos cuando planteamos que nuestro centro busca generar conocimiento científico que aporte a la administración y control de las poblaciones de salmónidos de vida libre, que conduzca a políticas públicas que permitan satisfacer tanto los intereses socio-económicos como la conservación del patrimonio de biodiversidad natural del país”, señala el encargado de comunicaciones del Núcleo Milenio Invasal, Sr. Pablo Savaria.

En las otras líneas de investigación, la Dra. Maritza Sepúlveda ha visitado las principales loberías adyacentes a la desembocadura del Río Toltén para tomar muestras de lobos marinos y avanzar en la comprensión de cómo y cuánto estos mamíferos marinos están depredando sobre los salmones Chinooks y otras especies de peces estuarinos nativos del país.

Al mismo tiempo la Dra. Tamara Contador y la Dra. Paulina Bahamonde han estado desarrollando expediciones de terreno en la Isla Navarino (sur de Punta Arenas) y en la Reserva Natural Melimoyu (Aysén) buscando generar líneas de bases sobre biodiversidad de macroinvertebrados bentónicos y peces.

“Nos gusta decir que para nosotros la generación de conocimientos científicos es tan importante como la comunicación de la ciencia en sociedad” recalca Pablo Savaria. El centro ha generado alianzas de colaboración con diversas municipalidades, agrupaciones de pescadores artesanales y recreativos de las regiones de La Araucanía y Los Ríos, alianzas que les permiten alcanzar a aquellas personas que habitan en torno a grandes cuencas con el objetivo de fomentar la valoración de estos ecosistemas a través de la educación.

El director del Invasal destaca el compromiso con que cada uno de los miembros del equipo de trabajo desarrolla sus labores y aclara que éstos son sólo los proyectos a los cuales el centro se están abocando en sus tres primeros años de financiamiento. “Si hacemos las cosas bien, tendremos la oportunidad de continuar por tres años más y plantearnos nuevos desafíos de investigación”, concluye.