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Pegasus Science: La empresa que mide la seguridad de alimentos acuícolas

Denize Tyska y Adriano Mallmann de Pegasus Science, uno de los finalistas de este año para el Global Aquaculture Innovation Award. Foto: Pegasus Science.
Denize Tyska y Adriano Mallmann de Pegasus Science, uno de los finalistas de este año para el Global Aquaculture Innovation Award. Foto: Pegasus Science.

Brasil: La tecnología de Pegasus Science, que es una de las finalistas de Global Aquaculture Innovation Award, permite detectar micotoxinas en las materias primas para dietas de peces.

"Eres lo que comes" se aplica a algo más que a las personas. Para los peces, la mala alimentación puede detener el crecimiento o incluso matarlos. Es por eso que garantizar la calidad y la seguridad de los alimentos para acuicultura es fundamental.

Sin embargo, surge un problema particularmente desafiante cuando el moho infesta el grano utilizado para hacer la alimentación. El moho puede producir compuestos nocivos, conocidos como micotoxinas, que son resistentes a la digestión y, a veces, al calor. Para que puedan permanecer en la cadena alimentaria, impactando a los peces y, en última instancia, a los consumidores humanos.

"Las micotoxinas, o toxinas fúngicas, son algunas de las toxinas más potentes que afectan los alimentos acuícolas", dijo George Chamberlain, presidente de la Global Aquaculture Alliance (GAA) y uno de los jueces del premio anual Global Aquaculture Innovation Award de la organización, en el blog de la entidad. "Estos son compuestos difíciles, costosos y que requieren mucho tiempo para medir".

Según el director técnico, Adriano Mallmann, Pegasus Science de Santa María, Brasil, uno de los tres finalistas del Premio a la Innovación de este año, tiene como objetivo facilitar esa medición. La compañía hace esto mediante la aplicación de análisis especializados de micotoxinas de espectroscopía de infrarrojo cercano (NIR).

Ubicado adyacente al espectro visible, el infrarrojo cercano comienza a una longitud de onda de aproximadamente 750 nanómetros, o un poco más largo que el rojo, y se agota hasta 3.000 nanómetros. Cuando se ilumina con la luz adecuada, los compuestos producen firmas NIR invisibles a la vista. La medición de estas emisiones mediante espectroscopía permite descubrir la composición química de una muestra. 

Con la espectroscopía NIR, los fabricantes de alimentos acuícolas monitorean la proteína cruda, grasa, fibra, minerales y otros parámetros de los materiales entrantes.

"El nutricionista necesita conocer la composición química y energética de las materias primas para producir el alimento de tal manera que satisfaga las necesidades nutricionales de los animales que consumirán el alimento", indicó Mallmann.

Otros de los finalistas de este Premio a la Innovación son el aturdidor eléctrico para salmones, de Ace Aquatec, que permite una cosecha más ética de peces, y el alimento acuícola sustentable en base a madera de la empresa de biotecnología Arbiom. 

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