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Investigadores de Nofima aportan a proyecto en el proceso de hidrólisis enzimática. Foto: Nofima.
Investigadores de Nofima aportan a proyecto en el proceso de hidrólisis enzimática. Foto: Nofima.

Noruega: Iniciativa busca controlar calidad de la materia prima residual, como así también calidad del producto y lo que ocurre durante su procesamiento.

Durante varios años, los científicos de Nofima han desarrollado métodos para utilizar mejor las materias primas residuales. Investigación del proyecto Smartbio, ahora está dando un salto gigante hacia la industria.

Este proyecto cuenta con fondos del Fondo de Investigación de Productos Agrícolas (FFL, por su sigla en inglés) y cuenta con el apoyo de diferentes empresas como Biomega y de Nofima, único instituto de investigación participante del proyecto.

En Biomega, en las afueras de Bergen, se procesan las materias primas residuales del salmón, como sus cabezas, pieles y huesos. Se han instalado líneas de proceso de hidrólisis enzimática en dichas instalaciones. Las materias primas residuales se muelen antes de someterse a un proceso de hidrólisis. Es en este proceso de hidrólisis, es donde la investigación de Nofima será útil.

Según se informa en el sitio web de Nofima, a menudo hay grandes variaciones químicas en la materia prima residual utilizada en los procesos. Además, las materias primas residuales contienen muchos componentes químicos diferentes. El objetivo es que la tecnología del sensor, como la espectroscopía NIR (infrarrojo cercano), permita controlar la calidad de la materia prima residual, la calidad del producto y lo que ocurre durante el procesamiento.

"Por el trabajo que se ha llevado a cabo en el laboratorio, sabemos un poco sobre qué parámetros podemos usar para lograr la calidad deseada de los hidrolizados, y el siguiente paso es investigar qué se debe hacer para que esto funcione en la industria. Vamos a utilizar la espectroscopía y otros métodos de análisis para comprender lo que realmente está sucediendo”, dice el científico de Nofima y jefe del proyecto Smartbio, Nils Kristian Afseth.

Salmón

Biomega, uno de los participantes del proyecto, ha desarrollado un proceso de hidrólisis que se usa actualmente en el salmón. Han enviado muchos kilos de huesos, pieles y cabezas de salmón a Nofima, que los científicos han utilizado para calibrar los parámetros óptimos para el control de NIR. El objetivo es obtener un mejor control sobre la calidad del producto final mediante la medición de las materias primas que se procesan.

“Biomega es parte del proyecto Smartbio para ayudar a desarrollar herramientas que puedan proporcionarnos un mejor control de producción. Esto nos ayudará a estandarizar aún más nuestro proceso”, dice Bjørn Liaset, director de Investigación y Desarrollo de Biomega.

El proceso de hidrólisis produce tres categorías diferentes: grasa, hidrolizado de proteínas (disuelto en agua), sedimentos insolubles como proteínas, colágeno y muchos tipos diferentes de minerales.

Si la grasa es rentable o no, está determinada por su procedencia. Por ejemplo, las grasas hidrolizadas de salmón alcanzan un alto precio. Sin embargo, la proteína soluble y los péptidos ofrecen el mayor potencial de crecimiento económico en el futuro.

Actualmente, gran parte de esto se usa en el mercado de alimentos, pero si se puede utilizar más para el consumo humano, como ingredientes alimenticios, los productores alcanzarán precios más altos. Por lo tanto, es muy importante elaborar productos de calidad constante a lo largo del tiempo.

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