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Marta Oyarzo, vocera de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Industria Salmonera y Ramas Afines. Foto: Archivo Salmonexpert.
Marta Oyarzo, vocera de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Industria Salmonera y Ramas Afines. Foto: Archivo Salmonexpert.

*Columna de opinión para Salmonexpert de Marta Oyarzo, vocera de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Industria Salmonera y Ramas Afines.

Siendo la industria del salmón la primera productora -en importancia- de alimentos del país en proteína para el mundo y que ha sido ha sido reconocida por su alta calidad en los distintos mercados a nivel global, es más que anhelado por todos en Chile que se destine parte de sus producciones anuales a las ventas en mercados nacionales, para que los trabajadores y la diferentes poblaciones puedan tener el privilegio de consumir salmón chileno y de buena calidad. 

Parte del orgullo que nos debe caracterizar como salmonicultores tiene que ver con poder implementar el desafío de tener en la mesa de cada uno de los trabajadores el que es nuestro producto estrella: el salmón chileno, para luego hacerlo extensivo a la población en general.

Como líderes sindicales de los trabajadores de la industria del salmón, apuntamos a que es necesario hacer estos cambios y de esa forma, jugarnos por desafíos que nos permitan ir derribando estereotipos sobre el sector, y las empresas productoras deben hacer frente a este desafío abriendo puntos de ventas autorizados, regulados y muy importante, con precios y ubicaciones accesibles para gran parte de las personas.

Sabemos que hoy día existen empresas que gradualmente han ido implementando las ventas internas a los trabajadores, que es el punto de partida que planteamos, como es el caso de Mowi, que tiene punto de venta para tal efecto y también aporta de manera formal a Junaeb y al Sename con sus productos. 

También está el grupo AquaChile, que cuenta con sala de venta interna para todos sus trabajadores. Por su parte, Salmones Blumar posee sala de venta en Talcahuano y Yadran, en tanto, ha estado implementado entrega de salmón a sus trabajadores en fecha especiales, al igual que está incorporando el consumo de salmón en la minuta mensual, pero, aunque al mismo tiempo algunas empresas operan con salas de venta al público general, falta que se sumen otras compañías del sector, ya que esto tiene un impacto bastante positivo en los trabajadores y es altamente valorado por todos. 

Tenemos sumamente claro que la industria del salmón es una cadena muy importante en la industria alimentaria mundial, pero en nuestro país está al debe todavía. Es por eso que, como trabajadores, nos sentimos con el derecho de plantearlo, porque somos la parte más importante del proceso final, donde son las miles de manos calificadas de los trabajadores quienes le dan el valor agregado y la sofisticación final al salmón chileno y eso debe ser el orgullo que nos tiene que mover siempre entre productores y trabajadores de este sector.

Implementando estas relevantes iniciativas no solamente se está apoyando con que el salmón como producto final sea parte de la canasta de las familias de los trabajadores, sino que también se estaría potenciando un producto de alto contenido proteico hacia la buena y sana alimentación de nuestra gente, considerando su elevado contenido de omega-3 que es altamente beneficioso para la salud de las personas.

Sabemos y tenemos la certeza total de que el salmón es un producto de alta inocuidad alimentaria y de muy buena calidad, por lo mismo, creemos que debe ser también parte de la alimentación nacional y accesible para los hogares chilenos. Eso, por cierto, incrementaría la confianza del medio local hacia la industria salmonicultora.

Así las cosas, al encontrarnos próximos a una nueva conmemoración del que es el día del trabajador, hacemos un llamado a las compañías a generar cambios que nos permitan un mejor bienestar social para todos quienes formamos parte de esta gran cadena alimentaria, llamada industria del salmón, con iniciativas tan importantes como un mayor consumo local del producto.

Con buena voluntad, es posible.