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Marte Fredriksen. Foto: Reidun Lilleholt Kraugerud, Nofima.
Marte Fredriksen. Foto: Reidun Lilleholt Kraugerud, Nofima.

Noruega: Según una nueva investigación de Nofima, peces aclimatados al agua salada antes de su tranferencia al mar serían más resistente a la infección por Tenacibaculum sp.

En una nueva investigación realizada por científicos de Nofima, se descubrió que la piel de postsmolts de salmón Atlántico que se aclimataron al agua salada previo a su ingreso al mar, es más fuerte, hecho que hace al pez más resistente frente a patógenos como Tenacibaculum sp.

Según la publicación en su sitio web, Marte Fredriksen de la Universidad de Bergen (UiB) acaba de presentar su tesis de maestría basada en los ensayos basados en la teoría expuesta anteriormente.

Los ensayos se llevaron a cabo en el Laboratorio Industrial y Acuático (ILAB) en Bergen. Después de que los peces smoltificaron, los postsmolts con un peso de 70, 100 y 150 gramos provenientes de grupos mantenidos tanto en agua dulce como en agua salobre (26 ppm), se transfirieron al agua de mar y se infectaron con la bacteria Tenacibaculum sp.

Fredriksen utilizó varias herramientas histológicas para investigar en qué parte del tejido se encontraba la bacteria. Los científicos también querían averiguar cómo comienza la infección y qué podría afectarla.

Más daño tisular en peces de agua dulce

“El estudio mostró que la piel del salmón cultivado en agua dulce se desarrolló de manera diferente en comparación con los peces criados en agua salobre. También, la superficie de la piel del salmón cultivado en agua dulce era más débil que la piel del salmón cultivado en agua salobre cuando los peces se transfirieron al agua de mar”, explica Christian Karlsen, científico de Nofima y profesor de Fredriksen.

“El efecto más obvio fue un mayor daño a la epidermis del pez cultivado en agua dulce, situación que empeoró cuando el pez se infectó con la bacteria. Al poner esto en contexto con las tasas de mortalidad del ensayo, creemos que la transición al agua de mar de forma abrupta, es una mayor tensión para los peces de agua dulce que para los peces de agua salobre. Esto sugiere que los peces pueden aclimatarse al agua de mar manteniéndolos en agua salobre antes de transferirlos al agua de mar, reduciendo así el riesgo de tenacibaculosis", agregó el experto.

Por otro lado, los estudios de expresión génica mostraron que la piel parece priorizar las respuestas de defensa inmunológica a expensas del mantenimiento y desarrollo de células y tejidos.

“Los peces de baja salinidad probablemente son mejores movilizando su sistema inmunológico cuando entran en contacto con la bacteria. La piel de peces cultivados en agua dulce está ligeramente en estado de “shock” y no puede recuperarse para responder lo suficientemente bien y combatir la bacteria”, plantea Karlsen.

Sverre Bang Småge de Cermaq R&D, empresa involucrada en el proyecto, señala que incorporarán estos conocimientos a su producción.

"Este proyecto agrega más fuerza a la hipótesis de que el cultivo de peces durante un tiempo prolongado en agua de mar purificada antes de la transferencia a mar proporciona una serie de beneficios, tanto en la piscicultura como también más adelante en relación con el rendimiento, salud y el bienestar de los peces", concluye Småge.

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