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El lanzamiento del proyecto se realizó en las dependencias de Innocon en Coronel, Región del Biobío. Foto: Gore Biobío.
El lanzamiento del proyecto se realizó en las dependencias de Innocon en Coronel, Región del Biobío. Foto: Gore Biobío.

Chile: El proyecto FIC del Centro Tecnológico privado Innocon, busca reducir el impacto que se genera en el fondo marino de los centros de cultivo de peces, con un producto nacional sostenible. 

Innocon es un Centro Tecnológico privado, acreditado por Corfo para realizar investigación. Está compuesto por más de 50 profesionales de diversas áreas, como bioquímicos, ingenieros en alimentos, biotecnólogos, ingenieros de otras especialidades, entre otros, dedicados a hacer estudios y elaborar proyectos. El Centro Tecnológico presta servicios para otras empresas que necesiten optimizar productos o desarrollar productos nuevos.

“Para esto, contamos con laboratorios especializados. De hecho, nuestro laboratorio está rankeado como uno de los mejores laboratorios del mundo para determinar perfiles a ácidos grasos Omega 3 y Omega 6. Es por ello por lo que nuestros análisis de ácidos grasos son muy reconocidos en la industria alimentaria”, comenta a Salmonexpert Carlos Sepúlveda, gerente general de Innocon.

El profesional destaca que paralelamente tienen una planta piloto, donde se pilotan muchos alimentos y productos. “Al abordar el requerimiento de un cliente, nuestro equipo de investigación realiza revisión bibliográfica y las pruebas en el laboratorio desarrollando experimentos. Una vez concretada la receta de laboratorio, nuestra área de pilotaje se encarga de comprobar que efectivamente ese producto funcione. Concluido esto, le presentamos al cliente su requerimiento, las muestras comerciales y la receta, y así se pueda producir a mayor escala”, recalca Sepúlveda.

Según relata el gerente general de Innocon, durante muchos años han realizado proyectos para la industria acuícola, en particular para la salmonicultura. “Con el tiempo, identificamos que existía una necesidad, particularmente en el alimento para salmones. Actualmente, los pellets de alimentación, aparte de los componentes nutricionales internos que poseen, tienen una grasa de cobertura que evita que se desintegren en el agua y no exuden, pero que no es digerible por el pez. Por lo tanto, esta grasa es depositada en el fondo marino”.

Para el profesional, desde el punto de vista nutricional no es óptimo que un producto que contiene el alimento no sea aprovechado y que contamine el lecho marino, donde tampoco tiene ninguna utilidad.

“Actualmente en Chile se consumen cerca de 25 mil toneladas de este tipo de cobertura que se van íntegras al fondo marino. Es por ello que gracias a nuestras investigaciones y desarrollos podemos generar una cobertura que cumpla la misma función que cumple actualmente, pero que sea nutricionalmente aprovechada por el pez”, manifiesta Sepúlveda.

Proyecto FIC

Basándose en esta solución es que nace el proyecto “Grasa sustentable para alimentación acuícola”, iniciativa financiada por el Gobierno Regional del Biobío a través del Fondo de Innovación para la Competitividad (FIC-R) y ejecutada por el Centro Tecnológico Innocon.

“Para nosotros es muy importante este proyecto ya que, por una parte, estamos reduciendo el impacto que se genera en el fondo marino de los centros de cultivo de salmones, y por otro, estamos desarrollando un producto nuevo que pueden generar nuevas líneas de producción, y le estamos dando un valor agregado a materias primas que ya existen”, recalca Sepúlveda.

De acuerdo con lo planteado por el CEO de Innocon, para este proyecto se debe aplicar harta tecnología, ya que se deben lograr una serie de balances de temperatura, viscosidades, que el pez lo digiera, realizar varios ensayos. “Desarrollaremos la interesterificación de las grasas. Con diferentes materias primas, realizamos este proceso, del cual obtenemos los parámetros requeridos, cómo debe hacerse y qué materias primas son las mejores. Finalmente, se logra una grasa que se mantenga densa y estable en la temperatura del agua, pero a la temperatura del sistema digestivo del pueda absorberla”.

El proyecto comenzó en enero de este año y tiene una duración de 24 meses. A la cabeza de esta iniciativa están el Bioquímico Pablo Lagos como director de proyecto y Roberto Valenzuela, doctor en ciencias y tecnología analítica, como coordinador del proyecto.

El viernes pasado, en las instalaciones de Innocon y con la presencia de autoridades regionales y profesionales del Centro Tecnológico, se realizó el lanzamiento de esta iniciativa, que tiene un financiamiento proporcionado por el Gore Biobío de $136 millones aproximadamente.

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