Skip to main content

Los cinco ejes para fortalecer fiscalización a la salmonicultura

Alicia Gallardo, directora nacional de Sernapesca. Foto: Sernapesca.
Alicia Gallardo, directora nacional de Sernapesca. Foto: Sernapesca.

*Columna de opinión para Salmonexpert de Alicia Gallardo, directora nacional de Sernapesca.

La experiencia mundial en torno a las enfermedades emergentes, implica que los acuicultores deban cubrir brechas de demanda, evitando especialmente graves impactos ambientales y sociales porque las enfermedades han demostrado ser la limitación más importante para la eficiencia y sustentabilidad de la acuicultura, aun cuando los productores han mejorado las prácticas de manejo con foco en sanidad de animales acuáticos y bienestar y se ha logrado el control de algunas enfermedades con prácticas de bioseguridad, nuevas terapias y vacunas. Sin embargo, los nuevos problemas como enfermedades emergentes y cambios en su comportamiento son tareas por abordar, junto con el uso racional de antimicrobianos y la disminución del uso de químicos en la acuicultura en el mar.

Para estos desafíos, Sernapesca debe estar a la altura como una entidad moderna, robusta, eficiente y flexible a la hora de responder a dichos cambios. En esa línea, trabajamos actualmente una adecuación al sistema de fiscalización sobre cinco ejes cruciales: Innovación en la fiscalización, Gestión de Riesgos, Ciencia, Fiscalización Integrada y Transparencia de Información.

En materia de innovación, estamos incorporando nuevas tecnologías de monitoreo de enfermedades y del ambiente para complementar la fiscalización presencial y remota, mediante el uso de ROVs en el monitoreo de fondo; imágenes satelitales (ex-situ) para la posición de módulos versus la concesión otorgada; monitoreo satelital en la acuicultura; drones; muestreos de fitoplancton en naves transportadoras de peces; sistemas de información geográfico con visualizador de centros y cámaras de monitoreo remoto.

En Gestión de Riesgos críticos, preparamos un Sistema de Integración de la Información para visualizar los diferentes atributos de los centros de cultivo (SIMA Austral); asimismo un Modelo integral de análisis y perfilamiento de riesgos que genere alertas en la toma de decisiones o puntos de control para la fiscalización; un Sistema Integrado de Tecnologías de Información para la modernización del control con modelos y herramientas de información analítica que ayuden a identificar a agentes transgresores, mediante la visualización SIG y el uso de Big Data, y un plan de fortalecimiento de capacidades de fiscalización en el uso de tecnologías de información.

El crecimiento de la acuicultura ha estado acompañado por la presencia de distintas enfermedades, siendo hoy la Piscirickettsiosis o Septicemia Rickettsial Salmonídea (SRS) y la Caligidosis, las de mayor impacto sanitario en los peces, dado el alto costo asociado a su manejo y control. Son de difícil control en Chile, ya que los centros de cultivo comparten ambientes marinos, por lo que el riesgo de contagio es alto. Eso sumado a brechas de conocimiento y tecnología, limitan la capacidad de gestionar la salmonicultura desde el principio de la sustentabilidad.

Frente a esto, en materia de Ciencia, el año 2015, Sernapesca se adjudicó el “Programa para la Gestión Sanitaria en la Acuicultura”, que con financiamiento del Ministerio de Economía y de SalmonChile, impulsa y mejora la investigación, abordando las brechas presentes en la investigación de las principales enfermedades existentes en la acuicultura chilena: piscirickettsiosis y caligidosis, usando un enfoque multidisciplinario que contribuye a la gestión sanitaria oficial y a la transferencia de información base para la tecnología, soluciones y recomendaciones de políticas públicas que fortalezcan la sustentabilidad, productividad y competitividad del sector. Los principales productos de este Programa, son información de carácter público, enfocada a la norma para la gestión sanitaria oficial; mejoramiento de buenas prácticas en la industria; generación de nuevas oportunidades de negocio y nuevas líneas de investigación, toda información disponible en el sitio web del Programa: http://pgsa.sernapesca.cl.

Sin embargo, otras brechas científicas pendientes van por abordar el manejo ecosistémico de la acuicultura, en línea con el concepto “una salud”, donde debemos considerar la salud de los animales, del medio ambiente y del hombre en el manejo sanitario y ambiental a la hora de la toma de decisiones por parte de la autoridad. En el mismo sentido, cambio climático, emergencia de enfermedades, tratamientos no farmacológicos, análisis de riesgos ambientales, se incluyen en este ámbito.

La Fiscalización Integrada es el cuarto eje en que avanza el servicio. En el año 2018, Sernapesca firmó un convenio con la Armada de Chile, estableciendo un plan conjunto operativo de fiscalización en la pesca y acuicultura. Asimismo las instancias de coordinación en emergencias con la Subsecretaría de Pesca, Superintendencia de Medio Ambiente, Servicio de Impuestos Internos y Autoridad Sanitaria, han permitido un abordaje oportuno de las contingencias.

Sernapesca tiene un sistema de información para la acuicultura (SIFA) que permite monitorear la situación sanitaria con una frecuencia semanal para mortalidades y monitoreo de Caligus. También, el sistema captura información de tratamientos y vacunaciones, diagnósticos de enfermedades y movimientos de peces vivos y sus gametos. A nivel de Agrupaciones de Concesiones (ACS), la información sanitaria oficial es conocida por todas las empresas que forman parte de una ACS.

Finalmente, estratégico es contar con una base de datos de información que esté disponible para todos los actores y que permita tomar decisiones para la gestión sanitaria en la acuicultura. La comunicación oficial y transparente en acuicultura, considerando a todos quienes actúan en la cadena de valor, es el quinto eje sobre el que trabajamos para seguir avanzando en sustentabilidad y en identificar oportunamente las etapas críticas, mitigar riesgos, agregar valor y, sobre todo, comunicar debidamente a la ciudadanía y a los consumidores, cada vez más activos y atentos en el consumo responsable de alimentos.