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Chilenos descubren genes involucrados en posible resistencia a desinfectantes

Foto: Pixabay.
Foto: Pixabay.

Chile: Científicos descubrieron genes de importancia clínica en bacterias de la microbiota intestinal de salmones tratados con antimicrobianos, que podrían eventualmente ser resistentes, por ejemplo, al amonio cuaternario.

Luego de seleccionar 82 bacterias resistentes a múltiples fármacos (MDRB) aisladas de la microbiota intestinal de salmón, un grupo de científicos chilenos descubrieron que, además, poseían integrones con genes de resistencia a antimicrobianos (ARGs).

Los integrones son elementos genéticos móviles que se creen están altamente involucrados en el proceso de evolución y movilización de ARGs, facilitando la adquisición, almacenamiento, escisión, reordenamiento y expresión de genes.

Otra de las características de los integrones es que poseen regiones variables que actúan como “un verdadero coleccionador de genes” y por tanto, “podrían constituir un problema potencial al incorporar genes de resistencia a un gran número de antibióticos incluidos los utilizados en la salmonicultura”, explica a Salmonexpert el Dr. Jorge Olivares, investigador de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV) y uno de los autores de la publicación donde se escriben estos hallazgos.

Y es que justamente las bacterias utilizadas para este estudio, fueron co-seleccionadas en los centros de cultivo debido al tratamiento con florfenicol u oxitetraciclina. No obstante, el experto de la PUCV menciona que estos elementos genéticos probablemente provienen de la contaminación de otras actividades humanas, pero proliferan en la acuicultura. 

Resistencia a desinfectantes

Los genes más importantes identificados en las bacterias fueron qacEΔ1 y sul1 que codifican para genes de resistencia a los amonios cuaternarios y las sulfonamidas, respectivamente.

A pesar de que el 100% de los aislados bacterianos presentaban el gen intI1, que codifica para la integrasa, sólo el 12,3% portaba los genes descritos anteriormente y dos (2,4%) presentaban una región variable que incluía estos elementos.

“Los amonios cuaternarios son desinfectantes ampliamente utilizados en los centros de cultivo, por tanto, podría ser un riesgo la adquisición por parte de bacterias patógenas y ambientales de estos determinantes de resistencia”, aclara el Dr. Olivares en cuanto a estos genes.

De acuerdo con el científico, los genes de resistencia a amonios cuaternarios ya han sido descritos en otro patógenos acuícolas como Piscirickettsia salmonis, no en integrones, pero sí formando parte del genoma. “Por tanto, son genes que se mueven con mucha facilidad en bacterias de diversos ambientes, pudiendo causar resistencia”.

Otra mala noticia de lo descubierto en el estudio, es que los integrones descritos tienen una alta probabilidad de encontrarse en plásmidos, lo que facilita en gran medida la movilización de ARG clínicamente relevantes entre diferentes microbiomas.

Revise el estudio completo titulado “Genetic characterization of clinically relevant class 1 integrons carried by multi-drug resistant bacteria (MDRB) isolated from the gut microbiota of highly antibiotic treated Salmo salar”, aquí.

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