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Presentan propuestas para evitar hundimiento de embarcaciones acuícolas

AICNACH espera que armadores y clientes se involucren en el tema. Foto: Salmonexpert.
AICNACH espera que armadores y clientes se involucren en el tema. Foto: Salmonexpert.

Chile: Ingenieros y constructores navales plantean que los barcos que están dedicados al servicio de fondeo para la salmonicultura deben tener ciertas normativas de seguridad que las distingan de otras naves menores. 

En Puerto Montt y por solicitud de la Autoridad Marítima, la Asociación de Ingenieros y Constructores Navales de Chile (AICNACH) se reunió para entregar sus lineamientos y apreciaciones técnicas en relación a los últimos naufragios de embarcaciones que prestan servicios a la acuicultura, sucedidos este año en las regiones de Aysén y Magallanes.

Sobre el encuentro, el director Técnico de la asociación, Javier Benard, indicó que el objetivo fue generar un espacio de conversación “donde tres colegas dieron sus puntos de vista desde su trinchera técnica: Óscar Gallardo Droppelman, especializado en el diseño de fondeo; Alejandro Duque, con gran experiencia en maniobra de fondeo y Gerardo Lermanda, jefe de Ingeniería de astilleros ACN, que construye este tipo de naves”, a lo que se sumaron las opiniones y alcances de los asistentes.

Tras dicha conversación, Benard explicó que se entregará un resumen a la Autoridad Marítima, “para que ellos lo vean y analicen si hay que integrar un reglamento específico o una circular que regule las embarcaciones de fondeo con un solo objetivo, que es prevenir que sigan sucediendo accidentes”.

Conclusiones y propuestas    

En relación a las causales de los naufragios, el director Técnico concluyó que producto del movimiento de centros de cultivos a lugares más expuestos “se están requiriendo fondeos que en nuestra realidad, son “muertos” y en otras realidades, son anclas. En el caso que sean muertos, logran su retención solamente –y como dice su nombre- por su peso muerto y no tienen el efecto de un ancla que logra retención por agarre físico, por lo que evidentemente los centros de cultivos están creciendo y se están moviendo a lugares que requieren “muertos” más grandes”.

Por ello, la asociación recalcó que debe enviarse una recomendación “que exija que embarcaciones que están dedicadas al fondeo tengan ciertas normativas de seguridad que las distingan de otras naves menores, porque las naves que se están utilizando ahora son naves menores que están regidas por un reglamento antiguo, que fue súper taxativo y que no es equivalente a la norma internacional, que fija la nave menor en 203 m3 de volumen cerrado, tomando la habitabilidad y casco. En cambio, la normativa internacional fija la eslora de 24 metros, lo que te permite llegar a volúmenes de 400 m3 dando más habitabilidad y más capacidad de carga a la embarcación”.

En esa línea, el ingeniero Naval y parte de la reunión, Patricio Aros, indicó que en este escenario también deben involucrarse armadores y clientes, “donde finalmente y a requerimiento de ellos, se está llegando a levantar 60 toneladas por línea de fondeo, lo que 10 años atrás eran 20 toneladas como máximo, es decir, se ha triplicado. La idea es que estas recomendaciones que se enviarán a la Autoridad Marítima, las vean los clientes, para que tomen conciencia ya que nadie quiere accidentes en los centros de cultivos, quienes además deben asegurarse de apoyar y conseguir embarcaciones adecuadas para fondeos seguros”.

Finalmente, Benard en nombre de la AICNACH, aseguró que seguirán trabajando por dar soporte al sector “en el contexto en que la salmonicultura es un pilar fundamental de la economía de Chile y no sólo de la región, donde nosotros somos quienes podemos dar las respuestas a los requerimientos de pontones, jaulas y embarcaciones de apoyo, siendo nuestro deber social apoyar a la industria”.

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