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Ricardo Moraleda, Manager Chile SMIR Group. Foto: SMIR.
Ricardo Moraleda, Manager Chile SMIR Group. Foto: SMIR.

*Columna de opinión para Salmonexpert de Ricardo Moraleda, Manager Chile SMIR Group.

La tendencia en la industria del salmón a nivel mundial es implementar procesos más eficientes y sustentables. Los consumidores finales, las ONG y las comunidades están exigiendo, en forma creciente, que la producción de alimentos no solo sea más sostenible y responsable con el medio ambiente, sino que más respetuosa del bienestar animal.

Este asunto está siendo una gran preocupación para las empresas productoras, ya que se sabe que existen mejores rendimientos y tasas de crecimiento cuando los peces se crían en consideración con sus requerimientos fisiológicos. Asimismo, que se reducen significativamente las enfermedades y la mortalidad por SRS cuando hay menos estrés.

Los peces están expuestos al estrés en diversos procesos: desdobles, cosechas, inyecciones y durante el tratamiento del cáligus.

En relación con este último proceso, Sintef Cybernetics hizo un estudio en el hemisferio norte, donde se analizó una solución mecánica para el tratamiento de cáligus que no utiliza químicos llamado Hydrolicer, un equipo que trabaja con agua de mar a muy baja presión y que no tiene piezas móviles que puedan dañar a los peces.

Los expertos diseñaron un pez electrónico con un sensor, para medir distintos indicadores, entre ellos, temperatura, presión, aceleración y las fuerzas mecánicas que impactan a los salmones durante el proceso de desparasitación en este sistema.

"Hemos pasado de no tener conocimiento acerca de a qué está expuesto el pez con respecto a la tensión mecánica, a tener diferentes mediciones de las tensiones involucradas", dijo Torfinn Solvang, investigador y gerente de este proyecto.

¿Qué se concluyó acerca de la relación que tiene esta tecnología con el estrés en los peces?

Los investigadores descubrieron que las cargas físicas que reciben los peces antes del proceso de limpieza son más estresantes que este último procedimiento en sí mismo.

Es decir, que el tratamiento con Hydrolicer, en particular, no es el problema (el proceso de desparasitación dura menos de 30 segundos por pez). Lo que genera más estrés en los peces es el hacinamiento, específicamente en las jaulas, mientras los peces esperan ser desparasitados.

De esta manera, lo que más influye en el estrés es la densidad en la jaula y el tiempo en que los peces permanecen juntos, hacinados. Mientas más densidad en la jaula y tiempo dure el manejo, más posibilidad de provocar estrés.

Acá es donde el tamaño sí importa. A mayor capacidad de tratamiento y de tamaño de jaulas, menores serán las posibilidades de producir estrés en los peces. Estas consideraciones son fundamentales de tener en cuenta cuando se busca tener peces más sanos y saludables.