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De izquierda a derecha: Miguel Portus, CGO de Lago Sofía Circular Food; Juan Pablo Barrales, gerente de Administración y Ventas de Pentair; y Francisco Albornoz, de la facultad de Agronomía e Ingeniería Forestal de la Pontificia Universidad Católica de Chile. Foto: Lago Sofía Circular Food.
De izquierda a derecha: Miguel Portus, CGO de Lago Sofía Circular Food; Juan Pablo Barrales, gerente de Administración y Ventas de Pentair; y Francisco Albornoz, de la facultad de Agronomía e Ingeniería Forestal de la Pontificia Universidad Católica de Chile. Foto: Lago Sofía Circular Food.

*Columna de opinión para Salmonexpert de Miguel Portus, CGO de Lago Sofía Circular Food; Juan Pablo Barrales, gerente de Administración y Ventas de Pentair; y Francisco Albornoz, de la facultad de Agronomía e Ingeniería Forestal de la Pontificia Universidad Católica de Chile.

Es un hecho, el planeta necesita que todos pongamos de nuestra parte para intentar aplazar el colapso ambiental y la crisis de falta de alimento que se asoma a la vuelta de la esquina.

Se puede hacer todo tipo de análisis, y por más que se intente, la realidad indica que hay que hacer todos los esfuerzos posibles para atenuar los efectos del calentamiento global y la falta de una producción sostenible de los alimentos que hoy nos dan la vida.

El hogar que nos acoge, que nos entrega sus recursos para sobrevivir, necesita de una nueva forma de hacer las cosas, y es ahí donde la economía circular toma todo el sentido y relevancia.

¿Pero qué es la economía circular? En sencillo, es una forma de manejar los desechos para transformarlos en productos que pueden agregar valor para la empresa y la sociedad sin dejar huella.

¿Cómo se hace? Existen múltiples formas de reducir, reciclar y reutilizar los insumos y desechos de cualquier sistema productivo; casos exitosos hay muchos, en el uso del plástico, el papel, la energía. Todas las empresas e incluso en casa, en alguna medida están trabajando en aquello, y la innovación para encontrar nuevos usos crece a pasos agigantados.

Por ejemplo, imaginarse usar los nutrientes residuales en el agua de la producción de salmones de una piscicultura para producir otro tipo de alimentos, parece como sacado de una ficción, pero hoy es posible gracias a la visión y la decisión que implica no quedarse en el discurso y hacer en la práctica algo que realmente se inserte en el modelo de negocio de las empresas como una forma de entender que es posible producir de una forma sostenible.

La apuesta en economía circular de Lago Sofía Circular Food es la acuaponía, una invitación a repensar la producción de alimentos, poniendo a disposición los nutrientes de la producción de smolts para generar un nuevo alimento: vegetales para el consumo humano.

Esta iniciativa se construye bajo tres pilares: eficiencia en el uso de recursos naturales, la optimización de los procesos para minimizar los residuos y la cooperación. Por una parte, usar el agua de manera responsable, usar los nutrientes para nuevos alimentos y trabajar con nuestros vecinos y todos quienes estén interesados en fortalecer esta iniciativa.

El primer proyecto de acuaponía comercial en Chile está pronto a dar sus primeros pasos, su desarrollo no sólo dependerá de lo que sus fundadores han propuesto, sino también de la comunidad que nos rodea y del interés de toda la industria.