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Carlos Bohle

Un difícil momento atraviesa la firma Pescanova, que en Chile opera a través de Acuinova y su filial Pescachile. Esto, dado que la semana pasada, la compañía gallega solicitó de manera oficial el pre concurso de acreedores en el decanato de Pontevedra, ante el peligro de caer en quiebra en medio de la crisis financiera de su país.

El anterior procedimiento, es una posibilidad que contempla la Ley Concursal española por el que se permite a una empresa reconocer ante un juez su situación de insolvencia y contar con un máximo de cuatro meses para pactar un acuerdo de reestructuración de deuda con los bancos que le evite declararse en quiebra. De hecho, a la fecha, el conglomerado tiene hipotecados distintos barcos y fábricas, pues debe pagar 500 millones de euros (unos US$ 52 millones) en tres años.

Según publicó Estrategia, fuentes del mercado indican que la operación chilena del grupo español, es uno de los tangibles con mejor salida de la compañía, pese al fracaso que tuvieron al tratar de ingresar un socio estratégico que se quedara con el 49% de Acuinova, cuyo gerente general es José Gago.

De este modo, son varios los interesados en comprar los activos acuícolas de Acuinova Chile, en las regiones de Aysén y Magallanes, lo que se realizaría en la primera parte de este año. Uno de ellos, es la noruega Marine Harvest, y el otro la empresa de capitales canadienses Cupquelan, los que estarían en carrera por las operaciones de Pescanova.

Además trascendió que, dentro de los interesados, estaría también Granja Marina Tornagaleones, que se ha estado reestructurando para crecer vía adquisiciones, y no se descarta a actores como AquaChile y Multiexport. Esto se sumaría a otros procesos como la fusión entre Fiordo Austral y Trusal, y entre Ventisqueros y Congelados del Pacífico.