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Débil rublo y altos precios afectan a compradores rusos

Rusia: Los compradores rusos de salmón siguen sintiendo una tensión impulsada por precios débiles y un rublo a la baja. En tanto, los consumidores parecen no haber perdido su apetito por el salmón importado, incluso cuando algunos consideran que este producto alcanza un precio exorbitante.

Tal es el estado asediado de la moneda rusa -que cayó a un mínimo de RUB 80 por dólar estadounidense en diciembre pasado- que algunos compradores temen quedar fuera del mercado. Ésta fue la aseveración de un ejecutivo representante de una distribuidora de salmón líder en Rusia, que conversó con Undercurrent News.

“Las compañías están tratando de mantenerse, pero, con la actual situación económica y de la moneda, no es fácil”, aseguró la fuente que quiso mantenerse en el anonimato. “Mi sensación es que el 5-10% de las compañías saldrán del mercado en un futuro cercano, ya que están sufriendo graves pérdidas y presentando escasez de dinero en efectivo”, explicó.

“Los precios de las Islas Feroe han estado en un nivel tan alto, que sólo podemos proporcionar salmón de este lugar un par de veces al año para nuestros clientes”, añadió. Desde que Moscú añadió a Noruega en su lista de destinos prohibidos de importación de la Unión Europea, en agosto del 2014, Rusia se ha abastecido principalmente de salmón proveniente de las Islas Feroe.

Chile

“Comprar salmón de Chile también se ha convertido en un problema para Rusia”, explicó la fuente, debido al tipo de cambio desfavorable del rublo frente al dólar estadounidense, nación donde Chile destina la mayor parte de su volumen.

“Los contenedores pueden seguir llegando desde Chile, pero, ante este volátil tipo de cambio, los precios promedio se han incrementado en torno a los RUB 80 por kg. Como resultado, hemos tenido que aumentar nuestros precios de venta, lo que se refleja negativamente en las ventas”, explicó.

“Además, los chilenos tienen una gran diferencia de precios para los diversos mercados que reciben congelados, especialmente Asia, donde se registran entre 30-40 centavos de dólar más barato por kg. Para ser honesto, no estoy tan feliz de compensar sus bajos precios para el resto de los mercados”.

Como resultado, hay varios productores de salmón chileno que no están esperando un aumento del volumen de los envíos hacia Europa del Este en el corto plazo, tal como Yngve Myhre, presidente de Nova Austral, aseguró Undercurrent News recientemente.

“Es un mercado importante para los salmonicultores chilenos, especialmente desde que fueron impuestas las sanciones en la Unión Europea, pero hay desafíos”, manifestó Myhre.

Aquí radica el problema para los compradores rusos: los gustos caros se demoran en morir, ya que los consumidores parecen no haber perdido su apetito por el salmón importado, incluso cuando algunos consideran que este producto alcanza hoy un precio exorbitante.