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Foto referencial de salmónidos. Fuente: Archivo Salmonexpert.
Foto referencial de salmónidos. Fuente: Archivo Salmonexpert.

Siguen los problemas para la salmonicultura nacional, con precios que han bajado a los niveles registrados el 2012, y costos que exceden a los de otros países productores. Debido a una serie de factores, la demanda por pescados chilenos ha disminuido en todos sus principales mercados, reportándose menores ingresos. En contraste, los noruegos siguen disfrutando de altos precios y una demanda elástica en la UE

Según el más reciente informe de FAO Globefish, el precio del salmón noruego arrancó el 2015 cerca de NOK 5 (US$ ?0,78)/kg por debajo de los valores del año anterior, mientras que volúmenes significativamente superiores tuvieron que ser absorbidos sin la ayuda del mercado ruso. No obstante, la situación se revirtió el tercer trimestre. Al pasar las cosechas a una nueva generación, los pesos promedio disminuyeron, las temperaturas descendieron, cayó la biomasas y la corona se depreció frente al euro, empujando los precios por encima de los niveles del 2014, en el que han permanecido hasta ahora. El precio forward “de consenso” elaborado por Fish Pool sugeriría que el mercado es cada vez más optimistas respecto de los precios noruegos en los próximos dos años.

Este año ha sido, una vez más, otro ciclo rentable para la salmonicultura noruega, con una amplia variedad de mercados en desarrollo que han permitido a sus exportadores aumentar su cuota en importantes destinos, a expensas de otros países productores. En los EE.UU., las cambiantes preferencias de los consumidores han impulsado a varios grandes minoristas para que recurran a salmón noruego en vez de producto chileno. Sin embargo, son los mercados de la UE los que siguen absorbiendo la mayor cantidad de salmón noruego, a pesar de los altos precios. Los exportadores noruegos han llenado con éxito la gran brecha dejada en el mercado por el embargo comercial ruso, mediante el aprovechamiento de una corona débil, una fuerte demanda de la UE y nuevas oportunidades en el mercado estadounidense.

En contraste, para los precios del salmón chileno, la muy deprimida demanda en los principales mercados ha visto una fuerte caída en los precios de venta a casi todos los destinos. En la semana 49, el precio de los filetes frescos de salmón Atlántico en el mercado de Estados Unidos fue de US$ 7,08 por kg, versus US$ 8.14 por kg para la misma semana del año pasado.

Los salmonicultores chilenos han enfrentado una fuerte caída de precios y la devaluación de monedas en mercados de destino, tales como Brasil y Rusia, así como el avance de Noruega en los Estados Unidos, uno de los principales mercados para Chile en términos de exportaciones (actualmente, representa alrededor del 25% de sus envíos). Algunos creen que la industria chilena es todavía capaz de competir con los productores europeos y superar los precios bajos y pobres resultados experimentados durante el primer semestre del 2015.

Proyecciones

Las perspectivas económicas de la UE han mejorado, mientras que el gasto minorista está siendo impulsado por un buen crecimiento en los EE.UU. Al parecer, estos dos mercados seguirán siendo el foco principal de los exportadores en el futuro previsible. Sin embargo, la dinámica del tipo de cambio seguirá como otro factor determinante en la composición de los proveedores de Estados Unidos, mientras que la ocurrencia de cambios significativos en las estrategias de abastecimiento de grandes minoristas estadounidenses, deberían golpear fuerte a Chile. La consolidación es un paso importante para poder enfrentar los problemas chilenos, pero ni Japón ni Brasil representan mercados alternativos muy estables a los EE.UU. en la actualidad, por lo que tal proceso se verá limitado hasta que no se aclare el escenario.

En contraste, las perspectivas para los productores europeos siguen siendo positivas, en tanto los costos de producción puedan mantenerse bajo control, con un crecimiento de la oferta relativamente bajo lo esperado y precios que se prevé permanecerán altos durante al menos los próximos dos años.